Reseñas

Siglo XXII: El triunfo de un individualismo desolador

yeat llegó a la cima del capitalismo y puso en primera plana al Hip Hop con una mirada experimental y evolucionista del sonido trapero, pero el precio fue ver un futuro alienante sin conexiones ni sentimientos, con los dólares como única certeza

El Hip Hop está mutando. Ante la inminente consolidación del trap como género musical hegemónico a lo largo y ancho de Occidente, las convenciones de su sonido, popularizado por artistas como Travis Scott, Future y Young Thug, están siendo desafiadas. La gran popularidad del “rage”, subgénero caracterizado por sintetizadores estridentes, atmósferas sobrecargadas y flows energéticos, es prueba de eso. Esta propuesta estética logró hacer que SoundCloud volviera a ser la punta de lanza de las diferentes experimentaciones traperas, canalizadas también en géneros como el plugg y el Detroit Trap. Yeat es uno de los referentes de esta nueva oleada, fue el primer artista que logró entrar al mainstream gracias al rage y una búsqueda sonora oscura y asfixiante. La viralidad de temas como ‘Monëy so big’ y su participación en el último disco de Drake evidencian su lugar en la industria. 

Sin embargo, en su nuevo proyecto, “2093”, Yeat se desprende del género que lo ha ayudado a consolidarse como artista. En el proceso, nos trae uno de los sonidos más propositivos que se han hecho bajo el paraguas del Hip Hop mainstream en lo que va de década.

Como lo indica el título, a lo largo del álbum Yeat nos va a contar lo que es la existencia en el todavía remoto año 2093. Con una voz cuasi alienígena, ‘Psycho CEO’ el primer tema del álbum, plantea varias ideas que serán fundamentales en este trabajo. Yeat se presenta a sí mismo como un CEO, multimillonario, portada de Forbes, con un poder adelantado a su propia realidad y fuera nuestro planeta:

I’m on 2093, where your life at? …
I just poured a planet in my IV bag

Estoy en 2093, ¿Dónde está tu vida?
Acabo de derramar un planeta en mi bolsa IV

Psycho CEO 

En su alardeo, Yeat cae en clichés del género ligados a la ostentación y la cantidad estúpida de dinero que tiene gracias a su posición en la industria musical. Pero, contrastando a eso, vemos otra faceta del rapero que no había explorado hasta entonces en su discografía, relacionada al hecho de que dejó las drogas. Para nutrir esta distopía que nos presenta la producción rimbombante del álbum, Yeat alude a lo desolado que es el paisaje y a lo complicado que le resulta estar sobrio:

I bought the earth, I sold it too […]
Off the drugs but I miss them

Compré la tierra, la vendí también […]
Sin las drogas pero las extraño

Bought the Earth

La paleta sonora del disco ayuda a construir la idea de que estamos ante un ser humano cuyo dinero no se puede calcular ni con veinte contadores. Estos excesos son resaltados por una producción futurista llena de sintes que se imponen en tu oído sin consentimiento. La experimentación de Yeat con efectos en su voz también ayuda a construir el paisaje imponente, que podría llevarnos a escenas de Blade Runner 2049. El rapero también se desprende de elementos insignia de su obra, como vestir parkas, el constante uso de sus palabras inventadas (Twizzy, Luh y Tonka, por mencionar algunas, las cuales casi ni aparecen en el disco) y del sonido de la campana que veíamos en temas como ‘Gët Busy’. Gracias a la intensidad de canciones como ‘Breathe’, toman fuerza fronteos donde Yeat rechaza la compañía humana y desprecia a las personas que no están en su mismo nivel económico, enfatizando así sus pocas ganas de compartir hazañas con aquellos que los rodean, como si un aura repelente emanara de su cuerpo:

I won’t shake your hand, bitch, you need a glove 
Wash the blood off my hands, I need Dove […]
I made a fuck ton of money, you make nun’

No voy a estrecharte la mano puta, necesitas un guante,
lavo la sangre de mis manos, necesito Dove […]
hago una estúpida cantidad de dinero, tu no haces ninguna

Breathe

A pesar de que pareciera que todas las necesidades de Yeat estuvieran cubiertas por su enorme patrimonio, se siente lejos de los sentimientos humanos. En temas como ‘Nothing Changë’, Yeat se esfuerza por acercarse a aspectos más emocionales de su alma, hasta intenta por conectar con alguien que no se encuentra bien. Sin embargo, esa prueba de empatía falla rápidamente ante la aparición de la satisfacción monetaria y el poder que Yeat tiene por encima de ese individuo que, erróneamente, buscó ayuda emocional en un ser humano que es incapaz de sentir. 

