Reseñas

Horsey –
Debonair

Hace décadas que se vaticina la muerte del rock y sin embargo nunca paran de aparecer propuestas que aportan a sus distintas corrientes o hasta crean nuevas. Ya estamos en los años ’20 y varios de los mejores discos del 2021 pertenecen a una nueva camada británica de bandas que debutan o lanzan su segundo LP. La tríada que está a la delantera es Squid, black midi y Black Country, New Road, pero no son los únicos.

Los Horsey entienden una clave fundamental de lo punk que es la exageración. No se acercan a las hipérboles, pero si enfatizan las características aparantemente lineales del ciudadano británico. Si Theo McCabe está cansado se siente tan viejo como un globo de dos semanas y si se enamora no puede concebir la idea de perder el tiempo durmiendo.

Debonair” es un debut y se nota. En sus 34 minutos el grupo se esfuerza por presentar su eclecticismo estético y temático. Espasmos instrumentales se coordenan en un caos ensimismado que a su manera hacen funcionar. A su lenguaje, aplicado al punk o al rock, siempre le cabe “art” como prefijo.

Son dignos miembros de la escuela de King Krule, que es hermano menor del bajista de la banda, ha oficiado como su productor en el pasado y hasta el cierre del disco lo tiene como colaborador. El cuarteto en este primer LP exhiben cualidades codiciadas en el circuito rockero local, pero aun más muestran potencial a futuro para ser más ambiciosos y disruptivos todavía.