Perfiles

La gran murga del nuevo siglo

En el Montevideo de 2001, los hermanos Cardozo se unirían con el guionista y locutor radial Carlos Tanco para formar lo que ha sido la murga uruguaya más convocante y prolífica del nuevo siglo: Agarrate Catalina.

La murga tiene su origen en las colonias españolas del Uruguay hace más de cien años, donde varios grupos de zarzuela hacían sus presentaciones en carnavales. Uruguay adoptó esta tradición como parte de su raíz, dotándola de una teatralidad autóctona donde se presenta un único concepto de forma coral, con principio, nudo y desenlace en cada uno de los carnavales que se organizan año tras año.

La ideología y la murga, si bien desde hace un siglo tiene una calidad de crítica muy ácida hacia lo pueblerino o lo propio del ser uruguayo, fueron conceptos que comenzaron a verse involucrados con La Soberana, a finales de los 70s. Los padres de Tabaré, Yamandú y Martin, eran asiduos a los ensayos abiertos de la mítica murga, dando de qué mamar a los hermanos Cardozo. Así, Agarrate Catalina decidió llevar un camino más abocado a la profundidad y al mensaje social áspero.  

La Catalina se presentó por primera vez en Murga Joven y ya en su segunda participación ganaron el primer puesto de dicho encuentro. Su incursión en la Murga Mayor de los carnavales fue de lo más fructífera, estando entre los primeros puestos cada vez que se presentaron y ganando en cinco ocasiones (siendo la última en 2020).

En 2011, su espectáculo “Gente Común” ganó su tercer carnaval y, con el perdón de “El Corso del Ser Humano”, es el que mejor representa a esta murga. Tanto por sus cuplés hilarantes (sin perder crítica y mensaje) como por pasajes conmovedores como ‘Vidas Comunes’, “Gente Común” es el mejor punto de partida que uno puede tomar para introducirse en el mundo de la Catalina, un conjunto que, sin lugar a dudas, trascendió las fronteras de la fiesta carnavalera uruguaya y se convirtió en un referente de la escena artística de su país.