Condenados al Éxito: Ysy A

La explosión del trap argentino no es ninguna novedad, pero a falta de análisis en profundidad de la historia del género en Argentina y sus exponentes. Nuestro aporte es sobre Ysy A, fundador de El Quinto Escalón y miembro de Modo Diablo, uno de los mayores constructores del movimiento y, al mismo tiempo, el exponente más completo y original de su generación.

Ysy A es uno de los músicos argentinos más importantes de esta época. En lírica, flow, propuesta estética, innovación, construcción de álbumes y versatilidad es el exponente más completo del trap nacional, que, le pese a quien le pese, ya es uno de los movimientos musicales más importantes del país. El trap argentino junto a la globalización del tango en los años 20s y 40s y la popularización a escala latinoamericana del rock nacional en los ochenta son los momentos de mayor exportación musical en la historia de la república.

Cronología del trap en Argentina

La primer persona rapeando sobre beats de trap en Argentina según los registros es Orion XL, que, lejos de ser un trapero, ya en 2010 se le animaba a pistas de todo tipo. Por esos mismos años El Perroh (luego Malajunta Malandro, ahora solo Malandro) aparecía como gran pionero, no solo por los beats, también por los flows, letras que hablaban desde el barrio para el barrio y una identidad no-gángster, pero muy callejera (téngase presentes ‘Bienvenidos al Barrio Mío‘ (2009) o ‘Que No Pare‘ (2012)). Aproximadamente en 2013/14 ya aparecieron varios raperos con una identidad basada en los sonidos del Dirty South. En 2013 la Triple F de Mar del Plata ya estaba trapeando, y desde Rosario llegaba Coqee Flow para juntarse con Neo Pistea en Buenos Aires y sacar juntos una mixtape de crunk llamada “Pisteando Bien Duro”. También en 2013 Beposs Del Cypher (ahora Baltasar del 73) sacó su EP debut, “Si Se Abre la Heladera”, en él había dos beats sureños muy adelantados para el rap nacional. En 2014 y 2015 Obie WanShot sacó las mixtape “Work&Relax Vol. 1 y 2” en las que había trap, crunk, boom bap y hyphy, con los que sumó un toque pop y profesionalidad a la vertiente.

Abundaban los spanish remixes, por lo que recién tomó forma de movida con la aparición de una buena camada de beatmakers interesados en el género como Novak King, Rulits TMB, 808God, Negro Santo y otros tantos. Con grupos como Vasuras Crew, Equipo Crema y KMD Label, y el surgimiento de experimentadores en Soundcloud como Jonas Sampaoli, Olimac Rizas y más, se conformó una escena underground de trap argentino.

El camino de Alejo a Ysy A

En paralelo a estos procesos Alejo recorría las plazas bonaerenses en muchas competencias de freestyle y hacía eventos. Además de crear El Quinto Escalón, del cual no queda nada por decir, gestionó recitales de Dano y Chystemc, entre otros, con plata que se ganaba rapeando en el transporte público, todo esto siendo menor de edad. Le hizo un aporte gigante al Hip Hop como organizador de eventos y se ganó el respeto de veteranos como los Kraneando Actividad y el King Team. Organizando fechas aprendió todo sobre la autogestión y desarrolló una disciplina de trabajo que mantiene hasta día de hoy y es una de las grandes claves de su éxito.

Como freestyler fue evolucionando sin descanso, mejorando su flow y autoexigendosé para no caer en ni el chiste ni en la rima fácil. Esto parecería no tener que ver con su carrera musical, que es lo que venimos a tratar, pero si en vez de pensarlo en el contexto competencia deportiva, lo escuchamos como a un músico improvisando, encontramos su potencial inicial, más si tenemos en cuenta de que a día de hoy el improvisar un flow le sigue sirviendo como técnica de composición. El se preocupaba por el contenido y la musicalidad más allá de los punchline ganadores. Ya para 2015 Alejo se diferenciaba completamente del resto de freestylers porque escupía barras.

 Ya siendo un distinto formó parte del grupo La Cofradía y en 2016 publicaron ‘Ensuciando el Juego’ su primer single, con un beat de trap producido por Veeyam. Después de un par de sencillos hicieron ‘Quiero Ganarme la Vida’ junto a KMD e hicieron una gira nacional tocando juntos, con varios shows por noche durante demasiadas semanas. Esa gira fue en julio de 2017 y probablemente fue el suceso que necesitaba Alejo para que la música pase a ser su prioridad por sobre el freestyle. Para septiembre de ese mismo año se anunciaba el fin de El Quinto Escalón y un mes más tarde, en octubre, La Cofradía se terminó después de que Uru fuese denunciado por violencia de género. 

En esos meses Ysy se estaba ganando cierta mala fama, por un lado porque el público todavía no estaba preparado para la identidad trapera y por otro porque él mismo se estaba mostrando en decadencia. Letras polémicas por apología como ‘La Cooperativa de la Droga’, ‘Xanax’ y dos episodios reprochables como la exclusión de Chulimane de ‘Uh‘ y el pseudo-beef con Blunted Vato no ayudaban para nada a su imagen pública. Sus canciones eran casi siempre freestyle hecho bajo efectos de la droga, y los resultados eran repetitivos y se notaba el poco tiempo que le dedicaba a muchos lanzamientos. Llegó el punto en el que se llenó de haters suyos. Aunque en temas como ‘0800’ demostraba que, aunque estaba algo perdido, tenía una calidad como escritor más que respetable.

