Rapsody dialoga con la historia del
Hip Hop: Eve

Eve, el más reciente trabajo de Rapsody, es una conversación con la historia del Hip Hop, de la comunidad afroestadounidense y de la mujer negra. Por separado y todo junto a la vez. Un disco de alta factura, una propuesta que inspira un profundo respeto al rap estricto, principalmente por la producción musical guiada por 9thWonder.

Southern trees
Bearing strange fruit
Blood on the leaves
And blood at the roots

Árboles sureños
dando frutos extraños
sangre en las hojas
y sangre en las raíces

Nina Simone – Strange Fruit

Quizás estas palabras no digan mucho a un público hispanoparlante, sin embargo, en el contexto de la historia de los pueblos afrodescendientes de Estados Unidos tomaría particular fuerza. Es la interpretación de Nina Simone en la década de los 60s de un poema escrito por Lewis Allan, pseudónimo del neoyorkino de origen judío-ruso Abel Meeropol. Éste último escribió en 1937 ‘Strange Fruit‘, icónico texto contra la ola de linchamientos que venía ocurriendo contra la población negra. Se le llamaba así a la serie de asesinatos realizados por supremacistas blancos, en los que, en nombre de una supuesta justicia que las autoridades no les estaban dando, tomaban las armas contra los negros. Generalmente estos terminaban con los cadáveres de las víctimas colgados de los árboles e incluso quemados en algunos de los casos más icónicos. Así que, sí, esos frutos extraños son cuerpos humanos. 

Si bien la esclavitud se abolió en 1865 en todo Estados Unidos, luego de la Guerra de secesión, en los años venideros se fueron dando una serie de leyes que segregaban a la población negra de formas diferentes. Ya no eran esclavos, pero la ley los limitaba desde los trabajos que podían tener hasta el asiento que debían ocupar en el autobus, bajo las llamadas leyes Jim Crow, a propósito del personaje que Thomas Rice inventó ridiculizando con su cara pintada los rasgos de origen africano. Por ello, tras décadas de violencia y enfrentamiento, surge el movimiento por los Derechos Civiles que, incluyendo la participación de Dr. Martin Luther King como una de sus más grandes figuras, logró en 1965, cien años después de que se aboliera la esclavitud, abolir las leyes Jim Crow de segregación.   

No obstante, las leyes no cambian a la misma velocidad que las sociedades, por lo que si bien fue una gran victoria para la del movimiento por los derechos civiles, el racismo pervivió hasta nuestro tiempo, teniendo un particular rebrote en la última década. Vestida de xenofobia, de racismo, nacionalismo y otras formas de supremacismo, el mundo entero está siendo testigo de la proliferación de discursos de odio contra grupos marginalizados, discursos que además se han ido devorando en las urnas y el sentido común. En Estados Unidos lleva un tiempo así, de ahí que surgiera un movimiento como el #BlackLivesMatters el 2013 y desde ahí en más el mundo del Hip Hop, siempre asociado a representar el sentir de la comunidad afroestadounidense, se hiciera parte de él de alguna u otra forma. Una serie de raperos de primera línea en la escena norteamericana han hablado de cómo se vive el racismo y la discriminación hoy en los guetos, sobre lo que significa ser un artista en un mundo de blancos o cómo la cultura negra es exótica y llamativa para oídos del poder cuando se habla de hacer música, pero esos mismos oídos son los primeros en ensordecer cuando claman por sus derechos. Sin embargo, poco se ha dicho dentro del Hip Hop sobre el lugar que ocupa la mujer en esa cultura que inferioriza al mundo negro, o por lo menos no desde una vitrina tan grande. Por eso es tan importante «Eve«, el reciente trabajo de Rapsody.

Feminismos negros

El disco inicia con un sample de la canción que recién escuchábamos, ‘Strange Fruit‘ interpretada por Nina Simone. Justamente por eso, el nombre de la primera canción del álbum es ‘Nina‘. Casi como una declaración de intenciones, es cosa de sólo ver el tracklist para entender hacia donde apunta, pues cada uno de los dieciséis tracks lleva el nombre de una mujer negra, siendo cada canción de alguna forma un homenaje a alguna de ellas. En el caso de Nina Simone, Rapsody en una reciente entrevista con Genius destacaba de ella la frase “An artist’s duty, as far as I’m concerned, is to reflect the times» (El deber de una artista, hasta donde me concierne, es reflejar los tiempos). Ese espíritu es el que abraza Eve, el de representar una vivencia de la época actual, de lo que significa ser una mujer negra en Estados Unidos. Sin embargo, no es la denuncia lo que inunda las líricas de esta emcee. La constatación del racismo y la discriminación que se tomó sus discos anteriores está, pero ahora desde una vereda más propositiva si se quiere. Apunta fuertemente a mensajes de empoderamiento, a invitar a perseguir las metas propias y a sentirse capaz de cumplirlas aunque haya que ponerle el doble de esfuerzo. En ese sentido, Rapsody deja de lado la profundidad e intimismo que alimentaba al disco anterior, «Laila’s Wisdom«, para hacer de Eve un álbum con un sabor un tanto adolescente, no por inmadurez sino por esas ganas de comerse el mundo independiente de lo que pasa afuera. 

