Por Ahí Dijeron Que Los Lindos No Rapean Vol. 2

El rap colombiano es patrimonio sudamericano desde los tiempos de La Etnnia y Gotas de Rap. Pero los clásicos no son todo, la escena se construye entre todos y el legado con el tiempo. Es por eso que nos disponemos a repasar lo más destacado del Hip Hop de Colombia en 2025. Bienvenidos a la segunda edición de «Por Ahí Dijeron Que Los Lindos No Rapean».

Un año más de Hip Hop colombiano, un año más que nosotros lo registramos. Llegamos a cumplir la promesa de continuar con este recopilatorio de lo mejor del género en el país cafetero, con ustedes, el volumen 2 de Por ahí dijeron que los lindos no rapean.

La naturaleza de los lanzamientos del 2024 nos permitió agrupar todo en tres categorías: consagratorios, debuts y propuestas alternativas. Para esta ocasión dejamos atrás las divisiones y decidimos presentar un documento igual de ecléctico a la música que percibimos: una serie de discos e hitos destacados, sin orden preferencial, es lo que tenemos para ustedes.

En esta edición contamos con la participación de Ruédelo Hip Hop, que nos acompaña con las plumas de David Angulo Toro (quien también se ocupó del diseño), Ema Villada y Valentina Sanchez Gallego y, de nuestra parte, el equipo de siempre: Santiago Miranda Pérez, Nicolás Amaris Rojas, Juan José Aguirre Arias y Juan Diego Ortiz (quien también hizo de coordinador).

La tridición se mantiene: además de lista, tenemos playlist.

También disponible en Tidal, YouTube Music y YouTube.

Los hitos

Crear en colectivo, tejer en comunidad: El regreso y protagonismo de las crews en el Hip Hop nacional

Por David Angulo Toro.

En 1984, el Teatro Lido de Medellín y el Teatro Embajador de Bogotá fueron los primeros escenarios del país en proyectar “Beat Street”, un film que cambiaría el rumbo de la cultura popular. Su impacto fue decisivo: marcó la llegada del Hip Hop de la mano de crews como Magnificent Force o Dynamic Rockers. Hacia finales de los años 80 y durante la década de los 90, Colombia asistió al nacimiento de sus primeros colectivos de Hip Hop a nivel nacional: Cali Rap Cartel, Gotas de Rap, La Etnnia, Sixta Inkamista, Style Force Crew, Fondo Blanco y Crew Peligrosos, entre otras. En todas ellas, el breakdance, el graffiti y el rap funcionaban como ejes identitarios.

Las crews han servido para reunir talentos en barrios y ciudades, para crear redes donde el oficio se aprende y se comparte. Sin embargo, el Hip Hop también ha estado atravesado por la lógica individual. El egotrip puede ser devorador y la competencia instala una pregunta recurrente: ¿quién es mejor que el resto? Durante 2025, el peso de las crews volvió a hacerse evidente. Al pie del volcán Galeras, en Pasto, se presentó Quiadoxe con el lanzamiento de su disco “Carácter”. SPANGLO, integrada por Willie DeVille, Niche LS, Faker, DeadCrw y Duarte G, irrumpió con fuerza desde una identidad colombo-venezolana. C4K, conformada por Jamblock Jr, Da Funkylooper, Heavy E y Jason YawuarCru, reafirmó el potencial del trabajo colectivo. En todos los casos, se trata de proyectos liderados por artistas con trayectorias individuales que encuentran en la crew un espacio para ampliar su rango creativo y sonoro.

Ladys Of Cypher han fortalecido el breakdance desde los open mics, las batallas y los cyphers de Ritmo Moderno, activando espacios como la Universidad Nacional y el centro de la capital. En el ritual nocturno, el movimiento recupera su esencia y, al mismo tiempo, abre lugar a propuestas creadas y lideradas por mujeres. En esa misma línea colectiva, NECIAS se afirman como una crew integral que llevó su graffiti a Cartagena, Medellín, Pereira y Buenos Aires. “Siempre fieras, siempre ninjas” funciona como consigna y como gesto de presencia sostenida dentro del Hip Hop colombiano.

Este mismo año, La Ciudad Maldita, desde Envigado, celebró una década de trabajo conjunto. Integrada por Zábaz, Asir Ones, Tapias Tamayo, Pablo Medina, TreinSuerte y LeaoNieve, la crew ha sido clave en la gestación de espacios como La Feria del Sticker, Envigado Hip Hop Fest y La Galería a Pie. Desde Floridablanca, Santander, EL NIDO abrió la tarima del segundo día de Hip Hop al Parque, el festival más importante de Latinoamérica. SCUDETTO, desde Cúcuta, llevó la bandera de su ciudad —literalmente— por todo el país en una gira sostenida liderada por NOTNAME, Fiallo, Muñoz y Fonteche, con presentaciones semanales a lo largo del año.

En el under bogotano también emergen propuestas como SORDEN y The Garbage Mob, con raíces en localidades como Engativá, Fontibón y Kennedy. En otra orilla, POOLPARI se consolida año tras año como sello y plataforma, impulsando fiestas, open mics y lanzamientos discográficos. El mapa es amplio y diverso, pero el pulso es el mismo: el Hip Hop vuelve a encontrar en la crew un espacio de resistencia, creación y futuro compartido.

El regreso de MBZ

Por Ema Villada.

En la Antioquia del 2016 se cambia el panorama de la música nacional — hablo de Antioquia, pues aunque se afirme en varios sitios que este es el Hip Hop de Medellín, Moebiuz fue y es punto de flexión para el Oriente y Noroccidente del departamento—. MBZ como estudio de grabación se funda en el 2008 por Zof Ziro, con el tiempo trascendería la cabina para formar poco a poco un parche que marcaría un antes y un después para el género en Colombia. Sus nombres son Granuja, Métricas Frías, Mañas Ru-Fino, Crudo Means Raw y ZetaZeta, los protagonistas de lo que para muchos fue la época dorada del rap colombiano: en 2016 debutaron obras fundamentales: “La Bomba de Ziroshima por Zof Ziro, “Manzanas a la Vuelta por Doble Porción, “Rap y Hierbas por Granuja y “Todos Tienen Que Comer por Crudo Means Raw; todas bajo el el sello de MBZ.