I just wanna feel things, I wanna feel real
I wanna feel like normal human, don’t wan’ pop a pill
I wash my hands of all the blood and then I keep it real
Just tell me how you feelin’
When you come inside this building, tell me how you feelin’
I don’t wanna hear your lies, I wanna hear how you feelin’
How you really feelin’, how you really dealin’
No discussions to you, I could probably buy your crib, man
I don’t know nobody at all, I’m not even from this planet
[…] I’m gon’ call up Elon Musk and ask him, «Where we landin’?»

Solo quiero sentir cosas, quiero sentirme real
Quiero sentirme como un humano normal, no quiero tomar una pastilla,
Lavo toda la sangre de mis manos y me mantengo real
Solo dime cómo te sientes
Cuando entres a este edificio dime cómo te sientes
No quiero escuchar tus mentiras, quiero escuchar cómo te sientes,
Cómo te sientes de verdad, cómo estás lidiando
Ninguna discusión contigo, hombre, probablemente pueda comprar tu casa
No conozco a nadie, ni siquiera soy de este planeta […]
Llamaré a Elon Musk y le voy a preguntar “¿Dónde aterrizamos?” 

Nothing Change

No sería trillado intuir que Yeat está abrazando la maldad que implica ser un multimillonario, incluso como una especie de Gideon Graves rapero, que no duda en pisar y pelear con cualquier persona que se interponga en su camino. A esta imagen la nutren las violentas producciones de temas como ‘Riot & Set it Off’ o ‘Stand on It’, dónde recluta a Future. De esta manera, continúa expandiendo la idea de que lo único que lo mantiene cuerdo es la plata, sobre todo considerando el hecho de que las drogas ya no son una opción para calmar sus ansiedades. Hasta su forma de amar, que aparece brevemente mencionada en ‘ILUV’ se ve muy distorsionada por el ambiente que lo rodea y que él ha construido. Con una producción poco amorosa, pero adictiva, que samplea ‘Fleece’ de Crystal Castles, Yeat expresa:

I love when you rage with me
I love when you stay with me 
How long can you stand with me?
How long can you stand for me?

Amo cuando te enojas conmigo
Amo cuando te quedas conmigo
¿Cuánto tiempo podrás estar conmigo?
¿Cuánto tiempo podrás soportarme?

ILUV

Esta desconexión gigante, la cual Yeat considera buena para él, se debe a muchos factores. A sus influencias sonoras, al tóxico espacio en el que se metió al dedicarse a la música y al sentimiento distópico generalizado que muchas personas de la Generación Z sentimos por la imposibilidad de pensar un futuro alentador. Lo que plantea nos puede hacer imaginar cómo y porqué los artistas jóvenes eligen someterse a la idea de acumular dólares por encima de cualquier cosa, ya que es lo único que nos puede garantizar la supervivencia en este paisaje horrendo y desigual que exhibe el disco. Pareciera una premonición de los tiempos que vienen si los humanos continuamos destruyendo la Tierra, hasta el extremo que solo unos pocos adinerados podrán salvarse:

I love Hell, Hell on Earth
It’s a burnt smell, as far as I can tell

Amo el Infierno, el Infierno en la Tierra,
Por lo que yo entiendo, es un olor a quemado

Tell Më

Evidentemente, el disco prueba que Yeat está evolucionando. Desconocemos hasta qué punto continuará interesado en explorar diferentes paletas sonoras y tal vez su persona no mute a una imagen agradable. Sin embargo, queda claro que Yeat es capaz de contarnos una experiencia hipnótica y que nos puede advertir de los tiempos que nos esperan, tanto musicalmente como materialmente.

In a pit with some snakes and they bite 

En un pozo con unas serpientes y muerden

U Should Know