Junto a Nicolás Amaris Rojas nos dirigimos a la tarima principal del Festival Hip Hop al Parque. El ambiente una vez dentro del festival contrastaba con lo que acabábamos de presenciar en la entrada por la calle 63 del Parque Simón Bolívar. En el ingreso, la policía y los vendedores informales se disputaban el control del acceso. Sin embargo, a solo minutos de la presentación de las catalanas Las Ninyas del Corro, el entorno en el escenario se sentía mucho más relajado. Los asistentes estaban entusiasmados; los graffitis alrededor del recinto casi terminados, el sol brillaba con fuerza y las cometas sobrevolaban al público en el segundo día de la edición número 28 del festival.
El panorama coincidía con la emoción de Las Ninyas del Corro, quienes habían hablado conmigo esa misma mañana en el Hotel Tequendama Suites Santa Fe. “Nos empezaron a tocar la puerta el año pasado y no pudimos venir porque justo ya habíamos cerrado otra fecha en España. Entonces, ya veníamos con la mosca detrás de la oreja”, relata Felinna Vallejo sobre la invitación para el festival. “Estuvimos a punto de cancelar la fecha que teníamos en España por venir aquí pero al final no se podía por contrato. Pero bueno, ya hacía tiempo que querían que vinieramos y nosotras también queríamos venir”, completa Laura Bonsai.
Fue gracias a la posibilidad de presentarse por primera vez en Colombia que decidieron expandir su gira a otros países de Latinoamérica como Chile, Argentina y México. En este último, la asistencia fue tal que muchos fanáticos se quedaron sin poder acceder a su concierto, pues agotó entradas, así que decidieron abrir una segunda fecha. “Sabíamos que teníamos muchos fans, pero creo que no tantos, vino muchísima gente y fue una gran sorpresa pero también fue muy emocionante ver que había gente esperándonos durante tantos años”, cuenta Laura.
La emoción de sus seguidores no era para menos. Los inicios de su carrera como agrupación se remontan al 2017 y su disco debut, “Onna Bugeisha” (2021) las puso en el mapa como uno de los proyectos promesa del rap en español. Canciones como ‘L.N.D.C’ y ‘Perdón de Dios’ permanecen en la memoria de sus oyentes, al igual que los sencillos que las antecedieron, como ‘Jumanji’ y ‘Bulgaria’.
Su repertorio es diverso, no solo se montan sobre pistas de boom bap, también se desenvuelven en trap y R&B. Esta versatilidad las ha llevado a colaborar con figuras representativas de España como Dano, Elio Toffana, Cruz Cafuné, Tote King y Kase.O.
Las temáticas de sus canciones son igualmente variadas, sus personajes son multidimensionales. Hay coqueteo, humor, competencia, romance, pulla y disrupción. No temen enfrentarse a los prejuicios que las alcanzan y rompen las limitaciones que se les han impuesto. “La vida a veces pesa con lo que acarreas, Hay que cambiar las cosas pa’ que sean de otra manera / Debemos apoyarnos las unas a las otras. Que a mí también me han tachao’ de groupie, compañera”, rapean en ‘Salsa Salsa‘.
Pero la autenticidad de su presentación no solo yace en lo primigenio de su show, también hacen parte del primer cartel de HHAL con paridad de género en cuanto a invitados e invitadas internacionales. Ana Tijoux desde Chile y Neblinna de Venezuela las acompañaron en este hito histórico. Para ambas está claro que esto no debería ser una excepción sino lo usual.
«Ojalá llegue un momento en el que no se deba ni hablar de que el cartel sea paritario. Ojalá el hecho de que vengan Ana Tijoux, Neblinna, nosotras o mil más sea algo que ya existe, que forme parte de la normalidad. Que no sea algo especial. Esperamos que a partir de ahora todos los HHAL o los eventos privados que se hagan consideren eso y deje de ser algo extraordinario”, comenta Felinna.
Esto no solo hace parte de su discurso como intérpretes, lo reflejan también en sus presentaciones en vivo. No llevan ropa grande, cadenas vistosas, ni gorras paleteras. Están dispuestas a ser ellas mismas ante un público masculino que acostumbra a descalificar a las raperas por cómo lucen. Para ellas eso es indiferente, sus rimas hablan por sí solas. Así lo demostraron en la tarima.
Laura entró llenando el espacio con su sonrisa. Sus gemas en los dientes junto a su gorra camuflada, malla de encaje, top plateado y pantalón baggie de jean completaban un outfit lleno de coquetería que coincidía con el tono de la presentación. Felinna no se quedaba atrás, el cabello recogido a media cola, un top negro, el chaleco beige y su jean claro contrastaba con su piel bronceada, la suma de los elementos la hacían ver imponente en medio de la enorme tarima que compartían junto a Esse Delgado, el productor de gran parte de su último disco “Bitches In Business” (2024).


