El Jardín de la Música 2023

Siete personas escribimos sobre algunos destacados de la música de Tucumán de este año que pasó. Trazamos una línea desde el indie pop hasta experimentos de laboratorio subterráneo como el dark plugg. Todo enmarcado en los límites geográficos de esta pequeña provincia al norte del país.

La realidad de la música en Tucumán está signada por el constante crecimiento. Cada año hay más fechas y más grandes. No existen datos exactos sobre la cantidad de discos publicados en la provincia a lo largo del tiempo, pero en la conversación con personas que también están al tanto, coincidimos que la tendencia es ascendente. ¿Necesariamente más es mejor? No siempre, pero que gire la rueda es un buen signo. Lo que pasa en las provincias es un poco lo que también pasa en el país, para eso hay un balance en Los 33 del 2023: Discos Argentinos del año.

Después de la experiencia “5 obras que marcaron el rap tucumano en 2022”, decidimos abrir la cancha y convocar a diferentes personas para escribir sobre producciones de la provincia que nos hayan conmovido, sin ser necesariamente una “lista de fin de año”. Son obras que personalmente nos han tocado una fibra, o nos han llamado más la atención.

Colaboraron para que sea posible este artículo: Ernestina Giovannini, Sofía Milstein, Iris Ortiz, Jerónimo Cipriani, Gonzalo Brandán, Agustín Wicki, y Migue Yassir. Agustín estuvo a cargo de editar este texto, y Migue, quien les escribe, confeccionó esta introducción.


Un nuevo año en que el paradigma más prolífico es el Hip Hop y todas sus vertientes. Después de un 2022 con 18 publicaciones, el 2023 se mantuvo con 17 sobre un total de 36 contabilizados (47,2%). Casi la mitad de los discos publicados en Tucumán el año pasado fueron de Drumless, Boom Bap, Detroit Trap, Plugg, Dark Plugg, y un sinfín de experimentos que fueron lanzados en medio de una época caótica. Teniendo en cuenta que en 2022 los discos que contabilicé personalmente fueron 56, que la cantidad nominal de publicaciones en este género se haya mantenido habla de la cantidad de artistas y la necesidad de producir que hay. Hacer, y romper barreras. Discos largos, raros y buenísimos.

La escena de la música electrónica sigue rompiendo techos. No solo a nivel masividad, sino que sucesos como la llegada del mejor DJ del mundo, John Digweed, construyeron un nivel de épica pocas veces alcanzado para lo que sabemos que significa vivir en una provincia tan al interior como lo es Tucumán. En lo que respecta a rock, pop, y variantes, hubo una gran proliferación de artistas y bandas nuevas. Muchas fechas y muchos proyectos nuevos, escenario que se sintió como la antesala de un 2024 con lanzamientos de gran relevancia. Seguiremos atentamente los acontecimientos.

Párrafo aparte para el último gran golpe del 2023: se publicó oficialmente “Moho” de Alcanfor Para Gorriones, banda de rapcore local que grabaron su único disco en el año 1999 y nunca había sido distribuido. De las experiencias más lejanas en el tiempo en lo que respecta a rapear en Tucumán. Eso, sumado a cortes de electrónica que tiene el LP, lo hacen uno de los discos más adelantados a su época a nivel regional.

Menciones honoríficas:


Augusto Owen – Tincazo en Dominó

Por Migue Yassir.

Tincazo: dícese del golpe que se propicia haciendo resbalar con violencia, sobre la yema del pulgar, el envés de la última falange de otro dedo de la misma mano.

Cuando éramos niños -changuitos, como decimos entre coprovincianos- el tincazo era el golpe predilecto para la mayoría de circunstancias. Desde juegos como la bolilla, hasta para aleccionar o molestar a algún amigo. Pasar por el banco de tu compañero de clase y dejarle de regalo una unidad de tinki, o jugar simplemente por diversión con la pregunta “¿uno y uno?” era parte de nuestra infancia.

Tincazo en Dominó” es algo como un cuaderno que colecciona historias, reflexiones y recuerdos de lo cotidiano. Si hay algo que sabe hacer bien Augusto Owen, es retratar eso que le sucede con una sencillez única pero con palabras lindas. Es autoconsciente y muy perceptivo de su entorno. Llega hasta a hacer observaciones sobre la evolución urbanística de la ciudad, preguntándose desde su balcón si faltan tejados o en realidad sobran edificios.

