La última vez que vi a Godspeed You! Black Emperor fue en Manchester, hace casi dos años. Asistí a ese concierto con mi amigo Mat, días después nos dijimos el uno al otro que habíamos estado decaídos, como si algo de esa noche en el O2 Ritz hubiese despertado cierto malestar durante la semana laboral. En nuestro intercambio de mensajes, identificamos que, tal vez, una de la fuentes posiblemente fuera la proyección de videos en 16mm, de la mano de Karl Lemieux, de campos invadidos por el fuego, naturaleza reducida a cenizas y represiones violentas en manifestaciones.
Godspeed You! Black Emperor es una banda canadiense, pilar del post-rock y su intersección con el drone. Muchas de sus canciones suenan al fin del mundo, a las notas más tristes que uno puede hallar en el contacto entre un destornillador y una guitarra.
Ese concierto de hace dos años, así como al que asistí el 9 de abril de este año, empezó con la palabra esperanza proyectada en la pantalla acompañada de un dron. ¿Hay un mensaje político explícito en el último álbum de Godspeed You!? Hay un mensaje explícito en todos los trabajos de Godspeed You!. El poster de este tour tiene como imagen la cabeza de un murciélago en un fondo rosado. Alrededor del que pareciera sonriente animal están las frases: NO TE RINDAS / DERRÍBENLO / AGUARDA / AMA / LA GUERRA SE ACERCA.

En uno de los parlantes detrás de Efrim Menuck, leo con en letras negras y en fondo rosado "transphobes eat shit and die alone" (tránsfobicos coman mierda y mueran solos). Pienso en los momentos en los que he escuchado con más sensibilidad "Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven" (2000), "F♯ A♯ ∞" (2000) y "Slow Riot for New Zero Kanada E.P." (1999). Con esto me refiero a escuchar sin detenerme, escuchando todos los movimientos sin interrumpirlos a revisar el celular; esta suspensión no siempre es posible, elijo momentos en donde estoy cansado y estoy a punto de dormir, el sueño se mezcla con cada movimiento, una sensación abisal en la cama en donde el yo del sueño se mezcla con cada canción. Esto también pasa con Talk Talk, en "Spirit of Eden" (1988) o "Laughing Stock" (1991), y en los últimos meses se ha sumado "///Codename: Dustsucker" (2004) y "Hex" (1994), ambos de Bark Psychosis. Hay cierta sensibilidad que solo está disponible cuando el cuerpo está suspendido en el cansancio o el sueño.
Otro momento: en mi primer viaje solo a Londres, de regreso, tomé un bus que se demoraba tres horas hasta mi destino, el cuello me palpitaba como siempre me palpita cuando camino demasiado. Esos días no se mostraban a mí favor, todo parecía complicado, hostil y los espacios para descansar eran escasos. No fue solo que los pelos de la espalda se erizaran o una sensación de calor se expandiera por mis miembros, escuchar "Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven" abrió un espacio clemente mientras veía la noche de otoño de Berkshire.
Viajamos a Leeds con mi amigo y compañero de departamento para no tener que regresarnos apurados a Manchester en la noche. Como dije hace algunas líneas, desde los últimos años tengo un dolor que me acompaña en algunos conciertos y ciertos viajes después de caminar: empieza en el cuello, lo amortigua, si no descanso se extiende a los hombros, si no me siento siento el dolor llevarme cerca del desmayo. Lo curioso es que apenas acaba el concierto, la tensión del dolor desaparece inmediatamente, se esparce por todo el cuerpo, mientras me dirijo al baño o a la salida más cercana. En los días de rumiación del pensamiento, maldigo este dolor que acompaña a esto que amo tanto, en días de ligereza, creo aceptarlo.
