Reseñas

Cimafunk –
El Alimento

Todos adoran a Cimafunk. Niños, ancianos y los que están en el medio. Nadie se salva de quererlo, ni siquiera íconos a la altura de Omara Portuondo o Fito Páez. El cubano tiene encanto y una naturalidad con la música exclusiva de quienes la tienen presente en cada aspecto de su vida. En su frescura autodidacta se reencuentran las tradiciones afrocubanas y afroestadounidenses como catalizadores para retroalimentar el legado africano.

 Con su debut «La Terapia» (2017) se ganó un lugar único en la escena de la isla y con el EP «Cun Cun Prá» (2020) ya se perfiló para fenómeno internacional. Su pregnancia es tal que para «El Alimento«, que recién es el segundo LP, posee un plantel de invitados con mitos como el pianista Chucho Valdés, el rapero Lupe Fiasco y el padre del p-funk George Clinton. Unión de varias generaciones y una gran cultura.
Lo suyo es funk hecho en Cuba, con todo lo que eso significa. Lo mezcla con estilos nuevos y viejos que salen juntos a bailar para la alegría de todos. Lleno de turbulencias benévolas para el cuerpo y también despliegue vocal para purificarse cantando. El título del álbum y su espíritu justamente vienen de ese alimento para el alma del cual hablan los paladines del soul.

Cuba, tan pequeña y a la vez tan crucial para la historia y el cancionero mundial, lejos está de ser un museo de antiguedades como se suele presuponer. Su música está viva en cimarrones como este.