Run The Jewels y la Música Política

A propósito de uno de los mejores discos de rap del norte de este año, revisamos la carrera de Run The Jewels y el fenómeno extraño que son al rap norteamericano y, a la vez, analizamos las reflexiones políticas que nos dejan sus letras.

RTJ4, el cuarto álbum del dúo compuesto por Killer Mike y El-P, es un discazo que rápidamente se instaló dentro de nuestros favoritos a disco del año de la música del norte. Continúa la senda de uno de los proyectos más revolucionarios del último tiempo en los cruces entre el rap y la música electrónica, pero también es un disco con un mensaje poderosísimo y casi clarividente en cuanto a las protestas que explotaron recientemente en Estados Unidos contra la discriminación racial y brutalidad policiaca. A continuación, revisaremos cómo este proyecto tan extraño en el papel llega hasta esta, su obra más genial hasta la fecha. Profundizaremos en cómo sus letras sirven para hacerse una idea de la clase de conflicto sociopolítico que detonó en Estados Unidos y Occidente en general.

Sus integrantes: El-P + Killer Mike

Si bien han pasado sólo siete años desde el álbum debut del dúo, tanto El Producto como Killer Mike llevan bastante tiempo en la música. En el caso de Jaime Meline, El-P, comenzó su camino en la escena under del rap neoyorkino durante los movidos 90s, una época donde pese a que el ser blanco le jugó malas pasadas, logró hacerse de un lugar en el under y, con el paso del tiempo, del respeto de sus colegas. 

Se hizo un camino propio, produciendo y acompañando las carreras de varios artistas, como Cannibal Ox, y fundó sellos para administrar independientemente su música y las de sus colegas. Incluso tuvo su propio grupo, Funcrusher, que quedó en la historia del under neoyorkino dosmilero como un antecedente de lo que sería el sonido auténtico de El-P.

No solamente sorprendía como productor excelso, también tenía la poco habitual versatilidad de rapear con skills elevadas y un flow educado en los ritmos complejos que él mismo compone. Así, nos encontramos con un beatmaker, emcee e incluso emprendedor, el noveno y tantas veces olvidado elemento del Hip Hop. Seguramente es esta interdisciplina la que permite que la extraña combinación que es RTJ funcione. Pero para llegar a eso, primero hay que hablar de la otra mitad del dúo.

Michael Render, a.k.a. Killer Mike, es originario de Atlanta, formando parte de una camada de raperos surgidos entre los 90s y principios de los dosmiles en el sur de Estados Unidos. Sin el protagonismo de California o New York, Georgia lograría florecer en lo musical. Súbitamente, Atlanta pasó a ser una especie de capital del Hip Hop, desde donde salieron OutKast, Goodie Mob, Gucci Mane, Young Thug y Childish Gambino.

De entre ellos, Killer Mike no es el más reconocido, pero definitivamente es uno de los más pulidos técnicamente. Escribe en juegos de palabras una ácida crítica sociopolítica, pero también logra flows cada vez más versátiles, a la vez que destaca por la energía que le imprime a cada sílaba al rapear.

Es un rap con cuerpo y carácter, lo que se aprecia desde sus primeros años. El 2002 ya había colaborado en Stankonia y The Blueprint 2, de OutKast y Jay-Z respectivamente. Así pavimentó un camino de varios LPs solitas, desde «Monster» de 2003, hasta «PL3DGE» y «R.A.P Music«, del 2011 y 13’, respectivamente.

Además, Mike plasmaría su visión en su propia serie, «Warning Triggers«, un show documental muy locuaz sobre su universo político. Juega con el absurdo para emitir declaraciones sensatas que sorprenden al espectador, como cuando Mike funda un culto religioso basado en dormir para denunciar el blanqueamiento de imagen de Jesús y la ausencia de descanso en una sociedad neoliberal; o cuando produce documentales porno con contenido educativo de oficios como plomería y electricidad, para denunciar los vacíos del sistema educativo.

Ese humor tan particular, que raya en el absurdo para reclamar por el absurdo de la sociedad misma, es la clase de contenido político que hace tan especial e identificables los trabajos de Run the jewels. La métrica siempre es jocosa, atrevida, pero tremendamente lúcida, y la serie sólo es una extensión de esa forma de ver el mundo. Por ello, es momento de hablar del grupo del momento.

Sonido con identidad

RTJ surge como un experimento que encuentra a estas dos escuelas sonoras que parecían tan distintas en el papel, pero que en el estudio funcionaron de maravilla desde el principio. Killer MIke y El-P trabajaron para Adult Swim varias veces musicalizando cortos animados, lugar donde se conocieron. Que esta amistad naciera con el humor ácido de la animación para adultos de Rick & Morty o Robot Chicken adelanta bastante sobre el estilo del dúo.