Esto último aparece en ‘Cómodos’, un reggae que cimenta su estribillo en un wordplay sobre el título, y sus dos primeras estrofas son una larga reflexión que culmina en una pregunta a su pareja (interpretada por su compañera, Juana Hells):

Augusto Owen: -¿Y vos que opinas corazón?
Juana: -Que el mate no es micrófono chabon. Pasalo por favor.

Esta cita es un ejemplo de que además de hacer referencias a literatura clásica o historia antigua también puede ser picaresco y gracioso. Owen es un artista que me lo presentaron como “un rapero muy poético, y un poeta muy rapero”. Nada más acertado. Cuando publicó su libro de poesía “Cada vez que…” en 2017, además de presentarlo en bares y espacios culturales, lo podías ver en las plazas tirando free y anotándose en las compes. Mientras llegaban los competidores él recitaba su obra y ofrecía su libro a los presentes. Arrancaban las batallas y parecía improvisación de poesía con punchlines.

En su disco debut convergen todos estos aspectos que hacen a su esencia. Juega con las palabras y tiene la capacidad de estructurar versos complejos, con rimas internas, o ser más suelto escribiendo casi como poesía en prosa -manteniendo la rima-. Sólido trabajo de Escandar en los beats, otro histórico del Hip Hop en la provincia, que metió sample del Indio Solari en el track 2. Boom bap, reggae y rock mezclados en un trabajo que pasa de historias durísimas como ‘Celeste’ a temas como ‘Carcaj’ que desglosa emociones y sutilezas hermosas del estar enamorado.

El disco debut de Augusto Owen es necesario para el desarrollo del rap en Tucumán, por su relevancia en la escena y las características que lo distinguen como artista del resto. Ojalá vengan más, más raros y mejores. Cada decisión que tomamos, y cada paso que damos, son un nuevo tincazo al dominó de nuestras vidas. Todas ellas desencadenan sucesos de los cuales somos, en parte, originadores.

Hoja Blanca – Motor Psico

Por Sofía Milstein.

Hay sonidos sintetizados, sombríos y futuristas en Tucumán. Ahondar en cualquier trabajo de Hoja Blanca es un viaje introspectivo mentalmente focalizado. Efectivamente, el universo intenso y gris propuesto por Romina Vaisblat y Diego Rodríguez Fuente abarca una amplia gama de sensaciones que todos solemos sentir. Su música minimalista y retrofuturista es acompañada de una lírica cinemática que dispara imágenes constantemente. ‘Invierno’ y ‘Montaña’, sus primeros lanzamientos, inducen al oyente en un estado hipnótico con fragancia ochentera donde las letras generan una sensación de melancolía.

Si algo caracteriza a este tándem tucumano es el cer­tero manejo atmos­fé­rico que sus crea­cio­nes alcan­zan. La trama de sus sonidos está impregnada de sintetizadores que tejen un clímax dramático pero a la vez ecléctico que encuentra un cauce a través de voces que narran historias existenciales y desoladoras. Es como si los personajes de sus canciones vivieran en un eterno paisaje sonoro de ciencia ficción.

Recientemente la dupla publicó su versión de ‘Motor Psico’, perteneciente al segundo disco de estudio de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. En vivo se puede apreciar cómo lograron apropiarse del tema haciéndolo encajar en su repertorio, un logro enorme. En esa distopía dark wave con coqueteos post punk que ambos hacen realidad, ‘Motor Psico’ es una atmósfera envolvente que cobra vitalidad con la voz de Romina.

La elección no fue azarosa: “Nuestra intención es hacer música que rodee el post punk y nos parece que Oktubre tiene mucho de ese estilo”. Aunque no siempre es reconocido por esa particularidad, lo cierto es que el disco publicado el 10 de octubre de 1986 en el ocaso de la primavera alfonsinista constituye un hito del post-punk argentino. Sus letras contestatarias se envuelven de un clima musicalmente opresivo similar al de Joy Division o The Fall: percusiones reverberadas y un bajo que no solo sostiene sino que también canta. Dicho en otras palabras, un bajo que es protagonista, algo atípico -al menos de esa manera- en las bandas de rock del momento. Hoja Blanca es una bocanada de aire fresco que trae nuevos sonidos al circuito de bandas tucumanas. Escuchalos en todas las plataformas de streaming.

