En 2014 salió uno de los discos más importantes del rap de toda la década pasada y, como el ojo siempre está puesto sobre USA, ni nos enteramos. AKA, MC y productor sudafricano publicó su segundo álbum, un hito del rap en África que ya alcanzó una certificación de siete veces platino. Un gamechanger continental que no tiene nada que envidiarle a las megaproducciones primermundistas.
Con su sonido es afrofuturista y ambicioso, basado en samples de house con clara influencia del Kanye de "Graduation" y "Yeezus"; le alcanza para ser una pieza clave, que sirve como puntapié inicial para introducirse en el Hip Hop de la región.





