Reseñas

Piel de Pueblo – Rock de las Heridas

Según muchas versiones ‘Rebelde/No Finjas Más’ de Los Beatniks, la banda que lideraban Moris y Pajarito Zaguri, fue el primer single del rock argentino. Zaguri es el gran pionero no reconocido del rock local. Menos bohemio que Javier Martínez, no tan universal como Moris, poco cool lado de Tanguito y bien lejos de la consistencia de Litto Nebbia. Pajarito salió perdiendo en la repartija de reconocimiento y, siendo sincero, no es que su catálogo sea particularmente genial, lo que hace difícil reivindicarlo a lo grande. Sus composiciones y su calidad interpretativa eran rústicas a comparación de sus colegas, para quienes el paso de los 60s a los 70s habá sido mucho más fluido.

En sus bandas Los Náufragos y La Barra de Chocolate quedaban muchos dejos del beat y rock and roll que eran considerados música complaciente para el momento. Rockal y la Cría tampoco fue un proyecto sorprendente y su debut, “Pajaro y la Murga del Rock And Roll”, llegó recién en el ’76, con la misma línea bluesera típica. Sus álbumes se han ganado cierto aprecio en el nicho más por la personalidad e importancia histórica de Zaguri que por el contenido de la música en si, que es solo para amantes del estilo (salvo gratas excepciones). Sin embargo, hay un disco que podría considerarse su clásico, al menos de culto, y ese es “Rock de las Heridas” de Piel de Pueblo.

Aunque hay otro personaje pertinente para la magnitud de esta placa y ese es Nacho Smilari, uno de los grandes guitarristas del movimiento en aquella época. Ya había tocado mucho con Pajarito, además de un curriculum potente con Vox Dei, La Pesada y su banda Cuero, con la que hizo una joya de culto en 1974 llamada “Crecimiento”. Si se buscaba ese sonido peludo, Smilari era uno de los que mejor lo amplificaba, además de manejar un grado de teoría musical que no era muy común entre sus compañeros. La quintaesencia de Pajarito Zaguri y la fiereza de Nacho Smilari son los componentes principales de esta propuesta.

Configura mandamientos del sentir rockero inicial como son la histeria, la insatisfacción y la necesidad de libertad. Elementos que evidentemente no caían bien a las autoridades en una época tan opresiva como fue el gobierno militar de Agustín Larousse. Esto no ayudó a que la banda tenga mucha actividad tocando y resista al paso del tiempo. Sin embargo, el registro que lograron en este LP es una expresión bien directa de las emociones que habían en la contracultura. Un disco con garra.