Miguél – PIYAMADA

Por Jero Cipriani.

Miguél irrumpió a su manera en la escena pop tucumana y tomó un lugar vacío. Hay pop en la provincia, pero no en la forma en que Migue lo conjugó. En su debut discográfico, “Piyamada”, el cantante parece salido de un melodrama de Almodóvar con autotune. Incluso más allá de la propuesta músical en sí misma.

Pensé en Andy Bell de Erasure cuando arrancaron los coros de la intro, ‘U Can’t Leave’, hasta que señaló otro camino y la música fugó hacia el pop urbano en la rítmica del hi hat. En ‘Por el Centro / San Miguél’, a Migue le queda fresco el trap “A veces me llaman las luces de afuera / Salgo y son como un reflector / Me gustaría que la tata me viera / Sé que le saldría vapor”.

En la línea del melodrama, en ‘Mejores Amigas X Siempre’ ocurre el enamoramiento, el asesinato, la complicidad y la huida. Se apagan las luces de un living y desaparecen los objetos de bronce y porcelana heredados. Suena ‘Licor de Pomelo’, trap lúgubre. Antes de escuchar la voz se percibe una estela del synth-pop de Sean Nicholas Savage. Mientras canta “solo sabemos mirarnos al espejo y sacarnos fotos”, hay un eco de figuras como la cantante 070 Shake y la violinista Sudan Archives. En ‘Su Payita’, mucho más lenta que la original de Bad Gyal, la Chica Almodóvar desayuna whiskey y ansiolíticos, fuma y habla por teléfono. Se pinta los labios, se perfuma y espera que una amiga la pase a buscar para ir a bailar.

El cierre, ‘Hasta la vista, Baby’ contrasta al tono del disco: Miguél encarna al despechado y concluye “Piyamada” con un electro pop desafectado del clima sombrío con el que cubre a las demás canciones; y el día, la película y el amor se terminan en una pista de baile.

Lucas Zárate – Esporas

Por Ernestina Giovannini.

Lucas Zárate es una de las promesas tucumanas del organic house destacándose con sus producciones. En octubre de 2023 lanza el EP “Esporas” bajo el sello Secret Feelings del también argentino JFR.

Si bien el 2023 fue un año prolífico para Lucas, podemos decir que Esporas destaca por varios motivos. Los dos primeros tracks han recibido el apoyo de artistas como Fernando Ferreyra y Emi Galvan, haciéndolos sonar en distintas pistas a lo largo y ancho del mundo. Además, el que lleva el nombre del EP se posicionó en la lista de Beatport: “Best New Hype Organic House / Downtempo” en el mes de su lanzamiento, ocupando el lugar #18 de una lista de aproximadamente 50.

El recorrido de la obra es así: ‘Esporas’, el track apertura, se caracteriza por tener un bajo melodioso que acompaña y sostiene la melodía principal junto con voces que, bajo una combinación de efectos, le dan poder a los momentos de clímax. ‘Silk Serenade’, otro de los destacados del EP, se construye bajo una misma melodía que no varía demasiado, pero que de a poco va sumando elementos muy característicos del género, como son las vocales con aspectos orientales y percusiones que solo aparecen para anticipar y reforzar el momento del drop. La línea del bajo protagonista y groovero continúa con ‘Leviatan’ que, a diferencia de los dos primeros cortes, este se destaca por elementos más sutiles y sonidos que ambientan pero que igualmente llega a construir una tensión que se libera en el tan importante clímax. ‘Ímpetu’, el cuarto y último, reúne varios de los elementos más característicos del organic house: sonidos tribales, tambores y melodías que remiten a lo idílico y lo natural. A medida que avanza, aparecen trompetas que, de a poco, le dan fuerza a la melodía de inicio y que terminan de definir el ritmo. Es un track ejemplar en cuanto a cómo construir tensión y liberarla en el drop fusionando todos los elementos que fueron apareciendo.

Komp y Bles – BRSS

Por Agustín Wicki.