Luego de escuchar un parche sólido, poco a poco fuimos siendo testigos de cada una de las metamorfosis de sus miembros en el desarrollo de sus proyectos solistas. Actualmente, sin esperarlo, vivimos un regreso de MBZ -quizás ya no como un parche, pero siempre recordándonos la época donde el rap colombiano tomó una forma más sólida con sus juntes-. Una señal clara de ello es la secuela de Mañas con “Rap a la Montaña 2 a diez años de la primera entrega; el tan esperado regreso de Crudo Means Raw con “Nave Madre; Granuja rapeando su álbum “Rituales junto a Piel Roja y, por último, Zof Ziro con su álbum —al estilo MBZ— “Los Cañonazos No Bailables. A este punto evoco a la memoria de Métricas, que, aunque no nos pueda acompañar con un álbum, es homenajeado en cada concierto que ofrecen sus compañeros.

The Rap Game, el punto de inflexión de Oblivion’s Mighty Trash

Por Valentina Sánchez Gallego.

En pandemia el rapero de Envigado, Oblivion’s Mighty Trash, lanzó su primer tema, ‘Vibing’, grabado con mínimos recursos: encerrado en su clóset y con un computador viejo, como dijo a El Colombiano hace ya un tiempo. Desde entonces, su crecimiento ha sido exponencial y sorprendentemente acelerado. Hoy es una de las caras más representativas de lo nuevo del rap colombiano y eso quedó demostrado tras un exitoso 2025, que lejos de ser un logro aislado, condensó varios momentos claves que redefinieron la dimensión de su recorrido.

Fue el artista de apertura en el Movistar Arena para Alcolirykoz y Cypress Hill. Ese concierto fue apenas un anticipo de lo que vendría después. Este año Oblivion emprendió una gira europea que lo llevó desde Berlín hasta Valencia, ampliando así el alcance de su proyecto con fechas agotadas en cada ciudad. Precisamente en Berlín, con el fondo morado y una camiseta de Ronaldo Nazario, grabó su sesión para COLORS que se lanzó para el mes de agosto, un hito que terminó de consolidar las bases de la internacionalización de su propuesta artística. 

Ese crecimiento también se reflejó en casa. El rapero llevó su proyecto a otro nivel con conciertos en Bogotá y Medellín, esta vez acompañado por una banda en vivo, reforzando su propuesta sonora y dejando en evidencia que su capacidad de convocatoria es cada vez mayor. “The Rap Game”, nombre de esos conciertos y de su álbum más reciente, sintetiza un año en el que Sebastián amplió su sonido y su público con contundencia.

Fusiones, fuerza y raíz

Por Santiago Miranda Pérez.

Sus orígenes son iguales pero su evolución ha tomado otros caminos. Este año en Colombia se presenciaron distintas simbiosis con respecto a la música tradicional del país, en las cuales el Hip Hop fue un elemento de convergencia y diálogo constante. La experimentación del currulao entre los rapeos de Bejuco o la fiesta de La Perla, al ritmo del beatbox y las intervenciones del doble tempo (‘Croissant’) en “Tatekieto”, son muestra de ello.

También La Muchacha hizo lo propio con “Ruda”, el EP que, después de muchas cercanías con el Hip Hop, la hizo debutar como rapera. En compañía de El Propio Junte se dio a la tarea de crear instrumentales de boom bap con toques de jazz, cumbia y rock pesado, en los que adecua su voz a las métricas del rap. El gen de denuncia incrustado en músicas de origen negro sale a la luz en sus repropiaciones contemporáneas. Top Boy, Las Prietas y Katharsis de la Soul son nombres a tener en cuenta.

El 2025 de Granuja

Por Juan Diego Ortiz.

Si alguien dudaba de la vigencia de Granuja en el HH colombiano solo tiene que ver el 2025 que se mandó. En una escena en la que la reinvención se come la identidad y los principios de los artistas, teniendo como ejemplos al giro autorreferencial y villanciquero de AZ o el retorno de Crudo con una propuesta mucho más cercana al trap, Granuja se reafirma cada vez más en su boom bap sombrío y sus versos ponzoñosos. El antioqueño ha hecho de su estilo un claustro que lejos de limitarlo le ha permitido año tras año perfeccionar la letalidad de su veneno. 

El Granuggio está lejos de ser el tipo de artista en búsqueda de los reflectores o premios, pero en este año, treceavo de su carrera, se vio expuesto a un par de ellos. No se trató de un homenaje per se, pero verlo dando un show recorriendo sus clásicos en un escenario como Hip Hop al Parque ante un Simón Bolívar repleto se sintió como tal, así como encontrarlo representado al rap nacional en el Estéreo Picnic. Es sabido que Granuja es respetado en México y Argentina, pero en este año pudimos constatar que también lo es en el Caribe gracias a la participación de Original Juan en su disco “Rituales” y al lanzamiento del EP “Neo Templo” junto a Ce Qei. 

Los hechos lo demuestran año tras año, esperemos algún día ser conscientes del MC que tenemos. Esta es una alerta temprana.

En Bogotá se triunfa rapeando: Aros García en Hip Hop al Parque

Por Nicolás Amaris Rojas.

Sé que lo voy a lograr, así me cueste demasiado, igual, lo voy a intentar”, rapea Aros en ‘Let’s Get In On’, en su disco “A Ere o Ese, Vol. 2(2024). La frase demuestra la actitud con la que García afrontó el año 2024, como si fuera una promesa divina. Su sueño se cumplió en el 2025: el rapero caraqueño fue el primer venezolano en alcanzar esta tarima mediante la convocatoria distrital. Es un hito histórico que, además de dar cuenta de las transformaciones de lo que se entiende por rap bogotano, confirma todo lo que le ha costado a Aros, todo lo que lo ha intentado. 

