El mejor Jazz de 2020

Nuestros treinta y tantos álbumes jazzeros favoritos del año

Con nuestro amigo Martín Borrás y sin pretensiones de hacer un ranking, nos propusimos enlistar los alrededor de treinta discos de jazz que más estuvimos disfrutando estos meses. Aunque quizás no de la forma más mediáticamente llamativa, el género con todas sus variables está vivito y coleante, respirando acompañado de los pulsos de bandas de todo el planeta. Por eso queremos motivarlos a llevarse al menos un par de joyitas para que les hagan compañía por tiempo indefinido. Sin distención de sub-género, rescatamos discos de Inglaterra, Polonia, Francia, Armenia, Estados Unidos de América, Brasil, Argentina, Marruecos, Nigeria y Sudáfrica. No tienen un órden de prioridad particular, aunque si quieren saber cuáles son nuestros preferidos al final del texto encuentran los 10 favoritos.

Aquellos comentarios que vienen acompañados por un asterisco (*) fueron escritos por Agustín Wicki, el resto por Martín Borrás.

Tony Allen & Hugh Masekela — Rejoice (Nigeria, Sudáfrica) [World Circuit]*

Tony Allen, baterista pionero del afrobeat, junto a Hugh Masekela, fliscornista y trompetista gigante del jazz nacido en Sudáfrica, dieron su último aliento en “Rejoice”.
Por más que este álbum sea muy cercano a la muerte de sus autores, siendo casi póstumo, su vibra es tan regocijante como su nombre propone. Es un disco lleno de vida, tanto que invita a ser escuchado con los ojos cerrados, dedicando toda nuestra atención a disfrutar cada pulso. La conciliación tan orgánica entre el jazz y el afrobeat es parte del ciclo natural de la música y por eso mismo es inmortal.

Jeff Parker — Suite For Max Brown (USA) [International Anthem Recording Company]

Con un jazz moderno que se caracteriza por el fino punteo de su guitarra y por los diversos efectos sonoros de su sintetizador, el último disco de Jeff Parker es verdaderamente un punto alto en su vasta trayectoria. “Suite For Max Brownque el artista dedica a su propia madre, es un disco pacífico y sereno que genera un ambiente de lo más agradable, y que recién sobre el final con ‘Go Away’ y ‘Max Brown’ sube un poco el ritmo y muestra su otra faceta, que es mucho más dinámica. Junto con una producción muy bien elaborada y con invitados de lujo que también conforman la emergente escena de jazz de Chicago, Estados Unidos, este álbum logra inscribirse en lo mejor del 2020.

Shabaka And The Ancestors — We Were Sent Here By History (Inglaterra) [Impulse!]

El último disco del saxofonista tenor Shabaka Hutchings, esta vez con su grupo Shabaka And The Ancestors, es verdaderamente un viaje de ida: “We Were Sent Here By History envuelve a todo oyente en una profunda capa de jazz y afrobeat contenida en un mensaje atávico, con lo que definitivamente logra abstraer. Si bien tiene un sonido similar al de Sons Of Kemet, otra banda de Hutchings, este grupo conformado principalmente por músicos sudafricanos se diferencia de aquella por ser más experimental, incluyendo teclados y una voz principal que condensa la estética del grupo. Imposible no perderse en las tantas e histriónicas melodías que salen del saxo del rey Shabaka.

Pat Metheny — From This Place (USA) [Nonesuch]

Sería una falta de respeto no incluir en esta lista al que es, probablemente, el mejor guitarrista de jazz vivo hoy en día: Pat Metheny. Su nuevo álbum, aunque no sea su mejor, es uno de sus más ambiciosos, tanto porque incluye pasajes que se alejan de tradicionales melodías en la guitarra y van hacia climaxs épicos, como porque contiene una complejísima instrumentación y producción. Con todo, “From This Place” es indispensable en cualquier lista de jazz del 2020, y creo que solo es cuestión de tiempo para que se dimensione la grandeza de este disco dentro de su extensa discografía.

