Reseñas

Detroit Trap bonaerense

Encontrarse en un género es un desafío. Hacerlo propio, para uno y para el territorio que habita es uno todavía mayor.

Siendo fiel a su estilo de vida cargado de fármacos, Mechayrxmeo, trapero de la Zona Oeste del Conurbano Bonaerense, nos deleitó con su tercer mixtape de Detroit Trap, un subgénero del trap surgido a fines de la década pasada en la ciudad de Michigan que indica su nombre. Este género, a rasgos muy generales, se caracteriza por una producción de bajos intensos, un rapeo fuera de tempo y letras irreverentes a la vez que ingeniosas que Mecha ejemplifica, “Espero que hayas traído paraguas porque yo estoy goteando”.

El Detroit Trap está presente especialmente en círculos de internet y algunos de sus exponentes más destacados son BabyTron y YN Jay en Estados Unidos y Gloosito con la CDTS en España. La escena argentina del género, si bien es bastante reciente, tiene una interesante variedad de artistas emergentes que experimentaron con el género. Entre ellos están Doly Flackko desde la Patagonia con su proyecto “Sangre Fría: Mixtape”, Komp desde el Norte con su álbum “Feamente”, y desde la capital Ceece con su versátil “Ccntay$Eis” y Orita, que tiene uno de los pocos feats que dio Mechayrxmeo (‘Diente de Oro‘), y a los productores Brutal Unit con sus compilados “Música sin fronteras”.

Mechayrxmeo en sus mixtapes se ha centrado en construir su sonido bajo los parámetros de este género y permitió que llegue a más público del que acostumbra la escena de Detroit local. Con tres colaboraciones junto a miembros de la RipGang (‘VVS‘ y ‘Dúo Dinámico 1‘ con Muerejoven y ‘Motorsport‘ con Dillom), Mecha logró ampliar el alcance de su música gracias a la ayuda mutua que caracteriza a este colectivo.

«RX«, la nueva tape, nos vuelve a cautivar con todas las habilidades que Mecha ya nos había mostrado en sus proyectos anteriores (“All Or Nothing” 1 y 2) y nos prueba la curaduría que tiene, trayendo a otro talento de la RipGang (Ill Quentin) y al trapero más trapero que salió de nuestro país: El Doctor.

Con una duración de menos de veinte minutos, y con una producción de la mano de Hielo y Lian (miembros del equipo de producción de Culto, principales beatmakers de Mecha), todo el mixtape es capaz de hipnotizarnos al son del tag “Mechayrxmeo fucking big slime”, frase que explicita muy bien buena parte de la propuesta estética de este artista.

Drogado en el Vip‘, abre el trabajo y el título de la canción ya nos dice varias de las cosas que nos quiere transmitir Mecha, un estado de droga permanente (especialmente, lean y marihuana), y una vida materialmente deseable. En esta canción el artista nos declara sus intenciones (“Pila de papele’ puta esa es mi misión) y su lealtad al colectivo OGN. También nos topamos rápidamente con barras sexuales ingeniosas con referencias variadas (“La puse a girar como un trompo, como spinner / Vivo en tu casa con tu mama corte Skinner”), otro aspecto muy destacable de toda la obra de Mecha y que en este proyecto brilla mucho. Su voz suena afónica y rasposa, lo que contribuye a pensar ese estado de droga que nos introduce esta canción. Este estilo vocal está fuertemente influenciado por la forma de rapear del estadounidense Young Thug en su serie de mixtapes “Slime Season” y todo el sub-género del slime, en el que Mecha incursionaba antes de hacer Detroit. Además tiene un un beat simple pero oscuro e hipnótico que complementa sus voces perfectamente. Barras como “Drogado en el V.I.P, tantos racks que me busca la AFIP, voy de azul, pero no soy un Crip” nos destapan una dualidad interesante existente a lo largo de todo el proyecto: referencias directas a aspectos de la cultura argentina, y a la cultura estadounidense, especialmente la ligada al Hip Hop.

En el tracklist sigue ‘Malibú‘ que trae un beat mucho más limpio y agradable y se permite un momento instrumental antes de que la voz de Mecha tome protagonismo al entrar junto a una sucesión de hi-hats de taquicardia. Su delivery crea una imagen que podría interpretarse como un Mecha fumando en la playa al lado de una piba: “‘Toy fumándome una onza en el pent-house de Acapulco / Cuando me pongo a rapear, ella hace twerk, muestra la’ teta’ / Esa’ teta’ se parecen a lo’ tambores ‘e mi glopeta”. La letra hace referencia a una vida lujosa que implica viajes, pero continúa el deseo por tener dinero, y, sobre todo, de un ambiente de drogas, haciendo referencia a la toma de benzodiacepinas. Tras la entrada de estas drogas a la canción, Mecha hace referencia a sentimientos desagradables que ha sentido en su vida.