La campaña de M.V.P del Komp este 2023 es la más voluminosa que se haya visto nunca para un rapero en Argentina. Por supuesto que los números no cuentan la historia completa y mucho menos lo convierten en el hombre del año, pero sí que vale la pena desgranar la producción. De enero hasta hoy Komp publicó dos álbumes y una mixtape que, sumados a las tandas de temas sueltos en YouTube y Soundcloud, da un total de 52 tracks. Uno para cada semana del año y sin contar apariciones en cyphers y canciones ajenas. Aunque ya más desdibujada la línea estadística, si Komp no es el MC argentino que más géneros ha probado está cerquísima: diggeando en su catálogo se encuentra de plugg a corridos tumbados, de west coast a reggaetón. ¿Por qué tanto y tan variado? La respuesta de Komp es tan sencilla como genuina: “Está piola hacer música”.

Detrás de las cifras por supuesto que están la calidad y la novedad. Por ejemplo, ese tema suelto en YouTube es ‘Todos Sangran’, una de las cápsulas más evolucionadas en la dimensión del rage para habla hispana. Entre cascadas de sintetizadores Komp firma una condena, “Todo el mundo sangra, ¿qué te hace creer que vos sos Dios?”. Más ilustrativa todavía es su entrada en ‘Drego&Beno’, acentuando justo para tajear los bajos del Detroit: “Sospechoso. En la matanza. Perdoname. Soy culpable”. No es gratuito que sea como invitado en un track de Mir Nicolás, matador indiscutible de todas las ligas en el país. El caso más extremo es su alterego Foolian, rostro que ocupa para despachar versos sobre drumless y boom bap. “La hoja al rojo vivo como Canadá” es incontenible. 

El tucumano lisa y llanamente parte toda pista que le pongan delante. Tiene la palabrería, el tumbado y una línea que siempre sigue. A principios de 2023 junto a Bles publicó “Feamente”, un disco protagonizado por el Detroit Trap que instantáneamente se volvió referencia local para este género. Antes de terminar el año la dupla volvió a atacar con “BRSS”, un disco importante no solo para un estilo puntual, sino para todo el desarrollo sonoro del Hip Hop nacional.

Banda del Río Salí Shit” es la tape con el sonido más actualizado en el trap de Argentina, period. Eso significa mucho y tampoco es un récord que se puede romper en el futuro, pero ahora mandaron a que actualice el parche toda la escena, mainstream y underground.

Bles fue uno de los productores esenciales para el salto al mainstream del trap en Argentina. Se pasó el jueguito de la industria y ahora está más que nunca, con las bestias más adelantadas de la nación y esta camada tucumana histórica, apostando por la evolución musical. En el ritmo voraz de Souncloud para la proliferación de sonidos y etiquetas está tranquilo, absorbiendo lo que le sirve y siendo indiferente a lo que no. Cuando a Komp le preguntan por el género de una pista responde “brss type beat”. No es soberbia, asignaciones como darkplugg y Detroit no alcanzan para representar todas las dimensiones del trap que hay acá enfrascadas.

Un sample de juegos de terror, un bajo sintetizado grasiento y un hi-hat frenético hacen ‘Fox’, ¿cuántos por acá le pueden hacer justicia a un beat así? Komp lo hace sin problema con barras simples, pero que solo a él se le ocurren: “En la banda me dicen que invente / pero perdón, no invento”. Tampoco le cuesta adaptarse a la melancolía del piano y las cuerdas en ‘No Question’ ni al super bouncy amenazante ‘Ddt’. Siempre en velocidad, siempre con la misma obsesión: “no switching lanes”.

Komp repite una frase o palabra para cambiar el flow, una gambeta que siempre le funciona. O cambia el flow después de una rima asonante, apila jugadores seguro. O, de repente, cambia el flow sin más. Le sobran así que no tiene que estirar ninguno. En ‘Ni1peso’ los va variando al lado de Nico Mir como si fuera un trabajo de todos los días. Misma actitud que tiene para ponerle los puntos a un bocón. Para él todo esto es normal: “Ustedes todavía están Playboy Carti / Yo en la mía, una misma línea”.

Track por track insiste con ideas y palabras que ya son suyas. La repetición no es un problema, es consistencia y marca registrada. Su estado mental está presente y manifiesta un futuro de romperla más y más. Un detalle de los que prueba esto es que en el disco repite la sigla DVD para rimar, una vez la pronuncia en español y la otra en inglés. Por si no quedó claro después usa “BluRay”. Spoiler: Va a haber un DVD de Komp tarde o temprano.

