Reseñas

Slave – Stone Jam

Luego de un debut homónimo dinamítico; un segundo trabajo bueno, pero falto de éxito comercial, que los llevó a un proceso de reinvención: y del LP de disco “Just a Touch of Love”, Slave conformó su versión cumbre en “Stone Jam”. Un equilibrio entre funk y boogie, entre música para bailar y música para cantar en la ducha, con un poder divino para hacer sentir que la realidad es mucho mejor.

El bajo de Mark Adams en este disco pide que le construyamos una estatua en su honor. A esas líneas de slaps volátiles se sumaban unas armonías vocales preciosas, una guitarra eléctrica arrebatada y todo un equipo de primera en lo que refiere a teclados y percusión. El sonido entra sanamente en los trends que más prevalecerían en los 80s, hasta incluyendo alguna tecnología fresquita en ‘Sizzlin’ Hot’ por ejemplo.

Queda inadecuado el título del álbum. Si están esos grooves solo practicables en el espíritu de una jam, pero nada tiene que ver con una piedra inerte. Estas canciones de Slave parecen tener vida propia. Una vida de juventud eterna y belleza que, momentáneamente, se le da al que está escuchando. Creo que le hubiese quedado mucho más a la medida “Paradise Jam”.