Oscar Jerome — Breathe Deep (Inglaterra) [Caroline International]

Aunque en tanto disco quizás no sea el más completo o el más ambicioso, el álbum debut del guitarrista y cantante británico Oscar Jerome sí garantiza una cosa: el futuro prometedor del artista. Con temas que son fácilmente reconocibles como singles, como ‘Sun For Someone’ y ‘Gravitate’, “Breathe Deep es un disco de jazz aggiornado a nuestros tiempos que tiene excelentes esbozos de lo que Jerome es capaz de hacer. Jazzero, rockero, y con una calidad de sonido que no deja de sorprender.

Javier Malosetti — Malosetti & La Colonia (Argentina) [Independiente]

Si consideramos la escena argentina de jazz, no puede faltar en esta lista el último del que ya es uno de los bajistas con mayor trayectoria musical en el país: Javier Malosetti. Bajo el formato de un trío conformado por un bajo, un teclado y una batería, “Malosetti & La Colonia dista de encasillarse en un solo género, sino que toma un poco del jazz, un poco del blues y bastante del rock y del funk para crear un disco excepcional en más de un sentido. Con un sonido que recuerda a Spinetta Jade (a nivel local) y a Weather Report a (nivel mundial), no me arriesgo cuando digo que este proyecto todavía tiene mucho más para dar.

Carla Bley — Life Goes On (USA) [ECM Records]

La histórica pianista estadounidense de 84 años, Carla Bley, nos deleitó este 2020 con un nuevo álbum que consolida su madurez artística a la vez que no deja de explorar nuevas ideas. Con tres piezas divididas en varias partes, “Life Goes On se caracteriza por poder converger un aura solemne, propia de pianistas de música clásica, con melodías con una profunda carga emocional. El trío, que ya tiene más de 25 años de trayectoria, lo completan un saxo tenor y un bajo, los cuales se ponen en una constante y armónica conversión sin el cable a tierra que representa la batería en el jazz.
Lento, sosegado y fluído, este álbum incita a que lo escuchen sin apuro alguno, cuando el momento de calma ya haya venido o, por el contrario, espera ser encontrado.

Rogério Skylab — Cosmos (Brasil) [Independiente]*

Referente brasilero desde los 90s, Rogério Skylab lanzó dos álbumes en 2020, el último “Os Cosmonautas” en una línea experimental muy productiva y el anterior, “Cosmos”: un regalo sambo-jazzero precioso. La música gentilmente nos hace olvidar nuestro equipaje de preocupaciones para atravesar más ligeros el momento de escucha. El álbum es un vaso de agua tibia en la nuca para este contexto tan frívolo.

Ambrose Akinmusire — On The Tender Spot Of Every Calloused Moment (USA) [Blue Note]

Ya desde su nombre, el último álbum del trompetista Ambrose Akinmusire explicita claramente lo que es: ese tierno lugar de cada momento encallado. Más allá de la bella metáfora, la correspondencia a nivel musical de esa frase es muy precisa, puesto que el disco consta de tormentosas oleadas de free jazz que continuamente alternan con temas mucho más melódicos. Así, el álbum oscila entre canciones extremadamente rápidas, con solos frenéticos acompañados de una de las mejores baterías de este año, y canciones lentas, alejadas del free jazz, que hasta recuerdan la trompeta de Miles en “Kind of Blue”. En suma, es un disco altamente impredecible que genera incertidumbre tema a tema, y que no teme salir del género con tal de producir un impacto en el oyente. No me cabe la menor duda de que más de una persona, en más de una parte del mundo, cree que este es el mejor disco del año.
El cuarteto de Akinmusire se conforma con Justin Brown en la batería, Harish Raghavan en el bajo y Sam Harris en el piano.

Josephine Davies — Satori: How Can We Make? (Inglaterra) [Whirlwind Records]

Aprovechando el margen sonoro que tiene un trío conformado por un saxo, un bajo y una batería, el nuevo disco de Josephine Davies logra crear una atmósfera apacible y profunda que abstrae al oyente que se atreva a escucharla. Constante y pretencioso, “Satori: How Can We Make? invita a considerar más discos con el mismo formato, en el que, mientras que el saxo se hace cargo de toda la parte melódica, la batería y el bajo encuentran un amplio espacio para improvisar y desplegar todo su ingenio.