El único en su especie es Uhniko (ahora queremos un disco tuyo Nico) que aparece de invitado de honor, como Ghostface en “Only Built 4 Cuban Linx”, en cuatro tracks del disco. Sus estilos son casi mellizos y funcionan en cada ocasión. Esta presencia es clave porque además ambos son tucumanazos. La tonada y la jerga no se esconden ni un poco, por el contrario, se aprovechan el arrastre ideal que tiene para el trap. El norte argentino nunca fue tan importante como ahora para el rap nacional y ellos son la cara. “Banda del Río Salí” no es una banda ni una crew, es el nombre de su barrio. Titular el disco así es toda una declaración de principios.

Santi Figueroa – Aquí Entre Nos

Por Iris Ortiz.

No tengo dudas, esto es pura sensualidad sonora. «Aquí Entre Nos” de Santi Figueroa es un viaje musical por el erotismo que no tiene comienzo ni fin; nos invita a adentrarnos en la intimidad de una relación que desborda amor, pasión y, sobre todo, realidad.

Las melodías nos llevan por un paisaje protagonizado por los solos de la mano de Santi en su guitarra eléctrica en un nuevo género que, aunque no está definido, fue protagonista en el 2023 y lo seguirá siendo. Podríamos hablar de una fusión entre el rock, el pop y el indie. Sin embargo, es un género que para los artistas no tiene etiqueta. 

En una apreciación totalmente particular, y a riesgo de que disientan conmigo, tengo que decir que algunas melodías me retrotrajeron a la esencia de un artista icónico como lo es Gustavo Cerati. 

Cuando Navego tu Cuerpo’, mi canción favorita, destila erotismo puro desde el primer segundo. Sin rozar lo grotesco ni lo poético, denota un encuentro que se incendia de solo escucharlo. ‘Peso’ le sigue de cerca y es una perfecta fusión con unos agudos femeninos que hacen querer escucharla en loop. ‘Nada de nadie’ se planta con una melodía totalmente rockera, pero sin abandonar esa dosis erótica para el oído.

No Tengo Dudas’ se convirtió en el emblema de este álbum porque fue el primer material que Santi nos acercó de su nueva etapa como solista. Anteriormente, conformó una banda con sus hermanos: “Mientras El Lobo”. En este momento, se aventura entre ambos mundos, ser solista mientras continúa su proyecto en conjunto con los lobitos. Volviendo al clásico de “Aquí Entre Nos”, es una canción con una alegre melodía pero que se siente como un baldazo de agua fría al escuchar su letra. Es como si buscara facilitarnos la aceptación de un amor que no pudo ser. 

Es remarcable cuando un compositor pone en su arte parte de la realidad que vivimos, pero que aún sigue siendo tabú: la ansiedad, retratada sobre todo en ‘El Mal’: “Estoy planeando desaparecer porque ahí viene El Mal”. En tiempos en los que es necesario hablar sobre lo que nos interpela, Santi decidió plasmarlo en su música. ‘99 y vos’ es el acústico de desamor que necesitábamos escuchar. 

Finaliza con ‘Vuelvo a Vos’, la última canción de la playlist, inundada de las melodías del indie argentino y una letra que nos demuestra, una vez más, que uno siempre vuelve a donde fue feliz. Como bonus track, Santi y Sofi Haurane, una de las increíbles voces femeninas que se puede encontrar en Tucumán, nos regalan ‘Pronta Entrega’, un clásico de clásicos que acompaña perfectamente la esencia de “Aquí Entre Nos”. 

Yo sí que no tengo dudas, este álbum se suma a las playlist que descargo para escuchar en loop.

Gerr – Capicúa

Por Gonzalo Brandán.

Muchas veces es difícil procesar y estar atento a la cantidad de música que se lanza en todas partes del mundo con el tiempo que se merece para escuchar un disco, un EP, un solo single, sobre todo por la cantidad y la velocidad a la que nos va apareciendo esa información. Abocándonos a nuestra provincia claramente no sería esta la excepción, pero más allá de la cantidad y velocidad a la que podemos acceder, este 2023 que pasó nos dejó en nuestra provincia no solo mucha, muchísima música, lanzamientos y colaboraciones, sino también una clara demostración de por qué Tucumán parecería tener siempre (no importa las épocas) la necesidad de explorar(se) en su propio pasado y futuro cuantas veces sea necesario, salir a flote, romperlo todo y volverlo a armar.

