Reseñas

Algo Nuevo Está Pasando

Con una estética shitpostera trasladada hasta sus performances y explotada en los sonidos más saturados y descolocantes, los SwaggerBoyz ponen la firma a consignas claras: Murió la música, esto es enchufe y la chupa el Hip Hop

Stiffy y AgusFortnite2008 son los rostros del momento. Son ellos quienes encabezan la nueva ola de artistas que nos golpean con sonidos tenaces, eléctricos y bañados en novedad. El pasado 15 de marzo tiraron sobre la mesa su primer álbum de estudio en conjunto: “MURIÓ LA MÚSICA”, trabajo que a todas luces nos hace dar cuenta que estamos frente a una nueva era que nos exige la mirada y la escucha atenta, porque viene para quedarse y llevarse puesto todo lo impuesto.

Si bien Agus y Stiffy ya habían trabajado en múltiples proyectos juntos porque sus carreras encuentran origen a la par dando cuerpo y tesis a su icónico dúo SwaggerBoyz, “MURIÓ LA MÚSICA” es el álbum que marca la pauta, el punto y aparte. Deja claro que los chicos están en otro lugar, uno donde se dilucida para el oyente el resultado de arriesgarse creativamente con un álbum coherente a su interior (dentro del caos sonoro que es). Con beats de YouTube, originales de stridah, djcodeinewar, aresden y astral e intervenciones en las voces de los mismos AgusFortnite y DJ Smokey, este álbum viene con todo porque pone su cuota de aguante a la movida de estos nuevos artistas que ante todo, demuestran querer separarse de todo lo hecho hasta ahora.

La retórica es esa: cagarse con gusto en absolutamente todo. La pauta viene de fondo y respeta la génesis de su impronta (que en definitiva, es que todo lo que hacen sea muy suyo) para encarar este trabajo: la portada, la estética, las líricas, los videos y las bases. Todo es hand-made entre amigos. Si bien SwaggerBoyz da sede en Argentina a algo que encontró sus orígenes en Estados Unidos con mixtapes como los de Dj Smokey, fue justamente acá que esa nueva movida se llenó las venas de sangre azul e interpeló a una amplia franja etaria en su espectro más difuso (no inocentemente Pitchfork está hablando de Agustín Fortnite y Stiffy y referentes de allá colaboran en este trabajo).

24/7’ es el tema que abre el disco y el que marca la pauta de la descarga de adrenalina que va a ser todo esto. Este primer track nos deja momentos ilustres como la barra de Agus “Estoy rapeando y ni siquiera me gusta rapear / estoy rapeando y ni siquiera me gusta el rap”, pero hay algo más llamativo aún. Cuando Stiffy escupe: “no sé qué mierda es el boom bap, pero suena como el orto’’ denota dos cosas: un guiño que la picantea a una barra de un dúo ya extinto del rap de Buenos Aires, Linyeras Cru “Yo no se que mierda es “swag” pero suena como el orto’’, y un contraargumento, que demuestra que por lo menos escucharon bastante rap como para explotar una referencia así. En esta línea, tanto esta barra y las referencias como la participación de El Doctor y Neo Pistea colaborando en el disco no son inocentes. Efectivamente, demuestran que no se cagan en todos, sino que reconocen a aquellos que ponen en un lugar subalterno y dejan sobre ellos el peso de elegir de qué lado de la mecha se encuentran: acompañándolos o tirándoles barras en sus temas.

Algo que llama fuertemente la atención, más allá de las obviedades relacionadas a lo tiránico que es su sonido, es la lista de colaboraciones. Los SwaggerBoyz traen a una cúpula de renombre con Neo Pistea, El Doctor y Hi-C a su terreno distópico y los hacen bailar ahí, retorcerse, salir de sus zonas de confort y ponerse la camiseta de I LOVE SWAG. Más allá de que en la parcialidad cada feat tenga su impronta y su funcionalidad para con el disco, el que se roba la escena indiscutidamente es ‘MEJORALITO, con Neo. Tony The Kid se banca enteramente que Agustín le desarme toda la voz y lo ponga bajo un beat tajante. Así e impunemente se lleva el tema por robo, aportando la cuota justa para crear un track con una impronta bélica y elegíaca que nos encanta. Otro invitado que patea el HI-C en ‘YO ESTOY. De esta participación se pueden decir mil cosas, pero lo esencial es que solo ellos podían subir a HI-C a una base de RKT, and they made it.

