Visceral y enérgica oscuridad: Alice Glass por primera vez en Argentina

En su primera gira por Sudamérica como artista solista, la cantante Alice Glass tocará en Uniclub, Buenos Aires el próximo miércoles 1 de noviembre

La célebre cantante canadiense pisa por primera vez el país del cono sur para atraparnos con su propuesta artística. Consolidando su impronta como solista en su disco “Prey//IV”, lanzado el año pasado, Alice nos invita a verla descargar todas sus emociones en el escenario. Con un electropop muy oscuro y frenético, no hay duda que la presencia de esta cantante en Sudamérica llama la atención para todos los fans de la música electrónica y de propuestas musicales originales. Para su show argentino la artista se presentará el primero de noviembre en Uniclub, venue del barrio Balvanera.

Después de una gira por Europa y Norteamérica durante buena parte del año, Alice Glass gira por primera vez desde 2013 en Sudamérica. Además de Buenos Aires, la también se presentará en Santiago de Chile y tendrá tres fechas en Brasil, dos de estas teloneando a la drag queen brasileña Pabllo Vittar.

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Alice Glass logró hacerse un nombre en la escena musical angloparlante del Siglo XXI gracias a su participación vocal en el dúo de música electrónica Crystal Castles, agrupación con la cual llegó a tocar en Argentina en 2010 y 2013. Sin embargo, la cantante dejó el grupo en 2014, decidiendo enfocarse en una carrera solista, y en 2017 expresó haber abandonado la agrupación debido a serios abusos y violencia que su compañero Ethan Kath ejerció contra ella.

La cantante, tanto en sus trabajos con la agrupación como sus proyectos solistas, siempre ha demostrado una visceralidad y una intensidad que ha logrado conectar mucho con su audiencia, sobre todo gracias a su presencia en el escenario. Muchos de sus trabajos, como el enérgico tema ‘Nightmares‘ y su disco debut cuentan con una carga emocional muy fuerte, en dónde Alice procesa y expulsa todos sus sentimientos y el trauma que acarreó a lo largo de su vida, metiéndonos a nosotros en una catarsis inquietante, pero extremadamente bella.