«Odio la idea de repetirme» Camila Moreno llega a Buenos Aires

Conversamos con la cantautora chilena en el marco de su nueva gira, que llegará este sábado 14 de octubre a Niceto Club «Almismotiempo» y «Opmeitomsimla«, sus primeros dos discos solistas

«Almismotiempo«, el álbum debut de Camila Moreno, se publicó en 2009 y su edición en CD se agotó completamente hace ya más de diez años. Una obra que vino con éxito comercial y alabanzas de la crítica y, ahora, con el pasar de al menos dos nuevas generaciones de oyentes de Camila y varios discos más que continuaron acrecentando su lugar y porte artístico, prueba su atemporalidad y trascendencia.

La noticia es que Camila relanzó «Almismotiempo» en formato físico y emprendió una gira para volver a tocarlo completo, junto a su lado B, «Opmeitomsimla» de 2011. Lejos está de ser un tour de la nostalgia. Es una puesta en valor y celebración, «Ha sido un ejercicio de memoria, de recordarme a mi misma y recordar música que me seguía en otro tiempo, todo era súper distinto, era otro Chile y otro mundo«, nos cuenta.

El sábado 14 de octubre se presenta en Buenos Aires: Entradas disponibles acá.

La gira comenzó el 6 de septiembre en Puerto Montt, al sur chileno, y terminará el 3 de noviembre en Santiago, la capital. Además de Temuco, Concepción y Valdivia hay un cruce internacional: Buenos Aires. En Niceto Club vivirán completos «Almismotiempo» y «Opmeitomsimla«, y Camila nos adelanta que también el show «hay mucho de Rey«, su álbum más nuevo, que estuvo entre los favoritos de Lúcuma de 2021, y no pudo ser presentado en Argentina hasta ahora.

«Rey«, que está montado en un art pop electrónico y super ambicioso, se parece poco y nada a los primeros dos discos de Camila, al igual que «Mala Madre» y «Panal«, los dos que van en el medio. Cada uno tiene su impronta marcadísima y eso explica los años que pasan entre uno y el otro. Moreno relata que «en cada disco he intentado romper o pegar un salto grande con el anterior. Odio la idea de repetirme o de encontrar una fórmula y reproducirla. En ese sentido siempre lo que , hago tiene algo de suicidio«. Algo contraintuitivo en términos de efectismo, pero que le ha otorgado una trayectoria cuidada y los frutos de la longevidad. Que haya tenido la lucidez desde tan joven para no reutilizar una fórmula que le dio éxito habla de su caracter y seguridad: «No me interesa decir «esto funciono, repitámoslo», y seguir haciendo algo como ‘Millones‘ para la eternidad. Para mi ‘Millones‘ fue como esos cometas que pasan y de repente te subes arriba y bum alumbran y pegan fuerte. La canción me dejó y llegó más allá de mi y eso es hermoso«.

La Camila Moreno de aquel primer acercamiento a la profesionalización era muy distinta a la actual, «En almismotiempo había mucha inocencia, ganas de vivir y alegria. Aunque hay oscuridad, no es tan pesada como en los discos posteriores. Creo que es algo natural propio de la edad. La vida estaba abierta y habían muchas posibilidades. Eso ha sido duro de crecer para mi. Las responsabilidades y la materia se va haciendo más pesada. Eso está en mis discos posteriores. Hay más tristeza y más ensimismamiento, hay más conciencia sonora«. La inexperiencia que muchos artistas se avergüenzan de haber tenido ella la atesora en su historia: «Ese fue un disco muy arrojado y naif en términos de producción. Esa torpeza es linda y a la vez irreproducible, porque las cosas solo se vienen por primera vez una sola vez«.

Para la secuela, «Opmeitomsimla«, la cantautora buscó un sonido más abarcativo que en el debut, «fue un disco hecho en banda donde veníamos jugando con el folcklore y el rock. Quisimos grabarlo y estábamos aún bajo el mando de Almismotiempo«. Curiosamente es de Buenos Aires una de las mayores influencias de esta obra, lo que le da un toque especial a presentar estas creaciones en la ciudad: «Esas canciones estaban ahí por mucho tiempo mientras escuchaba Spinetta con mis amigos y estudiaba música. Mi tendencia era hacer canciones tipo rapsodia, con muchas partes, tipo Cantata de Puentes Amarillos. El disco Artaud me pegó re fuerte«.

Desde esa claridad característica el camino siguió organicamente hacia obras con identidades propias y con su estampa indeleble. «Después ya tuve muchas más herramientas de producción y nociones sonoras. Entonces Panal es un disco mucho más autoconciente y más «en serio». Si escuchas cada disco el camino trazado hacia Rey a mi se me hace súper coherente, pero claro yo lo vivo desde mi subjetividad«.

Es un lujo la posibilidad de ver a Camila Moreno y su banda reconvirtiendo ese origen acústico y folkie con la madurez de llevar más de una docena de años viviendo la música en el plano más alto posible. Allí estaremos.