Con su andar, Aros ha ido encontrando y puliendo su estilo, entre las huellas del Caribe que lo marcan y la contundencia del cánon del rap noventero de Estados Unidos. Rapea como una metralleta. Con la fuerza y velocidad que lo caracterizan masacró el escenario de Hip Hop al Parque con sus rimas cargadas de pólvora. “A Ere o Ese Vol. 2, fue la base de la presentación dada en Hip Hop al Parque, la continuación espiritual de la serie que inició en 2015, que demuestra la evolución de Aros como rapero y de su compromiso de vivir de su música. 

La presentación de García fue violentamente catártica, la gente rompiendo sus cuellos al ritmo de temas como ‘Bacteria’ o ‘En Alta’ mientras él homenajeaba al rap que da aliento en la tarima con orgullo guerrero. El momento de la noche se dio cuando Aros sacó la mochila que lo acompañó en su migración hacia Colombia, un recuerdo de que en Bogotá no importa de donde se venga, cualquiera puede hacer su camino rapeando. 

La virtud de la paciencia hecha método: Jamblock Jr.

Por David Angulo Toro.

Jamblock Jr., sin negociar sus códigos ni su sonido, se ha consolidado como uno de los referentes de la capital. Su coherencia le ha permitido construir un catálogo de larga data sin repetir fórmulas y elegir con precisión cada alianza creativa. En su obra, la paciencia no es pausa: es método. Saber cuándo grabar, cuándo guardar y cuándo soltar.

Su 2025 comenzó con ‘Street Fever’, publicado bajo el sello 2-11 Records desde el sur de Bogotá. Luego vendrían colaboraciones junto a Redcode, Solitario Soldado y Kazu. Desde allí quedó clara una lógica distinta: la exclusividad como valor. Los discos aparecieron primero en formato físico y solo después llegaron a plataformas, reforzando la idea de privilegiar a la obra por encima del consumo inmediato.

En junio presentó “Demons N’ Demos” junto a AvenRec. Ambos escriben y rapean sobre una producción integral realizada en Casa Vieja, en San Pedro de los Milagros, Antioquia. El disco apuesta por la construcción de escenas y una exigencia técnica pensada tanto para la escucha como para el formato en vivo.

En agosto llegó “Coka4Kidz”, un proyecto concebido en 2019 junto a la crew C4K y guardado durante seis años hasta encontrar su momento exacto. El lanzamiento se dio en el marco de Hip Hop al Parque, donde Jamblock Jr. cerró el segundo día ante más de 75.000 personas, confirmando su lugar en la escena más allá de cualquier rótulo institucional.

El año también estuvo marcado por alianzas con Mseco y Pielroja, dos caminantes de largo aliento. Con Mseco lanzó en octubre “Caleto”, su tercer disco del año, una obra que recuerda que muchas de las mejores canciones no están en plataformas, sino guardadas en PCs, cassettes o CDs de maquetas. 

El cierre de 2025 llegó con la live session de ‘Monserrate’ de junto a Ruzto y su banda. El balance es contundente: nueve sencillos, tres discos, un total de 49 tracks. Más que productividad, una lección clara: la paciencia también puede ser abundancia.

Crudo Means Raw no está muerto

Por Juan José Aguirre Arias y Valentina Sánchez Gallego.

Más allá del lanzamiento de su nuevo álbum “Nave Madre”, hay que hablar sin titubeos ni rodeos de la leyenda que se creyó perdida. El 6 de junio de 2025 irrumpió en TikTok una cuenta con una serie de videos enigmáticos, cargados de preguntas y pocas, por no decir nulas, respuestas, que anticiparon una noticia largamente esperada: el regreso de una de las figuras más influyentes del rap colombiano.

Lo especial de este regreso, más allá del lanzamiento del álbum, son sus formas: contrató actores, carteles anónimos aparecieron en Medellín, versículos bíblicos y visuales crípticos se propagaron en redes sociales y volvió a interactuar con su público. El potencial de esta estrategia fue gigante, pues ayudó a desarmar los rumores y teorías respecto a un Crudo desconectado de la realidad, perdido en un mundo de comportamientos erráticos y enemigos inexistentes. Fernando demostró que no está loco, y si lo está, es el loco más cuerdo que conozco. Pues, nos dejó en claro que es consciente de la influencia de las redes sociales, de las oportunidades y retos que plantea el peso de un contrato, y, sobre todo, que está aquí, con los pies sobre la tierra y la cabeza bien puesta. Pero esto, como lo pensaron muchos, no se quedó en una campaña: en agosto de 2025, el artista, Crudo Means Raw reaparece en un escenario emblemático de Medellín como lo es El Concierto de la Feria de las Flores. No conforme con que el show de su regreso fuese en casa, se sumó al Festival Cordillera, en Bogotá, después de más de tres años sin pisar un escenario de tal calibre, ante asistentes a la expectativa y dudosos de si seguía siendo la leyenda que alguna vez supo ser. Se tomó el Parque Simón Bolívar, y hasta los que no creían pudieron recordar, muchos volvieron a creer y otros reencontrarse con su fe. Pues no solo volvió la obra, sino el artista. Es por eso que lo veremos el 10 de abril de 2026, reafirmando, en el Movistar Arena que su ausencia nunca fue sinónimo de olvido.

La gira de El Kalvo

Por Santiago Miranda Perez.

El 7 de junio del 2025 El Kalvo se embarcó en un tour por diferentes ciudades del país: Pereira, Bucaramanga, Cali, Popayán, Medellín y Bogotá. El turno de esta gira fue para el aclamado «Los Tres Golpes» y sus más recientes lanzamientos “La Mezcolanza” y “Guiso”. 