Provenir de la comunidad negra es una cosa no menor en un mundo de y para blancos. Sin embargo, ser además mujer en un mundo de hombres vuelve las cosas aún más complejas. Angela Davis en su libro «Raza, clase y género» ya hacía ver cómo el estudio de la historia negra de Estados Unidos difícilmente le hacía lugar a la mujer como personaje histórico, sólo el relato hablado y la historia popular servirían para reclamar ese legado, independiente de que tuvieran un lugar relevante. Por ejemplo, el surgimiento del movimiento por los Derechos civiles surge luego de dos hitos: el linchamiento de Emmet Till y, el hecho que determinaría la forma del movimiento, el acto de resistencia pacífica de Rosa Parks al no aceptar ceder su puesto en el transporte público, cuestión por la que sería enjuiciada y privada de libertad. Pero mujeres en la historia negra había muchos años atrás, y Rapsody lo sabe. No por nada uno de los mejores tracks en el álbum se llama ‘Sojourner‘, como Sojourner Truth, a quien se le conoce como una de las fundadoras del feminismo negro luego de dar un discurso donde haría notar, ojo, en 1837, que tener una historia de esclavitud era un factor gravitante al ser mujer:

Creo que entre los negros del sur y las mujeres del norte, si entre todos hablamos de derechos, los hombres blancos estarán en apuros muy pronto. Pero, ¿de qué va todo lo que estamos hablando?
Ese hombre de ahí dice que las mujeres necesitan ayuda para subir a las carrozas y para sortear las zanjas, y para que tengan los mejores puestos en todas partes. Nunca nadie me ha ayudado a subir a las carrozas o a saltar un charco de barro, o me ha cedido el mejor sitio. ¿Acaso no soy una mujer? ¡Mírenme! ¡Miren mi brazo! He arado y cultivado, y he recolectado todo en el granero, y nunca ningún hombre lo ha hecho mejor que yo! ¿Y acaso no soy una mujer? Podría trabajar tanto y comer tanto como un hombre, cuando puedo conseguir comida, ¡y también soportar los latigazos! ¿Y acaso no soy una mujer? Tuve trece hijos y vi cómo todos ellos fueron vendidos como esclavos y cuando chillé junto al dolor de mi madre, ¡nadie, excepto Jesús, me escuchó! ¿Acaso no soy una mujer?

Discurso interpretado por Alfre Woodard (2014)

Empoderamiento

Yeah, I know my worth, these colonizers got to pay me
Yeah, I had to go first ‘cause the rest would never last
I had to show the positives for those that couldn’t add
Lookin’ at the ads, they only love us if our ass
Out and so I’m out, I got an Audi and it’s bad

Yeah, conozco mi valor, estos colonizadores tienen que pagarme
Yeah, tengo que ir primera porque el descanso nunca dura
Tengo que mostrar lo positivo por aquellos que no podrían sumar
Mirando a los anuncios, ellos sólo nos aman si nuestros traseros
están afuera así que yo me salgo, tengo un Audi y eso es malo

Sojourner

Pero el interés de Rapsody está principalmente en la historia reciente. De hecho el concepto clave en el disco es el empoderamiento. Es decir tomar conciencia del poder que se tiene dentro de las comunidades marginadas, ya sea que se lo hayan esocondido o se lo hayan robado. El empoderamiento por lo tanto, implica sentirse orgulloso de lo que uno es y aprovechar el potencial que se tiene. Rapsody no solo está familiarizada con este concepto, sino que el single de su disco anterior, una colaboración con Kendrick Lamar y Lance Skiiiwalker, se llama ‘Power‘.

Este empoderamiento opera de dos maneras a lo largo de «Eve«. Una es el éxito y otra es el cuerpo. La parte del éxito se ve reflejada en canciones como ‘Oprah‘ con Leikeli74, ‘Cleo‘ o la ya mencionada ‘Sojourner‘, donde pone de manifiesto que si el dinero va a mover el mundo, que le den a ella el que se merece por su trabajo, para hacerlo circular de vuelta entre su gente.

