Reseñas

Duke Deuce – Duke Nukem

Aunque todavía no sea una afirmación segura, el autotune como constante parece haberse quedado en la década pasada. Si la mano invisible del mercado norteamericano es generosa con la variedad, el espectro que conocemos como trap va a seguir abriéndose para, además de su versión drakeana más pop, tender al drill por un lado y una vuelta al sonido original por otro. Duke Deuce es jefe en esa última línea de trabajo y cada vez toma más presencia, como lo prueba que el primer adelanto del ansiadísimo álbum de Isaiah Rashad sea un feat con él.

El Duque es un rapero de la Third Coast que se consolidó en el mundo del Dirty South con sus primeros mixtapes, los dos “Memphis Massacre” y especialmente por el hit de la ortodoxia sureña ‘Crunk Ain’t Dead’ acompañado de su respectivo remix con próceres del sub-género como lo son Lil Jon, Juicy J y Project Pat. Más allá de lo masivo que sea por ahora, Duke es genial y representa al Memphis Rap, uno de los nichos más volados en la historia del Hip Hop y el origen de su sonido moderno.

Duke Nukem”, inspirado en el juego del mismo nombre, es su primer disco oficial. En sus 14 tracks compila amplificadas sus mejores cualidades y logra uno de los mejores discos de trap de los últimos años. Unos bajos que son la representación explícita del dicho “slaps hard”, una voz tan dura como carismática y su icónico ad-lib “WHAT THE FUUUUUUUUCK?” (tan gracioso como el “We the best music!” de Dj Khaled, pero por un buen motivo).

Otra propiedad interesante en este contexto es que no suena histriónicamente caro, a pesar de tener loops mucho mejor hechos que los que suelen llegar al mainstream, más feats de Offset y A$AP Ferg, que al igual que Latto, encaja excelente. El trabajo de los beatmakers tiene cortes y detalles vibrantes que mantienen bien arriba todo el disco sin hacerlo cansador, algo que habla bien de ellos y también de la curaduría hecha por Duke. El rapero es muy fresco en sus letras y presentaciones, pero no hace nada por inercia, este sonido under y el emblema de Memphis son decisiones tomadas desde el amor y el respeto a su cultura. En toda la propuesta Duke Deuce, la estética retro de los videojuegos, los ad-libs, los pasos de baile en los videoclips, el sentido del humor, etc; en todo nos está hablando de él y la ciudad por la que da la cara. Eso es Hip Hop.