Reseñas

Sylvester – All I Need

Sylvester fue una personalidad muy libre para el contexto de la música estadounidense en los 70s. Consiguió reflejar lo que, en el fondo, realmente fue la música disco, una expresión y un espacio en las pistas de baile para uno de los sectores más marginados de la población. Afrodescendientes queer (rápidamente también se sumaron italo-americanos, judíos, latinos y más) que conquistaron el mercado con vinilos de 7 y 12 pulgadas llenos de hits glaseados. Sylvester James Jr. ya antes del disco había estado en un colectivo de drag queens hippies llamado The Cockettes a principios de los 70s y durante toda su carrera siguió portando orgulloso su identidad, algo que a muchos por esos mismos años les costó su futuro (véase el caso de Jobriath). Sus performance en vivo podían venir con alguna que otra orquesta sinfónica llena de glitter, coros gospel (en la iglesia fue donde comenzó a cantar y jamás renegó de ese pasado, todo lo contrario) y, por supuesto, su presencia como drag queen.

 Fue una figura fundamental dentro del Hi-NRG (high energy), sub-género del disco con baterías programadas y sintes que inducen un trance perfecto para pernoctar. Aportó mucho a esa fantasía discotequera especialmente con su clásico ‘You Make Me Feel (Mighty Real)‘ y el discazo «Stars«. Sin embargo, cuando entraron los 80s y esta música aparentemente estaba enterrada, él siguió vigente. Esa trascendencia llegó en 1982 con «All I Need» (ahora editado como «Do Ya Wanna Funk«), un álbum en el que demostró que era mucho más que una diva del disco. Con su compañero Patrick Cowley formularon una serie de stomps (término de aquella época para bangers), como ‘Do You Wanna Funk?‘, ‘Be With You‘ y ‘Don’t Stop‘ en los cuales la temperatura del Hi-NRG se fundía con el trend boogie del momento. Su falsete supersónico, la pasión para cada canción y la producción brillante de Cowley y James Wirrick lo hacen una joya ochentera a la vez que un antecedente para como evolucionó el dance-pop.