Esta gira se caracterizó por su espontaneidad y autogestión: por lo que pudimos ver, el Kalvo decidía a dónde ir consultando en encuestas de instagram y comunicándose directamente con espacios culturales, sin más intermediarios que sus ganas de girar y la disposición de quienes deseasen escucharlo. Todo este modus operandi es un reflejo de los principios artísticos con los que se mueve el bogotano, que fiel a su idiosincrasia prefiere lo colectivo y lo honesto por sobre lo artificial. Que un MC tan posicionado y respetado como él opte por este tipo de dirección para movilizar sus giras, conciertos y merch, en definitiva lo que lo hace llegar a fin de mes, da un mensaje claro a todos sus pares. Todo se trata de coherencia, y principios, y El Kalvo lo sabe. 

Los discos

Sike Damodar – Nada Es Para Tanto [Make it Happen]

Por Juan José Aguirre Arias.

Sike Damodar llega con “Nada es para tanto como alguien que decide decirlo todo sin que pese más de la cuenta. Después de más de quince años en el rap, plantea un disco donde entendió que la vida no se resuelve a punta de dureza, sino de saber leer sus propios ciclos. Hay canciones donde sigue fronteando barra a barra, pero también abre espacio para hablar de sus recuerdos, del día a día, amores, cansancio, dudas y lealtades, sin necesidad de ser otro más que sí mismo. El título no es soberbia sino una forma de pararse frente al mundo sin dejarse llevar por la ansiedad y el miedo, apostando por detenerse y ser consciente de lo que de verdad importa.

Este álbum no es solo Sike, también es Floridablanca y Envigado. Es por ello que la presencia de Make It Happen es evidente sin desviar el proyecto sino como el complemento ideal. “Nada es para tanto no busca plantear un rapero intocable y arrogante, mucho menos un artista incomprendido, es una obra que nos acerca a Camilo Guerrero, a su camino y sus parches, y todo arraigado en la idea de qué hacer rap también es una manera de cuidar a los suyos y de entenderse mejor. En ese gesto, Sike reafirma su lugar en la escena, en la vida de muchos y en la propia. Una escucha obligada para el rap colombiano de 2025, y si no lo hacen, tampoco es para tanto…

Isaac SA – Mil Oyentes

Por Juan Diego Ortiz.

Este debut retrata la experiencia de un rappa que pudo surgir sin patrocinios, ni favoritismos y mucho menos gracias a la inyección de capital de papá, que no copia de cifras malintencionadas y se muestra cada vez más escéptico frente a la industria. “Mil Oyentes” es una declaración de principios en la que Isaac se muestra orgulloso por haber alcanzado el lugar en donde está sin deberle nada a nadie, todo ganado barra a barra, siempre de la mano de sus amigos y compañeros de oficio.

Una de las líneas transversales en todo el álbum es la posición crítica de su autor contra la plasticidad y falsedad de la escena “emergente” antioqueña. En cada track hay un espacio para responder a quiénes buscan encasillar al rap en el algoritmo. En ‘Las Cabras’ rapea: “Lo hago hoy, no lo dejo pa’l domingo / Yo aprendí en la calle, ¿qué voy a saber del algoritmo? / Tu estrategia da lo mismo, y aquí solo damos himnos / Como Leo y Libra, haciéndole honor a mi signo” y es a partir de barras como esas que podemos ser testigos de uno de los pilares artísticos que estructuran a toda la obra del MC: mantenerlo sucio, venenoso y catártico, alejado y escéptico de la mano de “hippies con plata” y siempre cerca de las realidades del barrio.

Noiseferatu – Sfumatu

Por Ema Villada.

Luego de “Dope” (2022), Noiseferatu inició una exploración musical que nos da como producto final “Sfumatu”. Antes de llegar a lo que hoy podemos escuchar del álbum, vivimos nuevas facetas del artista, dejando de lado los sonidos oscuros para montarse en nuevos ritmos como el trap. Terminado ese entretiempo, el antioqueño llegó con una nueva propuesta: producir sus propias canciones (salvo dos pistas, cortesía de El Jose). Por esto “Sfumatu” suena a Noiseferatu: cajas muy notorias y sampleos que dan una atmósfera oscura, como en su canción ‘Avidez’, en la que samplea la canción ‘Involución’ de Nómadas SanJati, agrupación de la cual fue miembro.

Noiseferatu es un rapero demasiado complejo como para definir una temática fija del álbum, pues, como es característico en sus obras, pasa de una idea a otra con mucha facilidad. En “Sfumatu” habitan referencias literarias, críticas sociales e historia, de la misma forma que sensaciones acerca del dolor, el caos que siente ante el mundo o sus ideas sobre la muerte. Desde el ‘Riddim 1’ que combina sus barras académicas junto a su sentir, pero en esta última entrega podemos escuchar de forma mucho más predominante estas percepciones y experiencias que lo sacan de esa figura incógnita que supo ser. 

Esta vez, Noiseferatu nos brinda una canción que responde directamente a la relación que se tiene con el nombre del álbum, en su canción ‘Amanecer’, haciendo referencia al sfumato, técnica de la pintura renacentista, en barras como: “Difuminado lo pinto, estilo exento de quedar extinto”, “Las pesco y luego meto rimaje grotesco / Como salido del pincel del Bosco”, y poco a poco vemos cómo, de la misma forma, el álbum se va difuminando, despidiéndonos de la misma manera: “Con el humo me esfumo, con el humo me esfumo”.

Saygi – STREET RICO, Vol. 1

Por Nicolás Amaris Rojas.

Esto e’ para ustede, pa que se lo gocen” rima Tego Calderón en ‘Pa’ Que Retozen’. Volvemos a escuchar la misma frase 23 años después, pero esta vez en ‘EL MALO’; tema que integra el último disco del productor colombiano Saygi: “STREET RICO, Vol. 1”. Un proyecto nacido de la  musicalidad del club rap de 50 Cent y el rigor del reggaetón de Tego Calde, hecho con el propósito de retornar al Hip Hop de fiesta. Un experimento de eliminar las fronteras de dos géneros que aunque se diferencian sustancialmente, se complementan de manera perfecta.

Las nueves canciones del disco proponen una sinergia entre lo gangster y lo divertido. Un resultado que se consigue gracias a la propuesta sonora de Saygi y las ideas melódicas de sus invitados: Leru, Carmelo, Sofía Wallens, Zábaz, Angelo Reeves, Gulántropo y demás, quienes fueron los encargados de adornar con su personalidad un disco para cantar mientras se perrea en la pista de baile. 
El balance entre el borde interno y el malianteo impulsa en gran medida la escucha de “STREET RICO, Vol. 1”. Un paisaje pintado sobre temas dosmileros, bases coloridas e inspiraciones que llegan al corazón de todo amante del Hip Hop y del reggaetón.

Granuja y Piel Roja – Rituales

Por Juan Diego Ortiz.

Las connotaciones que Granuja le ha dado a su estilo a lo largo de los años giran en torno a lo nocturno, lo visceral y lo urbano. Las aproximaciones a la espiritualidad no son para nada esperables de su parte, un hombre adulto que no profesa ningún credo y que tiene como uno de sus hits una canción titulada ‘Ateo’. Sin embargo, con “Rituales” nos brinda un abanico de misticismo, en el que lo surreal se entremezcla con los códigos raperos y callejeros más sombríos. Junto a Piel Roja se sumergen en los saberes populares y barriales para contracturar al género y desplazarlo a un imaginario que se sostiene de ánimas, maldiciones, brujería y los terrores propios del centro de tu ciudad a las 3AM. No en vano la portada ilustra la transformación de un chamán tayrona en murciélago.

La dupla se pone la capa de nigromantes para profundizar track a track en cómo vivir del rap los ha hecho más siniestros, curtidos y desconfiados, demostrando que para ellos lo más cercano a la espiritualidad es vivir con intensidad y carnalidad lo cotidiano de su profesión, en la que lo real es que cada uno vele por su propio pellejo.

Fiallo – D’ISTINTO

Por Valentina Sánchez Gallego.

Fiallo se perfila como una de las promesas más sólidas del rap colombiano. Teniendo a Cúcuta como punto de partida, ha construido un proyecto que desde 2022 viene conquistando la geografía nacional y alcanzando vitrinas importantes: colaboraciones con Saygi, Komba, Sucia Alianza; la creación del colectivo Scudetto; abrirle el show a un gigante como Roc Marciano, su paso por Cloud Sounds y la consolidación de su voz como una de las principales de la nueva camada del rap under. Todos estos hitos se ven canalizados en D´ISTINTO”, su trabajo más ambicioso hasta la fecha.

Con 17 canciones y 46 minutos de duración, el disco suma colaboraciones nacionales e internacionales que amplían su alcance sin desdibujar su identidad; Urbanse, Jonas Sanche y Zábaz dialogan de forma orgánica con el universo del proyecto que propone Fiallo. En lo sonoro, D´ISTINTO tiene conversaciones con un rap colombiano de raíz clásica, pero sin quedarse anclado al pasado. Coexisten guiños al trap y a estéticas contemporáneas junto a beats que remiten a códigos previos del género. Más que un ejercicio de nostalgia, funciona como una apropiación consciente de esos lenguajes.

El cucuteño lleva un tiempo labrando su camino, como él mismo declara en su tema ‘All My Life: Quieren entrar al rap game / De una hablando de monto, de costo / Yo con la seriedad desde chinche, D´ISTINTO”. El disco se sostiene de barras como estas, contundentes y con una escritura que parte de la experiencia personal para construir un relato más amplio. Por su solidez lírica, su coherencia sonora y su anclaje territorial, este LP se instala entre los trabajos más destacados del rap colombiano en 2025.

Luis7Lunes e Ignorancia Sofisticada – Miedo

Por Ema Villada.

Solo una palabra para darle nombre a su último álbum: “Miedo. Desde su intro nos advierte de lo que esto representa para él, su sentir y trasfondo; su significado brotará a lo largo de la escucha de la mano de Ignorancia Sofisticada, que desde el momento que damos play nos recibe con beats luctuosos, pincelando desde el inicio el panorama de escucha que nos espera.

Luis deja en claro la magnitud de la obra que entrega. En ‘Viento de Popa’ dice: “Tan afilado que con mi disco el carnicero corta”. Sus rimas afiladas harán parte crucial de la escucha, a la par que las mismas se mezclan con reflexiones sobre el estrés, el odio, el futuro, su propia imagen, su forma de relacionarse y ver el mundo. La cercanía de las sensaciones y percepciones que relata Luis permite que este álbum sea un espejo de lo que tememos y desconocemos: nosotros mismos. “¿Cuáles enemigos?, solo hay uno, al tipo del espejo me lo lambo desde el desayuno”.

La conexión del álbum es total, Ignorancia Sofisticada en ‘Mar de Leva’ nos deja en claro su sintonía con el rapero antioqueño, “No me señales con el dedo que lo que lo que predicas es solo el umbral de tus miedos”, barra que nos sueltan cerca a la finalización de la escucha y que deja en evidencia la concordancia de ideas de la dupla.

Se percibe cómo este artista estudia el miedo y las sensaciones que este mismo trae para comprender el mundo: “Me alejé y contemplé el resultado del miedo en el hombre”, rapea. “Miedo” se siente como un Luis mirándose, rapeando para el mismo su sentir. “A diario me flagelo”, nos cuenta, posicionando al miedo como una ventana para comprender al mundo.

Crudo Means Raw – Nave Madre

Por Juan José Aguirre Arias.

“Ese nuevo álbum de Crudo me dió ganas de volverme cristiano y formar familia”, es un comentario que le escuché a unos amigos una noche de parche mientras sonaba “Nave Madre” de fondo. Lógicamente todo terminó en risas, pero nos hizo recordar que Crudo no ha perdido su cadencia, ritmo, gusto excelso en producción, pero, sobre todo, su precisión milimétrica para crear letras que quedan grabadas en el tiempo. Y, si no nos cree, escuche ‘Reina Valera’ y díganos que no se quiere enamorar, o ‘Dios y Madre’ y jureme que no quieren ir a abrazar a mamá, o ‘Superpotente’ y niegue que no queda con ganas de amarse y encontrar a quien amar o incluso volverse cristianos, por si acaso.

Crudo no es el mismo y, si fuese el caso, deberíamos preocuparnos. Es innegable que sus letras reflejan una larga lucha consigo mismo, con sus creencias, con lo logrado y lo faltante. Y es que este álbum posee un sonido distinto, pues de la mano de Adan Naranjo, nos presenta pistas mucho más experimentales desde los instrumentos que atraviesan lo tradicional y lo digital hasta los BPMs y arreglos que nos alejan del Crudo que estamos acostumbrados a escuchar. 

Sin embargo, Don Fernando no se queda atrás y nos embelesa fluyendo con gracia a través de lo vivido y lo sentido estos últimos años. Nos muestra el panorama completo que apenas habíamos vislumbrado gracias a “Infusiones” y “War Dog”. Y sí, “Nave Madre” es una dedicatoria a su madre, valga la redundancia, pero también al espíritu, a la paz, al amor y a la vida. No solo es un álbum, es un camino y forma de vivir que canción a canción se nos es ofrecida o, al menos, nos recuerda que hay muchas cosas más allá del ruido. Por eso, como siempre, número uno: dar las gracias.

El Kalvo y Da Funkylooper – La Mezcolanza

Por Juan Diego Ortiz.

En estos tiempos en los que las instrumentales de drumless son las preferidas por los rappers para explayarse en relatos, los bogotanos abrazan la cadencia agreste del boom bap colombiano para narrar las peripecias y placeres, en sus propias palabras, del trabajador contemporáneo: sus rutinas diarias, sus afanes, desenfrenos y desilusiones. La línea narrativa que El Kalvo propuso con su anterior trabajo es infinita. ¿Cómo agotar las vivencias del ciudadano de a pie, envuelto en el rebusque, en la juega por lo suyo y presto pal’ disfrute?

La particularidad y el sazón de “La Mezcolanza” es que se enfoca de manera especial en capturar los hábitos de una clase de trabajador contemporáneo en específico: las del rapero contemporáneo, en concreto las de El Kalvo y Hi-co El Señor del Funk a.k.a Da Funkylooper, productor del disco. Ambos colaboran para hablar de sus labores artísticas, se refieren al rebusque cultural, las rutinas del MC y beatmaker, de seguir intentando y mejorando día a día como artistas. Este proyecto se nutre del relato de dos gatos rolos curtidos de tanta calle, llenos de amor por su trabajo y con hambre por alcanzar sus metas.

La Etnnia – La Trinidad

Por Santiago Miranda Pérez.

La Etnnia: los veteranos, arquitectos de algunas de las primeras cintas de rap que se publicaron en Colombia, volvieron este 2025. La Trinidad” es una muestra de cómo a pesar los años y su kilometraje gastado todavía se mueven con la misma química que los caracteriza. “Y como un refugio para algunos este arte / Micrófonos por armas van en trueque / Es haber sobrevivido gran baluarte / Y sus grandes sueños como blanco cheque”, escupen en ‘Embajadores’. El mismo ímpetu que mostraron en “El Ataque Del Metano”, por allá en el ‘95, sigue intacto, sin ningún miedo a narrar desde la oscuridad.

chelo hop y Astrallbass – Crudo [Maglfy]

Por David Angulo Toro.

Afroditas» fue la carta de presentación con la que Chelo Hop, artista bogotana, irrumpió con fuerza en 2025. El tema forma parte de su disco debut, “Crudo”, un trabajo de producción depurada en el que Astrallbass es su principal aliado creativo. Desde el primer corte, destacan la precisión de su delivery y un eje temático claro: la palabra como motor para sanar heridas. El impacto fue inmediato, aunque no sorpresivo. Cuatro años atrás, Chelo ya había dado señales de su potencia lírica con ‘Nemesis Rap’. Hoy, esa misma riqueza verbal reaparece con mayor profundidad, permitiéndole abordar sus batallas internas, sus duelos y la música como sostén vital en el camino.

En “Crudo”, Chelo expone sus heridas para construir un relato personal frente al oyente. Se nombra desde su linaje: hija de Pilar González, nieta de doña María, criada en la UPZ Alfonso López, en la localidad de Usme. A ellas y a su barrio les rinde homenaje en ‘Soy’, tema compartido con el chileno Aerstame, integrante de Movimiento Original. Allí envía un mensaje y se reconcilia con su origen: “Soy el fruto de un encuentro irresponsable, la secuela de dos seres temporales”. La canción traza un arco que va de la infancia a la adultez, de la niña que observa al mundo a la mujer que hoy toma el micrófono para convertir el dolor en luz. Piezas como ‘Guerra’, ‘De mí para mí’ o ‘Silence’ funcionan como mantras de transformación, donde la palabra se vuelve herramienta de cambio y afirmación de su apuesta vital, sin nada a medias. 

Ese crecimiento también se refleja fuera del estudio. En 2025, Chelo fue la encargada de abrir en Bogotá el concierto de Cappadonna, leyenda del Wu-Tang Clan, un hito que confirmó su lugar dentro del radar del Hip Hop nacional. A eso se sumó su esperada sesión en Audio Directo, donde su propuesta encontró otro espacio para expandirse y dialogar con nuevas audiencias.

A lo largo de los diez tracks de “Crudo”, las heridas ya no sangran. Se escriben desde la distancia que deja el aprendizaje. No hablan desde la urgencia, sino desde una madurez que entiende el dolor como parte del trayecto. El cierre llega con ‘Soledad’, donde Chelo canta abrazando el vacío, ese espacio íntimo que reconoce como refugio y compañía, sobre un sample del clásico ‘Hola Soledad’ de Rolando Laserie. No hay promesa de redención, sino algo más honesto y perdurable: aprender a convivir con la sombra hasta que deje de pesar.

Santo Miletto y Beatper Pimienta – Buscando a Teddy Blanco

Por Juan José Aguirre Arias.