Tigran Hamasyan — The Call Within (Armenia) [Nonesuch]*

El pianista armenio Tigran Hamasyan año tras año se consolida más y más como una de las figuras más interesantes del jazz contemporáneo, y en este disco expone sus virtudes en todos los frentes musicales. “The Call Within” es un álbum potente, muy inspirado en el metal progresivo, alcanzando una fuerza anormal en el ámbito jazzero. La instrumentación es incisiva, de estímulos constantes y ritmos a contramano de lo esperado.

Shaman! — Idris Ackmoor And The Pyramids (USA) [Strut Records]

Inesperado fue que el saxofonista Idris Ackmoor y su grupo The Pyramids hayan sacado un disco este 2020 cuando ya tienen más de 40 años de trayectoria. Pero más inesperada fue la calidad del disco: junto con la clara presencia del funk y del afrobeat, “Shaman! incita no solo a una recepción atenta de cada instrumento, sino también a bailar. La guitarra, el bajo y la percusión tienen mucho que ver con esto último ya que sirven como base de cada tema, mientras que el saxofón y la trompeta son los que improvisan sobre ellos, a la vez que enmarca al álbum en la todavía perdurable movida de jazz de antaño.

Oscar Giunta Supertrío! — Apaláp! (Argentina) [Club Del Disco]

Sin dudas, lo que se destaca ya desde la primera escuchada de “Apaláp!, primer disco del Oscar Giunta Supertrío!, es su versatilidad: baladas bien Billevanescas confluyen con aceleradas canciones marcadas por el ritmo de la batería de Giunta, lo que genera dos caras diferentes del álbum. A esto, además, se le suma el hecho de que incluyan en la lista de temas una versión jazzeada del hit de los 90s ‘Black Hole Sun’, de Soundgarden, lo que, se podría afirmar, sintetiza una perspectiva holística del jazz: todo puede serlo si así se pretende. En mi opinión, es el mejor disco argentino y hasta latinoamericano de jazz del 2020.
La configuración del trío se cierra con Hernán Jacinto en el piano y Flavio Romero en el bajo.

Ill Considered — Ill Considered 9 — East / West (Inglaterra) [Independiente]

En tan solo 3 años de trayectoria, el trío británico Ill Considered publicó una increíble cantidad de discos, al punto que en esta ocasión nos toca hablar de “Ill Considered 9 — East / West”. El álbum, que consiste únicamente de dos canciones divididas en tres partes que pertenecen a dos recitales diferentes, es claramente abrumador: en total, es 1 hora 40 minutos de pura improvisación que tiende hacia un estilo que, si ha de ser catalogado de alguna forma, es Heavy Free Jazz. Con fuertes melodías que se mantienen como base en ambas canciones, la banda crea un ingenioso soporte que sirve como trampolín para los solos de cada instrumento.
Para escuchar con auris, caminando en medio de la caótica ciudad.

Terrace Martin´s Gray Area — Live At The JammJam (USA) [Sounds Of Crenshaw]

Aunque este álbum se haya hecho conocido principalmente por su interpretación 100% jazzera de ‘For Free?’ de Lamar, la Gray Area de Terrace Martin tiene muchísimo más para dar, y así lo demuestra. La banda estable del saxofonista alto y productor, que ya consta de extensa trayectoria, es si dudas de las más virtuosas del último tiempo, al punto que no es exagerado decir, por ejemplo, que este disco tiene la mejor batería de este año, la cual está a cargo de Ronald Brunner, hermano mayor de Thundercat. Con grandísimos invitados como Kamasi Washington y Maurice Brown, este disco hace del jazz algo accesible para cualquiera, sobre todo para aquellos que son ajenos al género
El disco es un concierto en vivo, y tres de los temas están filmados y disponibles para ver en YouTube.

Vincent Peirani & Emile Parisien — Abrazo (Francia) [ACT Records]*

Una historia de amor jazzera-tanguera se canta en esta obra a dúo hecha por los franceses Vincent Peirani al acordeón y Émile Parisien con su saxo soprano. Realmente se siente como un abrazo cariñoso entre dos instrumentos que rara vez se cruzan y que, para la sorpresa del oído, tienen una predilección especial el uno con el otro.
Se sienten las manos sobre sus instrumentos, uno puede visualizar a sus autores interactuando en cada una de las variaciones que le dan dinamismo a sus diez canciones. Es un disco que transmite pasión por la música y por la creación.

Expedición Liderman — Vol. 2 (Argentina) [Independiente]

Este segundo disco del octeto originario de Buenos Aires, Argentina, va en la misma línea que el anterior pero va por más: con fuertes influencias del jazz y del funk, “Vol. 2 es movido, con muchas melodías pegadizas, pero también tiene momentos menos cargados en los que cada integrante tiene tiempo de explayarse libremente en un solo.

Jyoti — Mama, You Can Bet! (USA) [Independiente]

El último disco de la multiinstrumentista oriunda de Los Angeles, Georgia Anne Muldrow, es particularmente interesante por un dato en específico: exceptuando el saxofón del quinto tema, Muldrow toca todos los instrumentos presentes en el álbum; desde la percusión hasta los bajos, el piano e inclusive la voz principal y los coros. Esto, que podría ser un limitador para el disco, es en realidad su toque distintivo, ya que a partir del mismo ella desarrolla un excelente sonido en el que conviven el jazz, el funk, el afrobeat y hasta ciertas vetas de lo-fi.

Asher Gamedze — Dialectic Soul (Sudáfrica) [On The Corner Records]

Tal como lo indica su portada, el álbum debut del baterista sudafricano Asher Gamedze contiene diversas fuerzas que convergen violentamente a lo largo de todo el LP, lo que, en sus propias palabras, tiene su trasfondo y sustento teórico en la historia de su país. El sonido tan particular del disco se basa en un cuarteto de saxo, trompeta, bajo y batería, que constantemente improvisan y llevan al extremo las melodías que crean, dándole un intenso aire de free jazz a todas las canciones.

Greg Foat — Symphonie Pacifique (Inglaterra) [Strut Records]

Si la pretensión conceptual del artista es un valor importante a la hora de considerar los discos a incluir en esta lista, no puedo pasar por alto el último LP del pianista inglés Greg Foat, “Symphonie Pacifique. El álbum (de más de 1 hora) incluye unas estéticas y unas atmósferas de lo más variadas, y en gran parte se lo debe a los muchos instrumentos que tiene: desde algunos propios del jazz, como piano, saxo tenor y trompeta, hasta otros menos tradicionales, como coros, violín y cello. Además, es preciso decir que el noveno tema resulta un punto de inflexión en el disco, ya que los anteriores son bastante más movidos y enérgicos, mientras que los posteriores son mucho más tranquilos. En este sentido, es interesante que Moses Boyd sea baterista de esa primera parte y así agregue su propio groove al LP. En suma, al converger todos estos sonidos con una naturalidad y una nitidez sin igual, este álbum invita a sus oyentes a sumergirse en un profundo y bien pensado viaje sonoro.

Grégoire Maret, Romain Collin & Bill Frisell — Americana (USA) [ACT Records]*

Americana” es la exhibición de un trío conformado por un pianista, un guitarrista y, atención, un armonicista. Por lo inusual, es la armónica la que capta la atención del oyente y diferencia a este álbum rápidamente del resto de esta lista y del jazz en general. Este viento de sonido tan característico es muy difícil de sacarlo de su zona de confort, sin embargo es una exploración, como mínimo interesante, que trae Grégoire Maret. El resultado al que llega la tríada es un jazz muy relajado, gustoso y capaz de transportar a su audiencia.

Quin Kirchner — The Shadows And The Light (USA) [Astral Spirits]

Este ambiciosímo disco de Quin Kirchner, baterista oriundo de Chicago, es sin duda su magnus opus. “The Shadows And The Light dura casi una hora y media y, así, atraviesa miles de momentos distintos: desde un jazz bien tradicional que puede tomar la forma de un trío o de un formato “big band”, hasta un free jazz bien cargado o un jazz experimental que ahonda en la percusión electrónica. Además, todos los músicos aquí presentes son también de la prolífica y emergente movida de jazz de Chicago, con lo cual este disco sirve como hipervínculo a muchos otros.
Todo el álbum se sintetiza con las palabras del propio Kirchner, que detalla que dentro de sus discos pretende crear mundos, e inclusive universos.

Sergio Verdinelli — No Me Digas Loco (Argentina) [Twitin Records]*

Sergio Verdinelli, uno de los grandes bateros argentinos de las últimas décadas, básicamente el hombre predilecto con los palillos para la familia Spinetta, entre otros. En su faceta solista tiene otros libertades y nos encontramos un jazz cat pleno. Su disco del 2020, “No Me Digas Loco” tiene la compañía de Ernesto Jodos en piano y Mauricio Dawid al contrabajo. Un trío típico, pero con ejecuciones deslumbrantes con la caja de cambios puesta a prueba varias veces. Un álbum al que entregarse durante 44 minutos para recibir durante 44 minutos.

anna högberg attack — lena*

Esta sueca abarca desde caos rociado en disonancia hasta escenarios bien contundentes, buscando nuevas combinaciones desde el interior del free jazz con vientos, bajo, piano y batería. “lena” no es un álbum fácil de escuchar, pero recompensa a quienes disfrutan de la música que toma riesgos sonoros.

Moor Mother — Circuit City*

Moor Mother es una chica de Philadelphia que tuvo un año increíble e injustamente poco reconocido. Hizo mitad de “BRASS”, uno de los discos del 2020 para el rap, al igual que en “True Opera”, que tuvo un estatus similar en el mundo del noise. Como si fuese poco, creó “Circuit City”, una de las piezas más increíbles del free jazz en los pasados doce meses. Una obra abrasadora, con un reflejo del estado errático de la sociedad estadounidense cuando los afrodescendientes luchan por sus derechos. Tiene una línea política muy clara, dando declaraciones a través del spoken word. Es un álbum muy complejo, difícil de digerir en su totalidad, aunque realmente valioso en sus formas y su mensaje.

Los 10 Favoritos:

Moses Boyd — Dark Matter (Inglaterra) [Exodus]

Engañosa es la intro de la primera canción del último álbum de Moses Boyd si nos hace creer que es un disco tranquilo, para escuchar mientras se estudia o para ir a dormir. No solo no es así, sino que es más bien todo lo contrario: con más de 4 instrumentos de viento presentes en la gran mayoría de los tracks, “Dark Matter está cargado de un potente sonido que nos hace pensar en el formato “big band”, pero desde una perspectiva mucho más moderna y eléctrica que el que tenían aquellas bandas de antaño. Dicho aspecto moderno del álbum lo brindan tanto la guitarra eléctrica de Artie Zaitz como el teclado y el sintetizador de Joe Armon-Jones, así como también el envolvente sonido de la batería de Moses y los diferentes invitados que cantan o rapean en sus respectivas canciones. Así, el disco pasa de temas que tienen una fuerte melodía marcada por los vientos, a composiciones que se fundan más en sonidos del estilo del beatmaking y en improvisaciones de guitarra y de piano.
Aunque varía en cada canción, el resto de la banda más estable está constituído por Nubya García (1 y 9), Michael Underwood (1,4 y 10) y Binker Golding (3 y 6) en saxo tenor, Ife Ogunjobi en la trompeta, Theon Cross en la Tuba y Nathaniel Cross en el Trombón.

Majid Bekkas, Goran Kajfeš, Jesper Nordenström & Stefan Pasborg — Magic Spirit Quartet (Marruecos, Dinamarca, Suecia) [ACT]*

¿Cuántas sensaciones se pueden transmitir en una sola canción? El Magic Spirit Quartet constantemente desafía casi sin querer las posibles respuestas. Si bien tres cuartos de la banda son europeos, el marroquí Makid Bekkas tiene una presencia solar.
En todo este álbum no hay un solo momento disperso, de la paz al caos hay un solo compás y todo está magistralmente dirigido. “Magic Spirit Quartet” es un disco indomable. Los instrumentos se convierten en extensiones del cuerpo de los intérpretes, la música les sale pura directo desde el hemisferio derecho del cerebro.

Nubya Garcia — SOURCE (Inglaterra) [Concord Jazz]

Poderosos y hermosos solos, intrincados ritmos y una sorprendente nitidez presente en cada instrumento son solo algunas de las cosas a destacar del segundo disco de la saxofonista británica Nubya García. Desde el primer tema, “SOURCE” ofrece una compleja pero armónica fusión de diversos géneros musicales, como el reggae y la cumbia, que están siempre abordados desde el jazz o atravesados significativamente por él. Es por esto que, a lo largo de estas 9 composiciones originales, el albúm abarca sonidos muy diferentes pero complementarios: desde momentos cargados de tensión y creatividad que casi rozan la cacofonía, como se oye al comienzo con ‘Pace’ y ‘The Messagge Continues’, hasta canciones que sirven de interludio para calmar un poco las aguas, como ocurre con ‘Stand With Each Other’ y con ‘La Cumbia Me Está Llamando’. Con todo, Nubya nos muestra que no cree en los límites del Jazz, o que cree que estos simplemente están destinados a ampliarse infinitamente.
La banda se termina de conformar con Daniel Casimir en el bajo, Sam Jones en la batería y Joe Armon-Jones en el teclado, aunque se agregan invitados en varias canciones, como Sheila Maurice-Gray en trompeta y Diana Sanmiguel en percusión.

Jahari Massamba Unit — Pardon My French (USA) [Madlib Invazion]*

Madlib y Karriem Riggins, dos leyendas absolutas del Hip Hop, nos regalaron una selección de las jams que llevan haciendo durante años. La batería de Karriem tiene un magnetismo constante sobre el oído y mientras él da una masterclass con su instrumento Madlib hace trucos impredecibles y difícilmente descifrables. Dos músicos del más alto nivel, uno tradicional y el otro un ermitaño, ambos salpicando grooves por todo el éter. La complementación es de ensueño y poder escuchar algunos de sus experimentos es un regalo impagable.

Yussef Dayes Trío — Welcome To The Hills (Inglaterra) [Cashmere Thoughts]

Grabado a mediados de 2019 en Copenhague, Dinamarca, el primer disco de la banda liderada por el baterista Yussef Dayes (ex Yussef Kamaal) es, aunque intenso y vivaz, un suave fluir de bellas bases que están siempre impulsadas desde la percusión. Con el clásico formato de trío teclado/bajo/batería, “Welcome To The Hills es la mezcla perfecta entre esos beats constantes, que tranquilamente podrían servir para hacer freestyle sobre ellos, y virtuosas improvisaciones que cambian y aceleran el ritmo de los temas. Así, teniendo a Dayes marcando los tiempos, los talentosos músicos Rocco Palladino (bajo) y Charlie Stacy (teclados tienen un margen de acción soñado para desplegar toda su creatividad. En un año en el que no fue posible ir a conciertos, este disco lleva al alcance de los oídos las anteriores experiencias creadas por la banda, por lo que su publicación es más acertada que nunca.
Aunque quizás parezca demasiado, la portada del álbum lo representa y sintetiza fidedignamente: una alucinante batería envuelta en llamas que ilumina todo lo que hay a su alrededor.

