Reseñas

Girl Ultra –
El Sur

El club respira al ritmo del deep house, el calor acumulado transpira las paredes interiores y la rola que ya ni siquiera recordás hace cuánto tomaste te empieza a subir la temperatura corporal. De repente se da vuelta: la estuviste viendo toda la noche, como todes. Cruzás miradas con la mexicana Girl Ultra: la conexión es instantánea. Ahora viene hacia vos, desafiante, encumbrada, bellamente impune. Te agarra de la mano y te lleva al oscuro sur. Te dejás ir.

Te besa entre las sombras y en un momento hasta te parece que la música es quien la sigue a ella y no al revés. Abre la boca, susurra en tu oído y exuda sex appeal para darte un statement fuerte como la primera desilusión amorosa y hacer pedazos el cuentito romántico que te armaste en la cabeza, como si fuera un cristal que estalla:

Quiero algo contigo
Y con eso tengo
Lo que necesito
No es amor del bueno

Bombay

Ella busca un toy nada más, y te viniste a enamorar. Pero no todo está perdido, Girl Ultra sigue con vos, por lo menos lo que dure esta noche. Y si está ella, está también su música: bailás y llorás, reflexionás. En “EL SUR”, su cuarto material de estudio, la DJ y cantante te declara todo lo que quiere y no quiere con vos ni con nadie. Una oda al despertar del amor libre y la venganza de los corazones rotos.

Con una sensualidad desbordante flota sobre pistas techno pop amalgamadas con ecos de tech house, R&B, y hasta pop punk, mostrando una amplia polivalencia de sonidos que logra maridar con inusitado equilibrio. El hilo conductor del tracklist es sólido y hace las veces de banda sonora de la noche compartida. Los ambientes y texturas elaborados, con la profundidad de sonido destacable en sus bajos y sintetizadores, complementan realmente bien la armonía y el flow de la artista defeña.

La velada termina y Girl Ultra se despide de vos antes del after. Vas a extrañarla cuando te despiertes, pero la pasaste bien: gozaste más el viaje cuando ella estuvo ahí para guiarte con su canción. Los sonidos y las formas de amar en “EL SUR” son excitantes y liberadoras.