Haciendo tiempo, fuimos a un bar llamado Howl a tomar una biela, yo fui el único que tomé alcohol, Rydian, mi compañero de piso, se mantuvo con bebidas sin alcohol hasta que vio un anuncio de un cocktail que le llamó la atención. El bar tenía algunos posters y solo me detuve en el de Swans, llevaba los autógrafos de todos los miembros de la banda, no pude identificar de qué formación de la banda era. Howl parecía detenido en el tiempo, era jueves, dos chicos y una chica estaban sentados cerca de la barra conversando con el bartender. Detrás de Rydian habían algunos posters de Ozzy haciendo ese gesto pendejo de silencio. Yo sigo amando a Ozzy, pero no tanto al de ese poster, sino al que fue a Ecuador y tiró espuma que salía de una manguera a todos los que estaban en las primeras filas.
Envuelta en un largo cabello Bridget Hayden abrió el concierto. Somnoliento por el alcohol, el set de Hayden me acurrucó. Después del concierto, con la vejiga a punto de reventar, pero pensando optimistamente que aguantaría hasta llegar al baño del bar al que nos dirigimos, veo a Hayden entre el público y le digo a mi compañero que la acabó de ver. Supongo que se puede caracterizar su música dentro de la etiqueta de folk inglés, de Yorkshire. Después de algunas canciones siento que la música franquea un umbral que te empuja a escuchar, puede ser su voz, o su voz y su presencia en el escenario.
El ruido de los proyectores de 16mm llama la atención de algunas personas, la atención no dura mucho, todos los miembros de GY!BE salen al escenario mientras la palabra esperanza aparece. Las proyecciones muestran un parque de atracciones a muchos fotogramas por minuto, avanzando y retrocediendo, como una máquina que no quiere avanzar, el sonido incrementa o disminuye; pareciera que no se complementa con el metraje que estamos viendo, pero en ciertos momentos encaja. El dolor de cuello asoma, lo ignoro y giro mi cabeza para ver como Karl Lemieux pone su mano delante de los proyectores, sus dedos jugando con la luz emitida. Leo que Lemieux utiliza filmaciones propias, cosas que se encuentra o que algunos miembros de la banda graban. El final de ‘World Police and Friendly Fire‘ incluye fotogramas quemados de la película que estamos viendo. Lemieux quema en vivo este material y, si uno es lo suficientemente valiente, puede pedirle un pedacito. Los crescendos se elevaron aun más con los fotogramas de este metraje quemado; el escenario estaba en llamas.


Fotografías por Rydian Cook.
La mayoría de las canciones del setlist fueron del nuevo álbum, "No Title As of 13 February 2024 28,340 Dead" (2024), horas después mi amigo me dirá que siempre pasaba ‘SUN IS A HOLE SUN IS VAPORS‘, pero que esta vez la pudo escuchar sin tener la opción de pasarla. En este comentario pensé en una de las razones por las que voy a conciertos, me fuerzo a escuchar canciones que mi impaciencia pasaría por alto. Solo a veces puedo escuchar un disco entero: necesito que algo aplaste mis distracciones, que me enraíce en el lugar en el que estoy para poder quedarme quieto. Cuando voy a un concierto no tengo opción, tengo que quedarme quieto, por eso trato de ni siquiera tomar alcohol porque mi rígida vejiga me empujará a ir al baño al menos tres veces, dos de las cuales van a ser fallidas y me quedaré mirando la pared llena de mocos hasta que al caprichoso esfínter le de la gana de abrirse.
Tal vez el dolor del cuello sea eso, el precio por intentar domeñar el cuerpo que quiere salir corriendo.
Tal vez este equivocado, pero al final del concierto que asistí en Manchester, los miembros de GY!BE no se despidieron, o tal vez dejar sus instrumentos con una nota sostenida fue su manera de despedirse. Esta vez en Leeds el despido fue doble: cada uno hizo un gesto mientras sus instrumentos reverberaban y la luz de los proyectores de 16mm proyectaban una luz húmeda, como un eco de algo por nacer.
Escucha "No Title as of 13 February 2024 28,340 Dead" (2024) en Bandcamp:














