Reseñas

Elvis Costello & The Attractions –
Imperial Bedroom

A muchxs no nos es familiar la figura de Elvis Costello por fuera de alguna aparición en Los Simpsons. Nombres que aparecen en listas, entre favoritos de artistas, como joyas ocultas que alguna vez vendieron millones de discos. Para nosotrxs, a alguien puede habérsele traspapelado en un torrent de “500 mejores discos” o cosas por el estilo, y entre tantos otros insulsos, aparece algo como esto. Un álbum que, por contenido, fusiones, profundidad y juego de influencias, es uno de los pocos que compararía con «Paul’s Boutique«.

Aparece una producción gigante y envolvente de canciones que pasean por arreglos tan sutiles como efectivos. Estructuras poco convencionales no paran de interpelar al oyente, se siente una amalgama de muchos sonidos que uno reconoce, presentados en una pieza que nos lleva y nos invita a redescubrirlos. En este momento destaca como valor que se deje escuchar tanto naturalmente como en profundidad, con un abanico de referencias en la lírica y música. Pero, ¿De qué va el álbum? 

Es íntimo, tanto desgarrador como atrapante y transmisivo para interpelar, como la melancolía de ‘Shabby Doll’. Hay oscuridad, pero también ternura. Una suavidad al tacto que aligera esa pesadumbre y la hace presente y palpable como en ‘Boy With A Problem‘. Hay tiempo para la emoción más activa como con el pulso post-punk de ‘Beyond Belief‘. La fusión con el dub y la influencia inmigrante del Caribe en UK con ‘Tears Before Midnight‘, ‘The Long Honeymoon‘ y ‘Human Hands’, no son temas «de género», son su propia especie. Algo de crooner, personal pero carismático, se ve en ‘Almost Blue’, para pasar a una ambientación victoriana en ‘…And In Every Home’, que cruza un hilo rojo con The Kinks, así como ‘The Loved Ones’ con Los Beatles. Y la pieza central, ‘Man Out Of Time’, no hace más que desarmar emocionalmente a cualquiera.

 Sería indicado decir que es un álbum reflejo de su época, pero al mismo tiempo no hay otro disco parecido, no suena a otra cosa. No tengo más que recomendar escucharlo y dejar que los dirija. Es un pequeño viaje.