La idea de elegir un solo disco es una locura, pero quizás pueda elegir el que pude escuchar antes de lanzarse y que me dejó en bucle en el final del año. Estoy hablando de “Capicúa” de Gerr, que fue lanzado el 14 de Noviembre de 2023. Las veces que charlé con Germán en alguna reunión por amigos en común me contaba que tenía muchas ganas de lanzar las canciones que venía haciendo, mostrándome algunas ideas, entregadísimo a concretar -y conectar con- esa música que al parecer parecía inevitable, como si cualquier cosa que se interpusiera en el camino no sería más que un vehículo para llegar a eso.

Gerr nos invitó a escuchar el que iba a ser “Capicúa” y ahí pudimos presenciar la obra hecha realidad. Nunca una mejor elección para abrir un disco que ‘Bronca Animal’ una arrolladora electrochacarera que reza “en tierra de excluidos al filo de una punta mi corazón ta prendido” una muestra de la versatilidad de elementos que van a ir apareciendo a los largo de los siete temas.

Voltaje’, con su estribo marcadísimo que te queda dando vueltas en la cabeza, quizás sea el tema preferido de Gerr o por lo menos en el más que se contagian los movimientos de cabeza al ritmo que marca la batería. ‘Sin Fe’ nos quiebra con la soledad cara a cara y los precios de abrir el cuore. Cada detalle que nos va contando Germán nos habla de que ahí hubo un largo proceso, heridas, estudio, búsqueda, alegrías y mucho acompañamiento. 

Volvemos a órbita con ‘No Llores’, como diría un amigo, un bello “not-reggaeton” con un fraseo de trompeta enmascarado que Germán me cuenta con una carcajada como lo grabó. A la altura de la joyita chill ‘Escupiste’ ya confirmé que iba a ser un disco que me iba a acompañar un largo tiempo en los auriculares, una redención resuelta en “mientras me hago viejo quiero hacer la diferencia / Ya que no puedo al tiempo enseñarle de paciencia”.

Para el último tema, ‘Muchos Años’ pausamos para que Ger nos cuente la historia de su prima, con la que de chicos hacían música juntos y que el cáncer se la llevó. Ambos se habían prometido hacer música juntos alguna vez y, en esta canción, gracias a un diario en la que salen algunas líneas que ella había escrito, esa promesa se cumple. Nada más que agregar, termina el álbum con una sonrisa en la cara de Gerr y de todos los que estábamos presentes.

El Chango y las Flores – Mi Jardín

Por Migue Yassir.

Cada 21 de septiembre parece un nuevo amanecer. A pesar de que en Argentina la situación es terrible a nivel económico, la primavera impacta a nivel psicológico como una brisa fresca. En Tucumán, el Jardín de la República, es más especial esta estación -lo delata el apodo- porque ya varias semanas antes los árboles y jardines empiezan a florecer. Caminar por la Avenida Mate de Luna es algo parecido a desfilar entre un interminable número de lapachos rosas y amarillos. En esta provincia hay música que se vive sensorialmente como la primavera misma.

Este año hubo guiños en internet como el revival de la canción ‘Flores Amarillas’ de la telenovela juvenil Floricienta, símbolo de una generación en Argentina. Mismo en Tucumán, un chico se hizo conocido por una entrevista (Matías Auad, para La Gaceta) en la que estaba esperando el colectivo con un ramo de flores para su novia, un día antes del 21. La cara de enamorado de Joaquín contrastaba con el ceño fruncido de las personas que lo rodeaban, enojadas por la situación conflictiva que vive el transporte público en la provincia.

El Chango y las Flores (Nico Alonso) tiene ya un disco publicado en 2019, “Jugando con la Entropía”. El imaginario que hoy está plasmado con claridad se dilucidaba ya en aquella época cuando la nota de voz que inaugura aquel disco dice “Hay un jardín, en el que se halla una flor”. Es una producción más austera, conformada mayormente de guitarras acústicas, pianos, algún viento y el cantar de Nico. Hay un abordaje letrístico y musical más melancólico. El tiempo pasó, El Chango fue publicando singles y llegó esta primavera con un disco y un ramo de flores bajo el brazo. Desde la visión de él, “los dos tienen el mismo color emocional, solo que Mi Jardín es más maduro, más pensado. Es la evolución”.

