Reseñas

Espíritu – Crisálida

Espíritu es una banda que alcanzó una gran popularidad en su época de apogeo, pero a medida que llegaban nuevas generaciones dicha popularidad se iba desvaneciendo. No logró la memorabilidad de otras bandas contemporáneas de rock progresivo como Arco Iris, Invisible, o algunas un poco posteriores como Crucis o La Máquina de Hacer Pájaros.

Sin embargo, la audiencia fiel a este género la recuerda con mucho cariño y sobre todo a este álbum debut. “Crisálida” es un álbum conceptual, maravillosamente ejecutado y estructurado. Fiel a la esencia del prog sinfónico de la época, con claras influencias de Yes, Génesis, y algunas bandas italianas como Premiata Forneria Marconi o Semiramis, crea un ambiente propicio para el escenario en el que intenta introducirnos.

La singularidad de este álbum radica en relación a la escena local de la época. Bandas cercanas en cuanto al estilo pueden ser Crucis o El Reloj, pero hay diferencias que son claras como la forma de estructurar el tracklist, muchos fraseos memorables de parte de cada uno de los instrumentos (salvo la batería, esta es la gran diferencia con Crucis), o la propia homogeneidad de la obra.

Cada track es reconocible por sí mismo y eso habla de la variedad de colores que podemos encontrar, a la vez que es un álbum perfectamente cohesivo. Mucha presencia de teclados, la voz de Fernando Berge calzando como anillo al dedo dentro del género que se está interpretando, y una configuración de instrumentos a nivel capas que no es excesiva pero sí es la suficiente para crear un ambiente sonoro casi de iglesia. Todo esto hace que sea una escucha agradable para oídos poco acostumbrados a este género.

Haciéndole honor al nombre de la banda, es una obra profundamente espiritual, que transmite ese estado de metamorfosis entre el estadío terrenal y la conexión con Dios. La imaginería de este trabajo gira alrededor de esa conexión y una serie de metáforas sobre todo lo que significa esa búsqueda de elevación espiritual.

Si bien a nivel musical no tiene una estructura intrincada, en la lista de canciones podemos percibir una narrativa que empieza con ‘La Casa De La Mente’, un tema muy épico y fuerte donde se prepara el terreno para lo que va a ser después el desarrollo de un conflicto en dos partes con ‘Prolijas Virtudes Del Olvido’ y ‘Sueños Blancos, Ideas Negras’. Este segmento es la descripción del conflicto interno y el sentir la oscuridad en el alma, con un tema más potente y corto, y otro más extenso en duración con sus partes más grandilocuente y etéreas por momentos.

Entrando en ‘Sabios De Vida’ y ‘Eterna Evidencia’ empezamos a darnos cuenta cuáles son las piedras en el camino, y cómo destrabar ese sendero. En cuanto a la estructura igual al fragmento anterior pero al revés. Primero un tema largo con más de un clima y luego uno potente, sumado a que justamente en ‘Eterna Evidencia’ Gustavo Fedel se luce con una ejecución brillante de su Moog.

Tiempo De Ideas’ comienza con un órgano lleno de reverb que ocupa todo el espacio musical, como si estuviéramos en una iglesia, y Fernando Berge canta acompañando la pieza de manera asombrosa, sin ser opacado por el órgano y sin ser el centro de atención. Acá empieza la resolución del conflicto que termina en ‘Hay Un Mundo Cerrado Dentro Tuyo’, un tema que no podría ser mejor cierre. Transmite un grado de calma y orden musical que es agradable al oído después de todo lo que fue ese maravilloso álbum.