Pero esta no es la única fuente de empoderamiento. Kylie Thompson, autora de la la reciente tesis de honor de la Universidad de Dayton llamada “When Feminism meets Hip Hop” opone dos tipos de feminismos dentro del Hip Hop estadounidense, uno liberal y uno radical, siendo un ejemplo de este último nuestra querida Rapsody. Esto a la luz de su concepción del cuerpo de la mujer afroamericana, que encaja bastante con la de la poeta norteamericana Audre Lorde. Ella apelaba a que el erotismo es algo completamente opuesto a lo que entendemos en la cultura occidental, pues hemos confundido lo erótico con lo pornográfico, es decir, en la sensación sin sentimiento. Lo erótico, en cambio, es fuente de poder de lo femenino, un conocimiento que la opresión esconde porque conocer la satisfacción interior estando en paz con los sentimientos, es una sensación a la que siempre se querrá volver. Rapsody tiene un gesto similar, pues si bien critica (de manera bastante respetuosa e incluso sorora) la sobrexposición de los cuerpos de la emcees femeninas, no lo hace de una manera conservadora ni negando otras corporalidades. En la genial canción ‘Black and Ugly‘ del disco anterior ya había llamado a abrazar esas corporalidades diferentes y a no dejar de sentirse hermosas por no tener el cuerpo que el canon de belleza impuesto a la feminidad exige. En «Eve«, Rapsody extrapola esta idea en la imagen de las tomboys, raperas que tienen una forma de vestirse más “masculina”, como la icónica cantante de R&B Aaliyah, quien tiene también el honor nombrar una canción del disco.

Yeah, I know my worth, these colonizers got to pay me
Yeah, I had to go first ‘cause the rest would never last
I had to show the positives for those that couldn’t add
Lookin’ at the ads, they only love us if our ass
Out and so I’m out, I got an Audi and it’s bad

Yeah, conozco mi valor, estos colonizadores tienen que pagarme
Yeah, tengo que ir primera porque el descanso nunca dura
Tengo que mostrar lo positivo por aquellos que no podrían sumar
Mirando a los anuncios, ellos sólo nos aman si nuestros traseros
están afuera así que yo me salgo, tengo un Audi y eso es malo

Sojourner

Sólo ese fragmento por sí sólo requeriría un análisis de la métrica y los juegos de palabras que daría para largo, porque ese es otro de los aspectos geniales de Rapsody. Recomendamos mucho escuchar el disco varias veces y con letras en mano. Pero por ahora lo que queremos mostrarles es como en estas pocas palabras Rapsody resume lo que veníamos explicando. Poner el trabajo por delante para triunfar en las batallas que quiera, incluso si es con las reglas del colonizador, ese que valora a la mujer negra sólo si es objetivizable o inofensiva y marginal. Eso es empoderarse al final para ella, apropiarte de tu cuerpo y tus decisiones, aún así el poder no lo quiera.

Historia de Hip Hop: No hay Rapsody sin Rap

Las referencias, sin embargo, no se acaban aquí. En el aspecto musical, Rapsody es súper consciente de que proviene de una larga tradición rapera. Porque pese a que rapee como nadie y no cante nada mal, reconoce que aprendió oyendo a los y las mejores. Constantes son las menciones a la mejor de todas, Lauryn Hill, y su «Misseducation«, a quien Rapsody le reconoce el status de ser su mayor influencia. También está Queen Latifah, con quien comparte corona y micrófono en el faraónico ‘Hatshepsut‘. Incluso en ‘Ibtihaj‘ Rapsody quería samplear parte del coro de ‘Liquid Swords‘, clásico de GZA, miembro de Wu-Tang Clan y uno de los pilares de la cultura Hip Hop a nivel mundial. Al pedir permiso para ello se llevó la sorpresa de que no sólo podían ocuparlo, sino que el mismo GZA iba a añadir una estrofa en la canción y que se traía con él al capo D’Angelo para que reeditara el coro que pretendían homenajear con un simple sample. Esa anécdota da cuenta de lo humilde que es Rapsody en cuanto a su lugar en la historia, pero como es al mismo tiempo recibida de brazos abiertos por la historia.

Pero el encuentro más profundo con la historia del género y la cultura no llegaría sino hasta Afeni, donde retomando el homenaje que hacía 2Pac a su madre Afeni Shakur en ‘Keep ya head up‘, retoma a una de las sombras más grandes para cualquier artista urbano y lo mezcla con su propio mensaje.

Now  since we all came from a woman
Got  our names from a woman and our game from a woman
I wonder why we take from our women
Why we rape our women
Do  we hate our women?

Rapsody y compañía nos regalan una celebración en este nuevo disco. No solo es un diálogo con la historia, sino que es una fiesta sobre la misma. Revisitar a las postergadas significa posar la mirada sobre vivencias tristes, sí. Pero también significa estudiar historias que inspiran y enorgullecen. Si bien mucho podría decirse del disco nos parece que esto es lo esencial. Recoger la capacidad de Rapsody de explorar lo oscuro, lo injusto y lo violento de una manera que siempre resuelve con un mensaje que mira hacia un futuro mejor. No mediante la negación sino abrazando ese pasado para forjar mejores posibilidades mañana. Por esto es que reconoce tanto su origen, ya sea en las temáticas como en los propios ritmos. Porque para saber dónde va, tiene que saber de dónde viene, quiénes son las mujeres que la antecedieron y cuál era el rap que estuvo antes de ella.