Reseñas

Charlie Palmieri –
The Heavyweight

El Gigante de las Blancas y Negras, hermano mayor de los Palmieri, con su porte y su portfolio tiene bien ganado un legado entre los grandísimos pianistas de la salsa. Ya habíamos traído una reseña de Eddie así que ahora le tocó el turno a Charlie con su discazo de 1978.

Nacido y criado en el Bronx, Carlos Manuel Palmieri siempre fue diferente. Haya sido por su inmenso porte o maestría detrás del teclado, el Palmieri mayor destacaba en la música afrocaribeña por dar pasos agigantados en cada corriente; desde la Charanga cubana hasta la potente Salsa, Charlie se ganó su reputación como uno de los grandes pianistas de su generación.

 La Salsa de Charlie Palmieri pudo haber sido hecha en la Gran Manzana, pero su sazón es igual de cálida que la del Caribe. Esto se puede ver ejemplificado en su larga duración de 1978 “The Heavyweight”, que con la gran sonrisa del “Gigante de las blancas y negras” en su portada, se siente igual de acogedor que el calor del hogar.

 El primer plato sobre la mesa es el movido ‘Arroz con Bacalao‘, un número que abre el disco de manera exquisita. Con el swing y gravedad de la sección de metales, el coro de Adalberto Santiago, Vitín Avilés y “Meñique” Barcasnegras pregona la sabrosura del platillo. 

Chaleco‘, el segundo tema, muestra otra cara del LP. Julito Villot descarga soneos ante su contrario, mientras el acompañamiento musical empareja la intensidad, con un cañonazo de solo por parte de Charlie.

 Los hermanos Palmieri fueron vanguardistas de la música afrolatina: dos pianistas que eran fluidos en el son, pero no tenían miedo de reinventar la instrumentación en la Salsa. Los dos trajeron los trombones a sus conjuntos en los 60s, marcando la pauta para el futuro. Y en esta ocasión, Charlie trae la melódica a la ecuación. ‘Melódica In “F”‘ es un melancólico danzón que trae a la memoria esas pistas de baile de cuando Cuba reía, que su elegante desarrollo permite a la melódica ser la estrella del tema.

 “The Heavyweight” representa el regreso a forma del Gigante. Después de una serie de aventuras con el órgano en títulos como «ElectroDuro» (1974) e «Impulsos» (1976), Palmieri regresa a su canvas de preferencia, plasmando a través de sus solos en el disco ese gusto por el son montuno y un duro swing, que lo hace característico entre tantos pianistas de la época, quienes abrazaban el jazz y la vanguardia, en el caso de su hermano.

 En un año que ve la salida de las megaproducciones de Fania “Siembra” y “Comedia”,  “The Heavyweight” es la respuesta de Charlie. Las duraciones de canción, igual de apoteósicas que la presencia de su compositor, permiten múltiples secciones instrumentales frenéticas, tales como la descarga de vientos que se libera en “Consuélate”, uno de esos momentos que te hace arrugar la cara por la sazón que brota, mientras que “Tiene Sabor”, entre tantos soneos de Meñique, ve su desenlace con un potente solo de saxofón.

 Entre tantos párrafos, la conclusión es que “The Heavyweight” es una piedra preciosa que representa la música afrocaribeña gestada en Nueva York elaborada por uno de sus pioneros. A través de estas obras maestras, Charlie sigue viviendo en el corazón de todos los salseros del mundo.

Recomendación Extra: “Con Salsa y Sabor” (1977)

El primer encuentro entre los «Tiburones de la Salsa Moderna» es jolgorio en su máximo estado. Meñique se extiende en sus soneos, mientras que Charlie hace lo suyo con las blancas y las negras. Saoco de bueno.