Perfiles

La dama de la fantasía: Klô Pelgag

Québec, la región francoparlante de Canadá, está bien cerca del epicentro mercantil musical, pero ya con la barrera idiomática basta para que a su música se le preste mucho menos atención que a la del resto de canadienses. Sin embargo, hay una artista que se ganó la adoración de la crítica especializada durante los últimos años y es Klô Pelgag. Probablemente si cantáse en inglés ya estaría consagradísima dentro del pop más adulto (llámese chamber, indie, art o barroco), pero se agradece que mantenga el francés que le otorga una riqueza muy bien aprovechada. Más allá de que uno no comprenda el lenguaje, las obras de Klô estimulan la imaginación y eso vale más que las palabras individuales.

De «L’alchimie des monstres» à «L’étoile thoracique» y de este último a «Notre-Dame-des-Sept-Douleurs» ha progresado exponencialmente y eso que ya en su debut tenía alta la vara. En los tres discos que lleva de carrera ha explorado mucho ese lado de realismo mágico que habita en el pop barroco. Varias de sus creaciones podrían ser bandas sonoras de series «para niños» como «Gilda» y «Gravity Falls» (cabe aclarar que para mí esto es un gran halago). Así como desempolvando una vieja lámpara se puede llamar a un genio, Klô Pelgag pinta la magia que hay en paisajes que parecen sencillos. Busca y encuentra lo fantástico que habita en pequeños pueblos y sus alrededores.