Cuando se conocieron, El-P preparaba su álbum “Cancer 4 Cure”, donde Big Mike colaboraría. Este último, a su vez, elaboraba su sexto disco, “R.A.P. Music”. El-P entró al proyecto y terminó produciéndolo en su totalidad. El 2012 giraron juntos con ambos discos solistas, pero el 2013 tomarían una frase de LL Cool J en ‘Cheesy Rat Blues’ para fundar su nuevo grupo.

La dupla debuta con el homónimo “Run The Jewels” y desde el principio dejaría en claro que su sonido era uno pesado. Ese Heavy Sound del que hablaba El-P no tenía ningún problema con buscar sus influencias donde sea, con expresiones electrónicas, pero también algunos gestos del funk, órganos ornamentales y más.

Ese sonido se iría afinando a lo largo de la tetralogía, pero los cuatro discos tienen una identidad marcadísima que hace distinguible muy rápido al sonido de RTJ. El ingrediente principal siempre será el bajo saturadísimo a más no poder, alejándose de lo que se puede hacer con los graves orgánicos e incluso, un bajo eléctrico, básicamente, porque si no es por la MPC y los sintetizadores, una nota musical no podría durar tanto y con tanta intensidad.

Las percusiones guían los aspectos más rítmicos y buscan hacer sostenibles estos álbumes donde la fuerza disminuye muy pocas veces. Es una música rica en capas y texturas, que obliga a escucharla con un buen equipo porque el bajo está tan fuerte que hay que sentirlo o hasta ver cómo vibra en el parlante más que simplemente oírlo. 

Ese sonido pesado los volvió especialmente interesantes dentro del rap de la última década y los llevó a tejer relaciones cercanas con la mítica banda Rage Against The Machine, con quienes organizarían conciertos en conjunto y su vocalista, Zack de la Rocha, es una especie de miembro honorífico del grupo. 

Tres discos sacaría el grupo entre 2013 y 2016, Run the Jewels 1, 2 y 3. Nombres no muy originales con portadas bastante simples, todo lo contrario a la densidad de la música y los textos de los tres trabajos. Publicaron también el LP de instrumentales del primer álbum y el mixtape Meow the Jewels. una remezcla del segundo disco con pistas hechas a base de sonidos de gatitos. Básicamente, RTJ es un meme muy inteligente. A la par que construían ese universo sonoro, iba en aumento la sátira denunciante de las inconsistencias del capitalismo estadounidense, cosa que nos trae al 2020.

RTJ4

RTJ4 es el disco más pulido del grupo, y considerando el altísimo nivel de sus trabajos anteriores, eso es mucho decir. Es un disco intenso y que invita al cuerpo a estar en constante movimiento. Es música que no se puede escuchar sin sentir como el cuello se mueve por hipnosis. Además, sazonan la mezcla feats que adornan pero no opacan, como Dj Premier homenajeando al rap de los 90s, un Pharrell muy lúcido en las barras y Zack de la Rocha mostrándose cómodo en un flow muy distinto a lo típico que muestra en Rage.

Aunque el aspecto más destacado, por lejos, ha sido el contenido político del álbum, que incluso hizo adelantar el lanzamiento del mismo por la crisis política que viene arrastrando USA desde mayo de este año. Por ello, el disco siente actual y a la vez atemporal, pues sus rimas podrían haber sido escritas 20 o 40 años antes y tendrían sentido también. Una muestra de ello fue escuchar a Killer Mike rapeando “I can’t breath”, las últimas palabras de George Floyd antes de morir en manos de la policía este año, frase que también fueron las últimas palabras de Eric Garner el 2015, falleciendo en condiciones muy similares.

I promise I’m honest
They coming for you the day after they comin’ for me

Te prometo que soy honesto
Ellos irán por ti el día después de que ellos vengan por mí

Walking in the Snow

Inteligente y conciso, Mike habla de la falta de empatía de aquellos que le ponen el pie encima al pueblo sin pertenecer a la elite. Están hablando en concreto de cómo muchos blancos pobres y de clase media en Estados Unidos son cómplices de una violencia policial que no les ha tocado, pero sólo por razones circunstanciales. Esta idea es extrapolable a cualquier clase baja o media que defiende a sus opresores, llámense esquiroles, fachos pobres, o como sea. El-P hace un comentario similar pero con un elemento distinto:

Funny fact about a cage, they’re never built for just one group
So when that cage is done with them and you still poor, it come for you

Dato curioso sobre una jaula, nunca las construyen para sólo un grupo,
Así que cuando esa jaula acabe con ellos y sigas pobre, ella irá por ti

Walking in the Snow

Cuando El-P habla de la cárcel, hace referencia a uno de los problemas raciales más grandes de Estados Unidos. Hablamos del abolicionismo en nuestro video sobre Eve del cual dejaremos el link, pero luego de que se modificara la 13ra enmienda, impidiendo la esclavitud,  las cárceles fueron el espacio de opresión más dura hacia los cuerpos racializados. El movimiento Black Panther y pensadoras como Angela Davis practicaron un fuerte activismo contra las cárceles por razones que hasta hoy en día se sostienen. Al fin y al cabo, dicha enmienda reza lo siguiente:

Neither slavery nor involuntary servitude, except as a punishment for crime whereof the party shall have been duly convicted, shall exist within the United States, or any place subject to their jurisdiction.