Sí, es un EP, no un álbum. Pero, “Buscando a Teddy Blanco” es la semilla del bosque que Santo está por crear y es necesario subrayar. Tiene cinco tracks, que juntos conforman un caos ordenado de introspecciones y promesas a cumplir. Es por esto que está poblado de miradas al pasado, ansias de un futuro mientras se camina el presente, disculpas a amores que ya no están y el hambre de comerse un mundo que, tal vez, nunca nos va a llenar. 

No solo es una muestra de su música junto a Beatper Pimienta, sino también de la visión integral respecto a su arte. Sonidos afilados, metálicos, con transiciones a momentos de pausa y ruido a partes iguales, pero traducir este estilo, junto a sus atmósferas y letras, es otro asunto. Y, sí queremos sinceridad, hay que admitir que videos musicales como ‘Nada Nunca Estuvo Mal’ y ‘Detrás Mío’ demuestran el compromiso que logra justamente capturar y transmitir la obra de Santo. Así que escuchen “Buscando a Teddy Blanco” y prepárense para que el Santo de Pasto se tome Colombia y, ¿por qué no? Latam.

Relikario – Sangriligero: Ensayo Sobre Lo Imprescindible

Por Nicolás Amaris Rojas.

Las palabras son armas que más allá de atacar, buscan defender los principios con las que fueron dichas. Nicolás Mora A.K.A Relikario defiende su craft con barras de alto calibre. “Sangriligero: Ensayo Sobre Lo Imprescindible”,el último trabajo de larga duración del rapper y beatmaker bogotano, representa la conexión de la sangre con la identidad  y reivindica la carga conceptual como el punto central del rap. 

Para Nico la familia, la comunidad, las complejidades matutinas y demás consideraciones metafísicas no son únicamente conceptos abstractos, sino fuerzas tangibles reconocibles en el día a día. Energías que merecen ser defendidas o rechazadas. Los raperos, al igual que los demás representantes de la cultura Hip Hop, tienen un ministerio y Relikario usa su escenario para compartir sus valores en los catorce tracks de su disco. 

Un trabajo que reúne voces y sonidos de la escena underground Colombiana: InDiazo, Fiallo, Komba, Caillou, Fonteche, El Noruego, Buda Kush, George iLL, Fintas, Lein, Huérfano, El Perri, Yhaniné, Lein y Zihita pintan un panorama ecléctico pintado con el peso identitario de la sangre, que juega con diferentes cánones del Hip Hop y suena al más puro estilo rolo. 

Komba y Timeless – BROKEN PARAISO

Por Juan Diego Ortiz.

“La zona” es el estado mental al que se refieren deportistas y artistas para hablar de esos momentos en los que les fue posible alcanzar puntos de concentración total, el disfrute pleno de sus acciones o la confianza de sentirse capaces de todo. En “BROKEN PARAÍSO” Komba entra en ella y exprime al máximo sus virtudes al materializar un disco que demuestra todo su potencial como autor. 

En su tercer álbum el santandereano no teme acercarse a una propuesta conceptual. El “paraíso roto” del que nos habla es una aproximación al estado de la industria y los círculos artísticos, así como las percepciones propias que surgen al situarse en un país como el nuestro, en el que la belleza y el sufrimiento hacen parte de la experiencia diaria. En medio de este ecosistema fragmentado, Komba, acompañado de Timeless, entra en un estado de abstracción que le permite emerger con fuerza. La producción del disco cuenta con una gama amplia de elementos: la cercanía a recursos análogos, el sampleo de las voces del Joe Arroyo hasta Granuja, las vibes propias del free jazz y la presencia pronunciada de los bajos. La dupla crea una dimensión sonora que logra apropiarse de la densidad en la que se enmarca la propuesta conceptual del disco, a la vez que se alza como un campo propio para que quien rapea pueda, en medio del juego y el disfrute, hallar un camino e imponerse a los obstáculos.

Komba se reafirma constantemente a través de los nueve tracks que componen al disco. En ellos se anima a explorar tanto el drumless como boom baps de corte experimental, se mueve entre deliverys que se expresan a partir de sobriedad y la calma, así como desde la ironía y la seguridad propia, pero, principalmente, se dedica a sacarle brillo a sus skils y enaltecer su capacidad de sobreponerse a la ansiedad por crear. “BROKEN PARAÍSO” es concluyente al mostrar que “el salto de calidad” llega después de confiar en sí mismo. 

En una sociedad en la que el trabajo del artista se percibe como un camino directo a la hambruna y en el que las industrias deciden quien “llega” y quien no, Komba se sacude de cualquier atadura y declara su independencia. En “BROKEN PARAÍSO” señala para sí mismo el camino, comprendiendo finalmente que los verdaderos límites son los propios.

Delfina Dib – CEROUNO

Por Juan José Aguirre.

CEROUNO” es una profunda mirada al espejo. Una mirada a sí misma, a esa distancia entre lo que se es y lo que se percibe, entre lo que se fue y lo que se espera ser. Es por esto que quiero recordar una frase que me enseñó una persona muy especial: “Somos un mosaico de las personas que hemos conocido”. Y este álbum es precisamente eso, un mosaico, un collage, una colección de todos esos momentos y personas que han compuesto diez años de amores, desamores, viajes y aprendizajes de Delfina Dib.

Estos viajes son una pieza fundamental, pues desde el primer track nos presenta collabs de latitudes ajenas, y algunas familiares, hiladas por su voz y letras. Es por esto que para describir este álbum es necesario, y más que merecido, hablar con localizaciones definidas y nombres propios. Pues Delfina no sólo nos enseñó los sonidos de los lugares que ha habitado, sino también los fragmentos de vida que ha compuesto allí. Es así que empezamos en Japón junto a Dr.Ryo; para regresarnos a Latinoamérica, a Ecuador para ser exactos, de la mano de Kuinvi; Pero, recordando a Gardel, nos envía al sur, a su patria, acompañada de los argentinos Willy Bronca y Tomy B; Y por si fuera poco, probando una vez más su versatilidad y recorrido, nos ofrece una caipirinha en Brasil junto a Jams; finalmente concluyendo esta odisea en el país del Sagrado Corazón, junto a dos de sus productores colombianos de confianza: Juan Sinatra y Soul AM. Delfina Dib desdibujó tantas fronteras que casi se diluye en ellas, pero esto no implica que sea el final. Más bien, este álbum nos presenta nuevas maneras de afilar su sonido. Y, por si no lo sabían, “CEROUNO” es 10 al revés, 10 años de Delfina, pero, recuerden, la carta más alta de la baraja no es un diez, es el Ás, y, a veces, está bajo la manga.

