Reseñas

Calequi –
Gualicho

La conjunción de ritmos centroamericanos y africanos con la electrónica ya es normal en Calequi. En “Gualicho”, su primer LP como solista, el cantautor y productor argentino radicado en España, hace una suerte de homenaje a los ritmos y conceptos caribeños que convocó en su encierro pandémico. Además de los singles, incluyó nuevas canciones para su estreno. Lo más particular del disco es la facilidad con la que combina, no sólo la instrumentación, sino también la rítmica y los arreglos con el concepto a tratar.  

En ‘Solo‘, por ejemplo, Calequi trabaja la soledad con todas las herramientas que posee. Una rítmica espaciada y un ambiente resonante resultan en una sensación de vacío, acompañada por el eco de la voz principal y de los coros que nos transmiten, justamente, la soledad despejada de encontrarse con sigo mismo.

En ‘Gualicho’, canción que le da el nombre a su disco, se sumerge en el ambiente oscuro de la magia negra, las tentaciones y el afán por cumplir nuestros deseos. La combinación de ritmos es tan basta como homogénea. Es funky, disco y soulero al mismo tiempo. Son los distintos ingredientes (samples tribales, coros cercanos al new wave, y una guitarra bien distorsionada) los que hacen de esta canción un hermoso caos.

Este tópico también se explora en ‘El Demonio de Labios Rojos‘, con samples etíopes, coros apoteósicos de las Panteras y una clave de reggaetón espesa. Calequi habla acá lisa y llanamente del “arrastre” de nuestros deseos hacia el caos que, por más que querramos reprimir, se desata inevitablemente dentro de nosotros.

Son ocho las canciones que componen un álbum que recorre la travesía íntima en la que el autor, siendo argentino, logró combinar a Ecuador, Colombia y Etiopía desde un estudio de Madrid.