Bronko Yotte: tranquilo por las piedras

Bronko Yotte es uno de los artistas chilenos más interesantes del último tiempo. Aprovechando el lanzamiento de su nuevo larga duración, «Fuero Interno», revisamos qué lo hace tan especial y, de paso, comentamos el discazo que nos trajeron Felipe Berríos, Dj Perez, Masquemusica y sus colaboradores

Dentro de lo más reciente de la música chilena, «Fuero Interno«, el último trabajo de Bronko Yotte, ha sido uno de los proyectos que más fácilmente ha cautivado nuestra atención. Pasando de los parajes más raperos de la carrera de Felipe Berríos a baladas guitarreadas en par de minutos, el disco es un festival orgánico de estilos canción a canción. 

Bronko es un personaje irrepetible en el mundo. Es un rapero que se ve pequeño y tímido, con una enorme sensibilidad para lo cotidiano expresada en reflexiones adultas e ingenio de niño. Tiene un perfil bajo y lo simple como bandera, estando muy alejado de los estereotipos tanto del rap como del pop. Rapear, cantar, producir pistas y hasta guiar colaboradores tanto en el plano musical como el visual, todo lo que tiene su firma es inconfundible gracias a un montón de ingredientes secretos que tiene en su imaginación y que en este video vamos a intentar reconocer.

Bronko Yotte: el estilo auténtico

Bronko lleva cerca de quince años haciendo música con capítulos bastante recomendables, como su «Con eso te lo digo todo«. Pero las cuestiones estéticas que van a definir su estilo se ven con claridad desde «Gala«, del 2015. Se consolida en la escena y en lo sonoro y luego, con los EPs «Nimbo» (2017) y «Deli» (2019), más el disco que nos trae a hablar de él hoy, expande ese universo sonoro. Porque en ningún caso una identidad definida implica monotonía.

El primero de los elementos más definitorios de la personalidad musical de Bronko Yotte es la lejanía del ego. El yo siempre ha sido un tema especialmente trabajado en las líricas del rap, sea en favor del ego propio o en contra de él. Las letras de Bronko son más cercanas a la segunda escuela, pues son un friendly reminder de que no somos más que lo que somos. Pero tampoco menos.

La expresión más coherente de esto es que Bronko Yotte excedió hace tiempo a su yo original, Felipe Berríos, para convertirse en una especie de banda. Esto se aprecia más en vivo que en las grabaciones, pero no hay forma de entender «Gala«, «Nimbo» y «Fuero Interno» si no es por la presencia de Masquemusica en la voz y Dj Pereh en las tornas. Es interesante porque Felipe canta y produce en buena parte de su música, por lo que salvo por el scratch, los roles se comparten. No es la cansada fórmula de rapero hombre hace estrofas 1 y 2 y cantante mujer hace el estribillo. De hecho, el EP “Deli” del 2019 es muy interesante justamente por ser el único proyecto realmente solista de Bronko en bastante tiempo y se siente dicha atmósfera introspectiva y un tanto experimental.

En el caso de «Fuero Interno» parece sumar también en la instrumentación a Martín Berríos, quien tiene un recorrido en la escena diversa del indie chileno, especialmente esa ramificación más folk que se viene dando en el último tiempo. Participa varias veces en el álbum, así que sería interesante si se vuelve un habitual o participa de las presentaciones en vivo, como pasa con Masquemusica y Pérez.

Otro elemento definitorio es el lenguaje. La escritura es muy pulida en los discos de Bronko pero, además de eso, recurre constantemente a citar, reinventar o hasta mezclar refranes o dichos para hilar sus ideas. Ese sello característico le da un uso de la palabra bien particular, un poco gracioso, pero no ridículo. Ejemplos hay de sobra, pero los aderezos de la sopa de letras de Bronko Yotte es la capacidad de decir “Yo pedía manzana y tú pedías coca y Chester / Y ahora cuando gano algo parezco Eliza y Lester” en lugar de explicar que los juicios que ha recibido por  triunfar sin responder al estereotipo del “rapero real” o de escribir “Si el río suena, mi puerta abro / y son las piedras, refrán macabro” como clara referencia al dicho “si el río suena es porque piedras trae”, pero convertido en una denuncia de la desigualdad socioeconómica. Esas metáforas sencillas, casi siempre visuales, permiten expresar con sencillez ideas complejas sobre la vida, la música o el interior.

El tercer y último elemento elemento es que representa varios géneros a la vez y escapa de las simplificaciones. Su música incluye barras raperísimas, canto baladístico, tintes de neosoul y últimamente también incluye referencias más actuales del rap del norte, que no necesariamente son de trap, pero sí más experimentales, con alguno que otro tresillo en las líricas, los hihats típicos, el uso del 808 y los filtros en la voz. Hay una intención musical inclasificable, pero que se desenvuelve siempre bien. Si hay que cantar, cantan Bronko y Masquemusica, pero cuando Felipe quiere ser rapero, lo es, y qué rapero. No solamente por flow y skills, sino porque sus letras son muy Hip Hop, lanza knowledge constantemente y en “Gala” incluso tenía toques de búsquedas espirituales, lo que es muy propio de la cultura. 

Fuero Interno, ¿lo mejor de Bronko a la fecha?