EABS — Discipline of Sun Ra (Polonia) [Astigmatic Records]*

Los polacos de EABS se atreven a interpretar las colmenas extraterrestres que supo plasmar en su día el mítico Sun Ra. En este tributo se contagia el amor por la profundidad y el halo de misterio que generan las piezas tocadas. Las individualidades se diluyen en el sexteto para explorar cómo suena el cosmos. Una joya especial para engancharse al spiritual jazz y toda la escuela de Sun Ra.

Christian Scott Atunde Adjuah — Axiom (USA) [Ropeadope]

La primera vez que escuché el último disco del trompetista estadounidense Christian Scott, quedé anonadado cuando caí en la cuenta de que se trata de un disco en vivo. Con la increíble calidad de sonido y nitidez que tiene cada instrumento, además de las complejas y extensas improvisaciones, automáticamente pensé que se trataba de un álbum de estudio con mucho trabajo de postproducción encima, y que cada canción requirió más de una toma como mínimo. Pero no: “Axiom es la grabación de la que fue la última presentación del trompetista y productor oriundo de Nueva Orleans, antes de que la pandemia impida el común desarrollo de los recitales. Aunque es verdad que el disco corre con la ventaja de ser una especie de compilado de los mejores temas de Scott, esto no eclipsa las notables mejoras en las interpretaciones de cada track con respecto a sus versiones de estudio, mejoras que van desde solos mucho más elaborados hasta líneas de bajo y ritmos desde la batería considerablemente más cargados y complejos.
Con todo, aunque se tenga la certeza de que este no va a ser el último show del artista, por ahora es el vivo recuerdo y la hermosa evidencia de la energía que él y su banda transmiten en vivo.

Błoto — Erozje / Kwiatostan (Polonia) [Astigmatic Records]*

Błoto es un cuarteto polaco con un doblete espectacular en 2020. Saxofonista, percusionista, bajista y pianista se juntan a improvisar en una combinación extraordinaria. “Erozje”, grabado en 2018, salió en una sola noche de inspiración en la que la banda seguía un instinto colectivo de sonido imperturbable. En “Kwiatotsan” también logran momentos de esa fluidez, agregando un mood de cuarentena y soltando en el estudio un sinte y una AKAI EWI 5000 que modernizan su sonido.

Kamaal Williams — Wu Hen (Inglaterra) [Black Focus Records]

Si, como es común, se considera que la prolífica movida de jazz británico actual tiene su comienzo con “Black Focus del dúo Yussef Kamaal, es imprescindible en este posteo la presencia del nuevo disco del pianista y compositor de ese grupo, Kamaal Williams. Aunque hayan pasado 4 años de la publicación de aquél álbum, el sonido de Williams no se alejó tanto: en Wu Hen sigue estando la batería en un primer plano acompañando las diferentes melodías del Rhodes y del sintetizador del propio Kamaal, mientras que está todo contenido por un bajo que pisa fuerte en cada tema, ya sea en forma de un bajo más funk, como en ‘Save me’, o en forma del clásico ‘Walking Bass’ del jazz, como sucede en ‘Pigalle’. Además, las continuas y propicias intervenciones del saxofón de Quinn Mason le terminan de dar al álbum las últimas pinceladas propias del género, que nunca deja de estar en tensión con sonidos diversos y ajenos, como con las cuerdas del comienzo y con los particulares efectos del sintetizador. Con esto, Kamaal Williams creó uno de los discos más creativos dentro de la movida del new jazz en este 2020; un disco que es muy fresco, que es bailable, pero que no deja respetar las bases tradicionales jazz con varios solos interesantes y con partes inesperablemente melódicas.
Terminan de conformar la banda Greg Paul en la batería y Rick James en el bajo.

The Heliocentrics — Infinity On Now / Telemetric Sounds (Inglaterra) [Madlib Invazion]*

Los británicos The Heliocentrics se comieron el año con jams estratosféricas editadas por Madlib Invazion. En “Infinity On Now” ejecutaron un nu jazz ilimitado en su primera mitad y trip hop anacrónico para el Lado B.
En su segundo álbum del año, “Telemetric Sounds”, subieron la graduación psicodélica, proyectando un álbum homogéneo de jazz cósmico personalizado.