Ambas se desenvolvían con soltura sobre el escenario. “Muchas gracias Colombia, muchas gracias Bogotá, es un placer estar aquí hoy con todos vosotros y vosotras”, dijo Felinna tras culminar ‘City Live’. De ahí en adelante todo fue un espectáculo electrizante, la ausencia de las bailarinas que suelen acompañar sus conciertos no se sintió y tema tras tema lograron cautivar a la audiencia que, aunque resistente al principio, consiguió conectar con la dupla. A mi alrededor había pequeños grupos de personas que coreaban junto a ellas, en especial chicas que enloquecían cada vez que se acercaban a su lado del escenario.
Tracks atrevidos como ‘Nasty Girl’ y ‘Tridente Dorado’ subieron la temperatura. “Sabe que la labia de un rojo hace que me pierda y por eso cuando baja me retira el tanga pa’ la izquierda”, rapeó Laura entre sonrisas. Mientras que canciones como ‘Rap Sin L’ y ‘L.N.D.C’ sacaron sus mejores barras. Pero el momento estrella fue cuando Laura le recordó a los presentes lo que había escrito en el año 2019 : “Y cómo es esto para todas mis chavalas, abajo el patriarcado, Las Ninyas en Io alto. No somos el Hip Hop femenino, somos el Hip Hop y punto”.
El espectáculo finalizó con el animoso trap ‘The Wave’ y ambas abandonaron la tarima, no sin antes homenajear a la difunta rapera española Gata Cattana dejando un fragmento de “Banzai”. “Por nosotras, por la banda y por todas las que vendrán”, dijo por último Laura Bonsai. Sus palabras, aunque nobles, dejaron un sabor agridulce pues el camino no ha sido nada fácil. Aún hoy, en plena gira por América Latina, es un reto para Las Ninyas vivir del rap.
Laura así lo explica: “Para mí es supervivencia, porque si pudiésemos vivir de nuestro trabajo sería un sí, porque podríamos estar todo el año tranquilas pero no lo estamos. Nunca sabes qué puede pasar el año que viene y la música va cambiando mucho, los géneros que se están escuchando ahora también van evolucionando mucho y yo creo que el Hip Hop en España está quedando un poco más atrás. Están floreciendo otros géneros que tienen más importancia y por lo tanto están siendo más contratados que los raperos”. Felinna continúa: “De hecho a principios de año no pensábamos que este año fuese a ser así, ¿no? Es como tan incierto que al final acabas un poco viviendo al día”.
Sumando días el proyecto sigue andando. Aún les quedan cinco fechas de su world tour, una de ellas en Buenos Aires el próximo 28 de agosto en Club Cultura Matienzo.

En Bogotá, quedó faltando la invitación al escenario de la colombiana Kei Linch, con quien estrenaron en julio ‘Bajo Perfil’. Sobre esta colaboración resaltaron la genuinidad de sus participaciones con otras artistas. “Nosotras somos personas que dejan que fluya mucho el hecho de juntarse y de compartir. Es como, bueno, ir haciendo, ir construyendo poco a poco. Sí que es verdad que aquí en Colombia tenemos el nexo con Santi (Cembrano) y con Kei. Eso es superpotente, pero en Chile también tenemos pendiente juntarnos con 22Ruzz y en Argentina también nos juntamos con un par de chicas que vienen a hacer el el warm up del concierto. Es crear poco a poco esas conexiones de una manera genuina”, explica Felinna. Y como todo compromiso con la genuinidad, esto conlleva también lo opuesto, la falta de entendimiento entre las partes, como lo aclara Laura: “Hay muchas veces que no se habla de que por ser chicas no nos tiene por qué gustar toda la música que hacemos todas entre todas. Igual que si alguien no entiende nuestra movida, no le gusta o no le representa. Hay otras personas que son muy famosas aquí y tampoco nos acaban de encajar. Entonces, yo creo que es eso, ha sido muy natural”.
Esa determinación de ser transparentes en cada área de su vida es lo que ha hecho que tantas personas empaticen con su música, incluso si hay miles de kilómetros de distancia que las separan con sus oyentes. Así lo ha demostrado este tour por América Latina, continente que las ha recibido con las puertas abiertas y les ha brindado ternura en cada ciudad que han visitado.
Ojalá su retorno al continente sea en poco tiempo y que las acompañen nuevas canciones, amistades y oportunidades para demostrarle al mundo una y mil veces más que ellas no son el rap femenino, son el rap.