Reseñas

Nico Miseria –
Tercer Verano del Amor

La figura de Nico Miseria en los últimos años viene a ser una de las más interesantes a discutir. En gran parte se debe a su capacidad como productor para predecir la condición en la que actualmente deriva la escena “urbana”, sin miedo a permitirse la mezcla donde suena tanto el trap, como Hip Hop, como el reggeatón y así una infinita posibilidad de variantes dentro de un mismo hilo conductor.

Esta mezcla pareciera interesante debido a la condición impredecible de la misma, las instrumentales fundidas en samples sumamente bien cuidados, saltan a los bajos y baterías de un trap futurista que de alguna forma, Nico hace ver que comparten la misma lógica. Lo mismo sucede con los feats dentro del disco, la aparición de raperos como Varoner, Jonas Sanche o Ébano, son conexiones tan inesperadas como soñadas, las cuales contrastan ante el desplante de las artistas femeninas dentro del disco, siendo las imparables Ninyas Del Corro como la innovadora Simona, las letristas capaces de otorgar una perspectiva tan variada como necesaria para este tipo de narrativas, siendo la cúspide de esto mismo, el poema recitado por la difunta Gata Cattana, amiga y referente para el trabajo de Nico.

Este poema pareciera ser el precedente el por donde se inspira el motivo del disco, un ejercicio de meditación de lo que implica la pobreza ante la identidad de quien la vive, siendo particularmente interesante viniendo de una perspectiva europea, desafiando la preconcepción que se tienen respecto al primer mundo y los privilegios de este mismo. Lo cual ante otros artistas podría resultar un ejercicio polémico, pero que frente a la brutal honestidad con la que Nico expresa, podemos realmente entender lo que la pobreza significa para este, englobando su subjetividad, condicionando su actuar y redimiendo su amor y odio ante lo que parece ser una limitante inspiradora. El tercer amor de verano es el amor incondicional a la pobreza floreciendo ante la adversidad, el compromiso con una forma de vida que va más allá del romanticismo del rapeo, el encontrar arte donde no lo haya, aunque siempre lo habrá.