Ni en Estados Unidos ni en ningún territorio bajo su jurisdicción habrá esclavitud ni trabajo forzado, excepto como castigo de un delito por el cual el responsable haya sido debidamente condenado

Según datos de la fundación World Prison Brief, Estados Unidos tiene 4.455 centros penitenciarios, los cuales alojan a más de 2 millones de personas (2.121.600 al 2018), lo que equivale a más de un cuarto del total de la población carcelaria del mundo. Además, varios estados han entregado la administración de las cárceles a empresas cuyo lucro es la venta de bienes producidos en las cárceles a base de “free labor” o “trabajo gratuito”. Considerando que más de la mitad de los encarcelados lo están por cargos menores como disturbios o posesión de drogas, da para sospechar del negocio lucrativo que es encarcelar en USA, pero además, el racismo estructural hace que los afrodescendientes sean los más afectados por ello. Según datos del Humans Right Watch, un afrodescendiente que presenta los mismos cargos menores que un blanco, tiene 10.1 posibilidades más de terminar en la cárcel que un blanco. Eso lleva a que cerca de un tercio de la población carcelaria en Estados Unidos sea afroamericana (1 de cada 3), pese a ser una minoría dentro de la población total del país (1 de cada 10). En resumen, esclavitud legal y contemporánea. Y todo ello, contenido en unas cuantas palabras por El-P.

All of us serve the same masters, all of us nothin’ but slaves
Never forget in the story of Jesus, the hero was killed by the state

Todos servimos a maestros, no somos más que esclavos,
Nunca te olvides que en la historia de Jesús, el héroe fue asesinado por el estado

Walking in the Snow

Aquí se da el lujo de hacer patente la contradicción de que los grupos dominantes, sobre todo en el poder político, enjuagan sus bocas en agua bendita mientras que utilizan el poder estatal para castigar al pobre. Las escrituras, importantísimas en el cristianismo, pueden apuntar a lugares bastante distantes a la moral cristiana conservadora que adopta la clase que detenta el poder en todo occidente, Latinoamérica incluida.

Mastered economics ‘cause you took yourself from squalor (slave)
Mastered academics ‘cause your grades say you a scholar (slave)
Mastered Instagram ‘cause you can instigate a follow (shit)
Look at all these slave masters posin’ on yo’ dollar (get it, yeah)

Domina lo económico para que te alejes a ti mismo de la miseria (esclavo)
Domina lo académico para que tus calificaciones digan que eres un erudito (esclavo)
Domina instagram para que puedas instigar a un seguidor (mierda)
Mira todos estos esclavistas posando en tu dólar (¿lo captas?)

JU$T

Estos cortos versos dicen mucho de lo que explotó en el sistema de vida actual estadounidense. La injusticia detrás de la falsa meritocracia, donde se pone toda la responsabilidad en el individuo y nada en la estructura social injusta… ¿quieres triunfar? Hazte a ti mismo, gana dinero y estudia. Mente de tiburón, título universitario y marketing digital. Eso mientras en los billetes, monumentos y nombres de calles, nos encontramos a diario con homenajes a los genocidas que construyeron con la sangre de nuestros ancestros el mundo actual. En el caso estadounidense, con los esclavos traídos de África, en Latinoamérica, principalmente con los indígenas exterminados desde la colonización española.

Apunte de conclusión

No se puede hacer un análisis con muchas certezas desde acá, pero lo que sí es evidente, es que el problema general que se evidencia ahí, responde a algo global, un cuestionamiento a la expresión del capitalismo que se vive acá. Siempre hemos escuchado que “para qué protestar, si nunca vamos  a lograr nada”, “las cosas no van a cambiar” o “igual mañana voy a tener que ir a trabajar”. Todos discursos que le acomodan a un sistema cuyo pilar es mostrarse sin historicidad, como si las cosas siempre hubiesen sido así y este sea “el fin de la historia”, con “el mejor sistema posible” Probablemente, los movimientos sociales de los últimos diez años en todo el mundo tengan mucho que ver con eso. Ya no hablamos de movimientos de trabajadores, hablamos de problemas con muchas más aristas: la pobreza, el desastre ecológico, el machismo, el racismo, la lgbtfobia y un largo etcétera de brutalidades que ya no queremos callar y que necesitan nuevas canciones de protestas, más propias de la pluralidad de discursos y colores de la protesta. Y definitivamente Run The Jewels hizo un aporte hacia su surgimiento.