Para hablar del disco en sí, quizás la mejor metáfora que se puede encontrar es su propia portada, que muestra un arte en tela compuesto de varios fragmentos de distintos colores. De alguna forma, el sonido es muy sintético de lo mixto que siempre ha sido el sonido de Bronko Yotte y cómo va agregando elementos nuevos a ello. Eso que se veía en “Gala” de pisar el freno y cantar una balada acá se repite un poco más y salen canciones muy dulces de ahí, como ‘Las Horas’. Pero al mismo tiempo, el aprendizaje de Felipe en “Deli” trae algunos elementos más cercanos al hip hop experimental y al trap, con instrumentales menos orgánicas y juegos de filtros de voz como en ‘Cienfuegos’ o ‘La Mano’. 

Aún así, el albúm tiene la identidad de un “todo” que es más que la suma de sus partes porque hay cuidados que así lo permiten. Pese a la diferencia que puede haber entre una y otra canción, el orden de la tracklist y algunas pequeñas pausas evitan que sean cambios abruptos. Además, la tendencia hacia los feats femeninos, que comentaremos más adelante, así como los scratches, hacen reconocer que es un disco y no un compilado de temas. En este sentido, DJ Perez la rompe como siempre con cortes muy finos, como el “mata mentira” sonando como “mátame” en ‘Esasi’.

La producción es muy pulida y detallista, donde la masterización hace la genialidad de hacer convivencia entre el sello simple y cotidiano de Bronko con la complejidad de tener capa tras capa sonora. Eso tiene que ver con que los detalles cuidados que tiene el álbum son sutiles, pero hay ratos donde el oído izquierdo está recibiendo estímulos muy distintos al derecho, así como hay sonidos ambientales en segundo plano, como en ‘Las horas’ y ‘Si bien’, donde parece escucharse cómo se acomodan en los asientos previo y después de grabar.

Otro elemento vital son los feats. Hay algunos aportes de instrumentistas, destacando el ya mencionado Martín Berríos que acompaña los momentos más dulces del álbum, pero también otros como los productores Magicenelbeat y Cheo O’Brown o el bajista y contrabajista Robert Lausen, pero las colaboraciones que se roban las miradas son las vocales. Es interesante que por fuera de Gianluca, todas son mujeres lo que, más allá del gesto, es ceder espacios de trabajo en la música a mujeres, cosa que se ve mucho menos de lo que se escuchan discursos pro igualdad de género por parte de hombres. Así aparecen Catana y Ámbar Luna que parten la pista cuando aparecen con sus rapeadas en ‘Cienfuegos’ y ‘Abajo’, respectivamente. Lo mismo Emaflu en el autotirón de orejas que es ‘Al Capone’, Chini.png con la rabia de la convivencia de ‘Puchero’ y Glo Herrera en el bossanova a la humildad de ‘Endorfinas’. Este gesto intencional es poco usual dentro del rap, pero dado el desmarque que ha tenido Bronko de la figura más tradicional del rapero de barras, tampoco es una sorpresa que no intente ser un macho alfa.

Volviendo a las voces participantes, Masquemusica no entra en la categoría de feat porque como dijimos, es parte de la “banda” Bronko Yotte, pero no está demás destacar las intervenciones de Maca Campos que da algunas de las mejores interpretaciones de su carrera hasta la fecha, como en ‘Esasi’ y ‘La mano’. 

Lo último que cabe mencionar es que este parece ser el disco más político de Bronko, un tema que si bien siempre ha estado presente de alguna forma, acá lo está de manera más constante y explícita, aunque siempre desde la mirada del fuero interno. Por ejemplo, ‘Cienfuegos’, que es una canción bastante acorde a las protestas del último año en Chile, parte con un meme tipo wholesome que aclara bastante la mirada de lo político en Bronko Yotte (“motherf*cker you matter”). No es música para instar a la revolución ni de una militancia clara, sino que entiende la política como algo más humano, personal. Leyendo entre líneas se ve el llamado a cambiar el sistema por la violencia estructural del neoliberalismo, pero a buenas y primeras el mensaje es más simple, debemos preocuparnos por las injusticias por nosotros y por los demás, porque nosotros importamos. 

Y en lo personal, esta clase de discursos que no esconden la ansiedad y las inseguridades del mundo en que vivimos, pero al mismo tiempo son tajantes en que hay cosas que cambiar, me hacen mucho más sentido que los discursos antisistema súper elaborados. La honestidad que se ve en ello, al menos para mí, fue una gran compañera de cara a lo que vivimos en Chile desde el 18 de octubre en adelante, porque necesitamos los cantos revolucionarios siempre, pero también es bueno encontrar música que considere los temores y frustraciones que surgen cuando la brutalidad policial es cotidiana. No todo es hermoso en una revolución, menos en la revuelta, y pese a que no es de lo que se trata la música de Bronko, creo que sintonizaba mejor con mi estado emocional el “Gala” o el “Pateando piedras” que la música de Inti Illimani o el llamado “rap conciencia”, mucho más directo en lo lirical. Aunque esto es sólo cosa de gusto y no implica que una forma de escritura sea mejor que la otra.

En resumen, “Fuero Interno” es una pieza musical tremenda, que lee muy bien el contexto social y musical en el que se encuentra, pero que también captura el crecimiento personal y profesional de Bronko Yotte. No hablaremos de madurez porque eso ya se veía hace varios años, pero sí que se aprecia que toda experiencia en la carrera de Felipe Berríos ha llevado a este momento y que sonoramente Masquemusica y Dj Perez son cada vez más compañeros de ruta. La única pena es que para ver un show en vivo de este álbum falta bastante, pero se agradece encontrarse discos de esta factura para acompañar momentos complejos.