«Para esos traidore’, puta, no tenemo’ piedad / La puse a chupar a ver si así me baja la ansiedad«

El tercer tema; ‘Barby Silenzi‘ (título que hace referencia a una influencer del mundo de la farándula) nos trae el delivery más directo de Mecha en todo el trabajo. Nos muestra de nuevo una cantidad de referencias a cosas importantes de la cultura argentina (por ejemplo, es mencionado el Reprocran, el permiso nacional para portar marihuana) y la estadounidense (Mordecai, Lil Tracy, Baby Keem y StoopidXool, artistas que son name-dropeados a lo largo del tema). 

Vos sos un guachín tomando choco, Ilolay
Compro jugo en la farmacia y vos Coca-Cola light
milipili quiere vino, ahora ya no toma Skyy
Coy fumando Memphis, pero yo no soy Depay
Me estoy tomando una molly azul, como Mordecai

Barby Silenzi

El Doctor aparece sorpresivamente en ‘No me interesa‘ y es para mí la canción más interesante del proyecto, teniendo el beat más oscuro de todos y trayéndonos de nuevo al Mecha afónico, acá ofreciéndonos su delivery más grave. En el verso que dice “Me la chupa Central Cee, negro, el drill no me interesa”, una declaración de sus principios artísticos sin tapujos. 

El trapero de La Matanza colabora con un delivery más calmado del que solemos escuchar en sus temas (oigasé: ‘Paliza‘ o ‘Ni Marki ni Kirshner‘), adaptándose muy bien al estilo de Mecha. El Doc nos entrega a mi parecer, algunas de las barras más graciosas (y también explícitas) del proyecto: “Toda su mierda es copiada parece Andrea Del Boca cuando en su novela actuaba / Tengo una groupie en punga, esperándome entangada / Vino al show, paga la entrada, saca la anticipada / Otra atiende la llamada yo la dejo hasta guasqueada”. Esto prueba lo bien que puede funcionar este discurso extremadamente sucio en estas canciones. El Doctor tiene la mayor parte del outro, y reivindica también su origen de Zona Oeste del Conurbano, lo que hace a este junte todavía más inteligente y funcional de lo que ya era.

La canción ‘Gucci Flip Flops‘ nos muestra el momento más sincero y humano de Mecha hasta la fecha, quien nos suelta “Yo te quiero pero a vece’ / No me tomes pics, en público, no me bese’ p*ta / No me venga a hablar de suerte si yo cumplo un martes trece”. Esta sensación más calmada y por momentos hasta triste es ayudada por el sinte del fondo y la simpleza de las percusiones del beat. Además habla directamente de su vida personal:

En el bajo mundo, puta, lejo’ de los juece’
Mi tío encerrado, le quedan un par de mese’
Me dijo que haga plata, cero boludece’

Gucci Flip Flops

El cierre del disco, ‘Toronto‘  tiene el segundo feat del proyecto, Ill Quentin. Mecha vuelve a hacer referencia a la situación de su tío preso “Free a mi tío que está cumpliendo condena, espero que cuando salga no se me meta en problemas” y luego retoma los temas transversales a todo el proyecto; los lujos, el sexo, a la lealtad, las drogas y a la argentinidad: “Ella es una MILF, vio salir campeón a Goyco”. Quentin nos trae en un principio un delivery áspero, distinto a lo que podemos escuchar en su catálogo (oigasé: “El Círculo”). Pasando la mitad del tema, el beat cambia la frecuencia de los sintes y la voz de Quentin se agudiza muchísimo, acaparando totalmente la atención en una sonoridad jazzera. La química de Quentin y Mecha en esta parte de la canción funciona muy bien, y las barras argentinizadas continúan, como cuando Quentin dice “Haciendo stupid cash, pero ya no es obligación, de chiquito joseando en estación Constitución”. El proyecto termina con varios tags, el más destacable “R-I-P OGN hijo de p*ta” cerrando así con broche de oro una hermosa unión artística entre artistas. 

Este mixtape muestra las posibilidades que puede tener el Detroit Trap como género en argentina y es recomendable para cualquiera que tenga algo de afinidad hacia el Hip Hop (tanto angloparlante como latino), y esté interesado en conocer artistas emergentes. Tal vez la duración sea corta, pero termina favoreciendo al proyecto, debido a que salvo ‘Toronto‘ con su beat-switch, la mayoría de los beats siguen una línea similar y el proyecto podría estar a riesgo de volverse redundante de ser más largo. Con esta curaduría de letras estúpidas y referencias constantes, Mecha se nos planta como un artista clave para la escena latinoamericana del Detroit Trap, y nos ofrece un futuro prometedor para un rapero que tan solo lleva dos años sacando proyectos.