Afterclass – La Ausencia del Descanso

Por Ema Villada.

La primera canción de este álbum es un guiño a la memoria: ‘Medajogo Bonitose siente como un regaño, una clase de cómo hacer buen rap en grupo. En este punto podemos llegar a pensar en “Rap Cum Laude” como el inicio de una saga que ve su continuación en “La Ausencia del Descanso”. Acá hay un rap estricto desde sus barras hasta sus beats, el grupo demuestra cómo su constancia les ha permitido las joyas que lanzamiento a lanzamiento se siguen posicionando de forma exitosa en el nicho.

Más allá de su calidad, hay que decir que darle play a “La Ausencia Del Descanso” es como estar lo más cerca posible a un ring de boxeo en el que Afterclass nos escupe las barras más pulidas posibles. En la primera canción nos saluda Maco diciendo: “Salud y rap es lo único que pido”, misma idea que se ha manifestado en diferentes trabajos y que da cuenta de cómo el grupo, al pasar de los años, mantiene la misma hambre.

A lo largo del álbum se nos dan guiños a diferentes trabajos que han tenido los miembros de la agrupación bajo el sello Afterclass, así como desde sus trabajos como solistas, como cuando Vic Deal dice: “Me dan las medallas, Medajogo Bonito”, haciendo referencia a su álbum “Medallas de Oro”. Es importante mencionarlo, pues la agrupación se ha caracterizado por mantener narrativas que nos llevan a explorar sus diferentes trabajos. También a lo largo de la escucha podremos notar par referencias al fútbol —cuando mencionan a Diego Armando— y de básquetbol, todas menciones claves para el ADN de los caracteriza como sello.

Lo más notable del álbum es la musicalidad de los beats y cómo cada uno de ellos encaja con las barras de Luis, Vic Deal y Maco. La atención del trío es total, cada entrada y salida están finamente calculadas, así como sus barras que cierran de forma armónica junto al beat. Es un viaje sonoro en donde se inicia con forma ruda, con una caja más notoria, con sonidos más fuertes, pero conforme va pasando el tiempo de la escucha estos mismos sonidos se van desvaneciendo —aunque aún presentes— como si fuera una conversación entre los tres integrantes, dejándonos una especie de sinestesia, que si se escucha con atención, podemos percibir la intimidad de esta misma, como testigos de su complicidad…  “Somos el tridente, el emblema, el cielo… la banda sonora que te abstrae de este infierno”.

Lianna – Estahabilidad

Por Nicolás Amaris Rojas.

La voz de Lianna hace temblar los huesos y pone a saltar el corazón. Tan potente para llevarte de viaje por tus recuerdos solo con el acto de escucharla. “Estahabilidad” es el último disco de la cantante colombiana, un recordatorio de hacer música en comunidad y con calma. 

Once canciones que te transportan hacia el interior con participaciones de La Muchacha, Lalo Cortés, Mary Hellen, Briela Ojeda, Delfina Dib, Tozha y El Arkeólogo. Son once distintas escuchas que exploran varias perspectivas de la vulnerabilidad.Nada de nadaes una reflexión sobre lo perjudicial del exceso de abnegación en las relaciones románticas, Sentir Másnos canta sobre la importancia de reconocerse y amarse a uno mismo. La escucha de “Estahabilidad” es familiar y reconfortante, una creación hecha con amigas que confía plenamente en la capacidad de la música de unir a las personas. Las producciones de Tozha, El Arkeologo, Juan Carlos Fonnegra, Daniel Montoya y Santiago Morales construyen bases repletas de color. 

Al final, Lianna hizo un disco totalmente propio, una creación al ritmo de lo que el corazón dicta y un reconocimiento a la transformación que solo el tiempo puede dar. 

SPANGLO – SPANGLO [Holy Sound Records]

Por Juan Diego Ortiz.

Niche LS, Willie Deville, Faker, Duarte G y DEADCRW, ¿qué es lo que los une como grupo? Más allá de cualquier simetría o afinidad artística, se trata del carácter que los ha sostenido por más de una década rapeando: los principios que comparten. Los cinco miembros de SPANGLO se miran a los ojos sabiendo que han tenido que joderse el lomo para mantenerse en medio del juego del MCing latinoamericano, siendo este atravesado por un sin fin de complejidades y retos. Pero esto no se trata del relato del mártir, la dificultad se narra, pero no es el centro, sino el punto de partida.

En mi combo joseadores porque el tiempo nos estorba” es la afirmación transversal que matiza a toda la obra: movimiento, ambición y ego es lo que escupen estos cinco buscavidas. Las dificultades se abordan con carisma, los logros se maximizan y el futuro no es más una amenaza.

Sin palabras no hay trato
Y es que de lealtad se trata
Les va a tocar apretar
Será una glock o una beretta
Mijo a esto le di la vida, no es para pasar el rato
Estoy cumpliendo sus metas y eso es lo que más los mata
Yerbatero, Faker

También hay que hablar sobre cómo este junte permite acercarnos a una ventana multicultural, por el lado colombiano Niche LS y DEADCROW y por el venezolano Faker, Duarte G y Willie DeVille logran articular una obra que encuentra un relato común con total naturalidad y personalidad. En medio del homenaje al estilo que consiste en rapear en distintos idiomas, los dialectos y códigos permiten acercarse a lo que supone ver en el rap tanto la fuente del sustento, como la reivindicación diaria los principios que movilizan el día a día, sin importar la zona de la cordillera en que se encuentre. 

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