Probablemente el disco más dulce que vayas a escuchar este año. “Mi Jardín” abre con el cantar de unos pájaros y el primer verso: “Atentamente escucho el bosque hablar / está enseñando a amar pero siempre me pierdo”. Tanto en este proyecto como en el anterior busca la autoconciencia, ser permeable a lo que la vida ofrece y poder expresar sus sentimientos de la forma más pura. Si tiene que decirte que está loco por vos, lo dice: “Quedo estúpido con tu risa”.

El indie tucumano siempre coqueteó con los límites difusos entre el rock y el pop. “Mi Jardín” se encuentra más con el chorus que con la distorsión y los armónicos saturados. Hay un espíritu ochentero que circunda a las canciones, como ‘Quedathe‘ que tranquilamente podría entrar en la categoría “lentos” típica de aquella década. Por momentos busca más el groove en las guitarras y en otras ocasiones no tiene inconvenientes para hacer sonar “más programados” los instrumentos como las baterías. Todo forma parte de las variedades estilísticas con las que juega. Se siente en el producto final que alcanzó la estética que buscaba y explica de dónde sale: “El sonido de El Chango y las Flores lo vengo trabajando hace un año y medio. Es algo que está bien logrado y me siento muy cómodo. Hay bandas que me gustan mucho como Usted Señálemelo, Bándalos Chinos y Tame Impala. Me ceba un montón y me inspira a querer sonar como”.

Eligió como invitados a Ramiro Etse al principio, Lua Muller de Calle Cortada en la mitad, y Agustín Pucheta al final. Acá hay otro detalle en el gran trabajo de la estructura del disco, no solamente es cohesiva a nivel interno sino la forma en la que distribuyó las colaboraciones de forma que funcionen bien dentro de la obra. Los sintes y coros de Ramiro fueron un gran aditivo que dio espacialidad a lo que es una gran apertura en ‘Se Va Terminar’. Luana en ‘La Noche de Las Canastas’ ejecuta un estribillo más que memorable, de esos que te encontrás cantando durante el día y si el disco ya venía siendo una cosa dulce, su voz le agrega una cucharadita más. Para subir la serotonina. En el final, Agustín Pucheta se suma al Chango para cantar ‘Vacaciones’, fue el match perfecto agregando otro color vocal al cierre del disco.

Quiero rescatar mi tema favorito del disco ‘El Universo de Tus Ojos’. En el tracklist cumple una función de quiebre antes del final, rompiendo con el tempo y la tonalidad general de las canciones anteriores. Es un ejemplo que se puede encontrar también en otros discos como ‘A Starosta, el Idiota’ en “Artaud” o ‘Paranoia y Soledad’ en “La Grasa de las Capitales”. A su vez, es otra versión del último track ‘Vacaciones’ del cual conserva las estrofas que canta El Chango. Etéreo, con unos acordes suspendidos y una voz con autotune, desarrolla el deseo de estar con esa persona siendo carnal pero al mismo tiempo conservando la ternura. Lleva a su esplendor el aura de un amor casi contemplativo, no llega a caer en poner en un pedestal a la otra persona, pero si valora detenerse a observar y guardar en la retina esos pequeños momentos que son ni más ni menos que las expresiones más simples y puras de amor. Refuerza a lo largo de la letra esta cuestión de ser permeable y agudizar los sentidos, en su significado más literal:

Estando juntos me siento de vacaciones
No quiero nada más que vos en mi jardín
Hay algo extraordinario en tus olores
Nunca entendí pero supera lo que pienso
Cuando te veo me siento de vacaciones
Siempre me pasa que te vas y me perdí

 El Universo de Tus Ojos

Mi Jardín” es un espacio al que se puede ir siempre para encontrarse con las flores que cada uno va cuidando en su vida. Vas a verlas crecer, regarlas, darles atención, y contemplarlas. Es una llama que se extingue, pero uno sabe que mientras siga viva hay que disfrutarla. Ser conscientes del presente nos permite disfrutar lo que tenemos delante. La vida es eso.

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