Reseñas

Barry White –
Stone Gon’

No hay ningún misterio alrededor de la música de Barry White. Está indisimuladamente hecha para escucharse desde la novena nube del amor. Podría solucionar la crisis reproductiva europea con su glamour de soft porn. Casi que lo ofrece como un servicio: hasta tiene un disco titulado «Barry White Sings For Someone You Love«. Sus camisas abiertas y su seducción con rosas pueden generar rechazo a la primera, por ser considerado vulgar, de mal gusto o eso que en Buenos Aires llamamos grasa. Sin embargo, la calidad musical es tal que no queda otra que derretirse.

Con los años White se tornaría repetitivo, pero «Stone Gon’«, su segundo álbum, se conserva como lo mejor de su historial. Sus ideas estaban frescas y su debut, «I’ve Got So Much To Give«, le sirvió para aprender qué se le daba mejor como solista.

Sus capacidades iban más allá de ser el viagra más efectivo del mercado. La voz de Barry es tan grave que seguramente antes de ser famoso le preguntaban todos los días si era locutor. El ideal para voz en off en introducciones donde se declara el amor y para cantar smooth soul. Como compositor y arreglista se lució en las cinco piezas de «Stone Gon’«, donde articula lentamente ambientes deseables que se vuelven clásicos, como ‘Never, Never Gonna Give Ya Up’. Siempre enamorado y siempre dispuesto a disfrutar ese estado en la música más pasional que se puede hacer.