Reseñas

Sugar Babes – Songs

Songs”, álbum único del grupo Sugar Babe, es considerado como uno de los pocos discos de city pop (o incluso como un prototipo de este) previos a 1977, año donde inició el auge consumista por los bienes creados para “usar y tirar” que usaron de palanca la gran ola turista por el Gran Prix para que Japón desarrolle esa estética plagada de neones y opulencia que hoy día nos brinda nostalgia, aun sin haberla vivido.

De hecho Sugar Babe fue una banda pionera en tomar el soft rock más groovy, acordes jazzeros y toques de pop soul para forjar un ambiente relajado que deja gusto a city pop.

El núcleo del quinteto estaba formado por dos figuras que en la década ochentera serían insignia del pop japonés. Por un lado Taeko Ohnuki, una gran multiinstrumentista con una visión del futuro musical, y por el otro Tatsuro Yamashita, el “Rey del city pop” quien años más tarde sería reconocido por casarse con Mariya Takeuchi y ser responsable del mega éxito ‘Plastic Love’ entre tantos otros hits nipones.

El álbum tiene una influencia muy notoria de Todd Rundgren, gran compositor e intérprete estadounidense que dirigió a la corriente del soft rock junto a Carole King. Tatsuo, cuyas composiciones ocupan la mayor parte del disco, aplican la misma receta pero con sabor oriental y un tanto costero. Su música evoca la brisa en el rostro de los atardeceres a la orilla del mar, pero con rasgos muchos más sofisticados. En cuanto a Taeko, que no posee una gran participación en el disco, entrega lo que marcará el estilo de su primer disco en solitario, “Grey Skies”: baladas pop que asemejan estilo con Carole King. Para ser justos con el trabajo de los integrantes, “Songs” es más un álbum en solitario de Tatsuo que el fruto real de un dúo, pero las composiciones de Taeko le aportan elegancia a la obra.

También hay que indagar sobre una mente importante de este proyecto, el tercer hombre a la cabeza: Eichi Ohtaki, guitarrista y cantante del grupo Happy End, que estuvo al mando de la producción. Fue fundamental en el proyecto ya que la pareja Tastuo-Taeko necesitaba un colaborador influyente e independiente como Ohtaki debido al bajo interés en este proyecto por parte de las discográficas.

Songs” es una producción independiente que buscaba un hueco entre las superproducciones y logró excelentes críticas de la prensa, a pesar de las ventas bajas y la poca difusión radial que condujeron a la disolución del grupo un año después de su lanzamiento. Para suerte de Taeko y Tatsuro ese fue el punto de inflexión que marcó el inicio de sus grandes carreras en solitario e influenció a otros grandes artistas del city pop.