 En marzo del ‘18 #ModoDiablo (el trío con Duki y Neo Pistea) lanzó ‘Quavo’, su segunda canción oficial, una mucho más pulida que ‘Uh’ y las canciones que ya se habían filtrado. Al final de un dueto de adlibs, versos y un estribillo reciclado de Neo junto a Duki, Alejo se sacaba los flows más novedosos de la escena en un verso que, si bien es freestyle, tenía un grado de inspiración mucho mayor que las imitaciones de Migos que le estaban generando tanto rechazo en el público. A eso le siguió ‘Pastel con Nutella’, un desfile de flows con el que tiró por la ventana todas las críticas negativas. Desde la estética del video y el beat hasta el sentimiento que tiene, la canción se distingue de todo lo que se hizo en Argentina. El proceso compositivo es pura improvisación, pero con un concepto romántico claro desde un principio y una pasión genuina para hacer una balada. 

 De ahí en adelante Alejo se dedicó a cerrar bocas con varios singles potentes entre los que destacan dos maravillas del cruce entre el rap y la electrónica. ‘Casi Un G’ que es un trance frenético dificilísimo de rapear y por otro lado, ‘Vamo a Darle’ una clase de flows improvisados sobre una instrumental de house. Con este tipo de tracks Ysy demuestra lo mas valioso que tiene para el futuro que es su necesidad de experimentar, de no repetirse y de, a pesar de tomar el trap como emblema, no encerrarse en el. Su voz es un chorro de agua con  varias presiones que ni los mejores hardwares pueden imitar. Ese estilo impredecible puede empapar con su excentricidad y hacer propios hasta beats de rap de lo más tradicionales, como hizo en ‘D.O.M.I.N.G.O’. La muestra más reciente de su versatilidad fue ‘Traje Unos Tangos’, producido por Argentina Tango Rap, es un genuino homenaje al género musical bonaerense por excelencia. Con músicos tangueros detrás, un videoclip que emula la estética de la época y un aprecio real de parte de Alejo a la esencia y a la ciudad de Buenos Aires.

Los clásicos del trap argentino: Antezana 247 y Hecho a Mano

 La seriedad con la que Ysy encara su obra es lo que es uno de los principales factores que lo diferencia de la inmensa mayoría de los traperos de todo el mundo. Persigue mucho más el hacer historia que el hacer plata y tiene las herramientas necesarias para lograrlo desde la autogestión. El documental sobre su gira Modo Demoledor Tour y la filmación de la presentación en vivo de su último álbum son dos registros audiovisuales pensados para ser revisitados en el futuro y entender la actitud y las herramientas que tiene Ysy para cumplir todas sus metas. “Antezana 247” y “Hecho a Mano”, sus dos discos, dan cátedra de profesionalismo y seriedad en un género que constantemente peca de conformismo y falta de atención al detalle.

 Si bien hacer un LP no es una obligación para un músico y su lugar como formato viene mutando en los últimos años, para la inmensa mayoría de los músicos sigue siendo el espacio más consistente para hacer una obra de arte. El trap argentino domina el formato single mejor que cualquier género del país, pero, sin ánimos de faltarle el respeto al trabajo de nadie, son muy pocos los EPs, mixtapes y albumes del género que están bien llevados en cuestiones de cohesión, atmósferas, variedad, conceptualidad y un largo etcétera.

 “Antezana 247” marcaba el campeonato de Ysy y compañía. Lanzado exactamente un año después del fin del Quinto Escalón, narraba la maratón aplanadora desde que su generación dejó las batallas para priorizar la música hasta el triunfo comercial y cultural del trap en Argentina. El nombre del disco es la dirección de la casa que alquilaron con Duki y otras personas en Villa Crespo, CABA, el centro de operaciones de Modo Diablo conocido como La Mansión. Todos los tracks están producidos por NEUEN, un trío de beatmakers conformado por Yesan, Ferlaflame y Oniria, y la calidad del trabajo de este equipo le da una coherencia a las distintas facetas del trap que se tratan en el disco, algunos beat son un poco poperos, hay una cumbia y hasta una fusión con salsa. 

 Mientras que “Antezana 247” era una forma de Alejo para representar a su generación y su escuela, “Hecho a Mano”, que salió exactamente un año más tarde, busca representar Argentina. Acá no hay un hilo narrativo, sino un planteo central en escala nacional, familiar y artesanal. Alejo armó una selección de, según su juicio, los once mejores productores de trap del país, buscando mostrarle al mundo lo más fino de la cepa regional, reconociendo la figura del productor y dando la cara por el circuito que construyó y sigue construyendo junto a otros tantos personajes. Su ropa, su gira, sus documentales, las ediciones físicas de su primer CD, o sea, su propuesta está hecha 100% por él y su equipo y “Hecho a Mano” refleja esa independencia de la que tan orgulloso está. Las letras del disco revelan la instantáneas de la vida de Alejo de gira, en estudios y en familia; y también son las poesías más elaboradas que ha hecho hasta el momento, volviendo a meter barras pesadas y estructuras de rimas bien pulidas. Además, este disco tiene una búsqueda de perfeccionamiento del trap, porque es muy probable que Ysy empiece a desarrollarse todavía más en otros estilos.

No es solo ser el trapero más completo del país, su hambre y la vocación autogestiva para crear una escena donde no la había lo hacen un condenado al éxito.