AgusFortnite2008 is the f*cking boss

Si bien el trabajo conjunto de los chicos, el aporte de los productores y los feats es innegable, el protagónico de AgusFortnite en lo que engloba al proyecto es especial. Agustín no hace beats sino que trabaja las vocales, pero es en definitiva el arreglo de estas en conjunción con la explosión de las bases en la mezcla y post-producción lo que la vuela enteramente en este disco. Ejemplos de esto son el ya mencionado trabajo que hace con Neo en ‘MEJORALITO’, ‘REMERA I LOVE SWAG’, donde el mix revienta saturadísimo (algo que igualmente se mantiene a lo largo del álbum) y ‘24/7’, donde las voces suben y bajan cruzadas por cortes inexplicables, fuertes y estridentes. Otros grandes momentos dentro son ‘PIE EN LA PISTA’, con un sample muy bien trabajado de ‘HEADS WILL ROLL de YEAH YEAH YEAHS!, y ‘TRES PATITOS’, con El Doctor, vibrante desde el bajo de decibeles que significa para la escucha de un tirón. 

MURIÓ LA MÚSICA” pone capas sobre capas, sonidos irónicos y efectos glitcheados super psicodélicos y humorísticos, todo dentro de una caja de pandora que revienta de la manera más estrepitosa y nos aturde banger tras banger. Si bien es complicado explicarle a alguien ajeno y cómodo en sus estandartes el valor artístico que trae la propuesta de estos chicos, podemos afirmar que ellos son la luz incandescente de una bengala en un terreno de quietud. Acá, música que las grandes mayorías no elegirían para el día a día, que no gusta porque parece tosca e incluso incomprensible, pero que es una trompada para la industria de la comodidad.

Si bien encabezan la ola y dentro del plugg hay ciertos subgéneros y discrepancias entre sus referentes, para nada están solos en esta movida. En su radar encontramos a artistas como Matias Enchufe, Joshu Joshu y Polus, que forman parte de este álbum, y otros como los Bitsfam, el Dirty Club y más jóvenes promesas de lo que sea que sea esto, pero que ante todo son argentinos.

Estética y representación

AgusFortnite2008 y Stiffy son dos jóvenes con instinto, impulso y creatividad que han sabido utilizar las herramientas que les brindó internet para crear su mundo musical. Si bien traen otra vez sobre la mesa tags del 2017-18 (donde ellos tendrían entre 10 y 12 años) como parte indisoluble de su identidad, no flexean las marcas sino el estilo propio. Provocar se vuelve la regla. Son ‘vanguardia’ en la actualidad y nicho para los más jóvenes porque dieron cuerpo a la música que tenía que existir en Argentina y no estaba. 

La actitud de mandar a cagar al Hip Hop con una propuesta que bebe estrictamente de él es algo que hemos visto más de una vez en la escena argentina y de la mano de artistas que no nos quedan tan lejanos (Lo’ Pibitos (no verbal sino actitudinalmente) o la Rip Gang, por ejemplo). Los SwaggerBoyz si bien toman del Hip Hop, lo hacen muy a contramano y de manera retorcida, se diferencian del resto porque patean también al rock con una impronta que no deja de ser original, recargada y explosiva. La pauta no es buscar gustar, sino gustarse tanto a sí mismos que asqueen a quienes los escuchan y desde ahí, presumir de la manera más feroz, generando materia no apta para cualquiera. Hoy por hoy son ellos quienes se la jugaron y crearon la antítesis, lo no-escuchable, el contraargumento.