Madurez al costo de perder la cordura

Agusfortnite2008 y Stiffy señalan el camino con "Perdiendo Rasgos Adolescentes": crecer, vibrar, sentir y conocerse son presente y futuro. Así es el swag de verdad.

En el vasto mar que es el rap de internet hay muchas olas. Algunas tranquilas y otras violentas, con sus propios ritmos y espumas. Los Swaggerboyz llevan desde 2022 rompiendo acantilados, ahogando rockeros conservadores y trayendo el plugg a la marea argentina, un sonido que encontró su pleamar en nuestras aguas con la llegada de ellos. El humor extremo, los beats sobrepasados de estímulos y un lenguaje visual con capas y capas de shitpost los pusieron en la punta de lanza de la experimentación del trap argentino. Representaron el lado más bizarro que el género puede tener, siendo parte de un cambio generacional dentro de la escena, seguido de la aparición de figuras como Zell, turrobaby, Clúster, Doly Flackko, HELLOLOLA, cero*, enzocerobulto, elaiyah y la lista sigue.

Los primeros dos de la lista son muy importantes para la historia reciente de los Swaggerboyz. Los cuatro formaron PILF y el año pasado en su disco debut como supergrupo nos entregaron la versión más dilatada de la propuesta swagger. Podíamos pensar que la fama los había llevado a perder su originalidad. Pero algo quedaba ahí, especialmente en el delivery seco de Agus en ‘TANTA GIRA’. Él mientras sacaba ‘FLEKO’ y ‘FUMO Y DESPUÉS EXISTO’, dos singles que mostraban cierto descontento con su imagen y algunas reflexiones. Era la primera vez que lo veíamos planteandose cosas que iban más allá de cogerse MILFs y fumar porros más grandes que Peter Griffin. 

Me encantaría a mis sentimientos poder verlos
Soy un rubio fumón, como Fleko
No pasó mucho desde mi primer beso
FLEKO

Stiffy como de costumbre estaba en la suya. Algunos temas del EP “sViffo” también mostraban conflictos con fumar y con ser figuras públicas. 

Tuve que dejar de fumar para estar más concentrado
Tuve que dejar de fumar para estar más centrado
[…] Yo no caigo que mi ser tiene mucho seguimiento
dejar de fumar

En paralelo a estos lanzamientos, los dos venían promocionando lo que luego sería “Perdiendo Rasgos Adolescentes”. El nombre prometía mucho, más para dos chicos que nunca quisieron dejar clara su edad (ahora solo podemos asegurar que Stiffy ya no es menor, o eso es lo que él nos dice). Es una declaración bastante obvia: estamos grandes. A eso se suma el cambio de estética que tuvieron las redes de los dos. Dos fotos de filósofos indios en Instagram, remeras hinduistas, memes con dibujos y el pelo más largo que nunca. Agus se convirtió en Indra, dios del trueno y la guerra, y Stiffy en Shiva, dios de la destrucción y de la transformación. Pasaron a usar ropa más ajustada, que no se aleja del swag que tanto les gusta (el pantalón caído sigue, a pesar de que ya no vemos BB Belts ni remeras de I LOVE SWAG). Algo pasaba.

Que estos chicos usen a Shiva parece a propósito, porque siempre fueron enfáticos en ser parricidas con todo lo que les influenció para crear su propio sonido. Uno podría pensar que es una búsqueda estética realizada solo por pose. Pero ‘BUSCANDO’, el primer tema del disco, abre con un loopeo de un Hare Krishna saturadísimo de sintes pluggeros y hi-hats rotos. Nos damos cuenta al toque que esto va a ser el pico de la lisergia y que los Sugus ya no son la droga de preferencia de los adictos al swag. El porro sigue ahí, pero parece hacer otras cosas. 

Muchas de las barras de “PRA” están invertidas, un recurso que suma al aura de delirio. Hay letras más existenciales en el disco entero. Las drogas ya no dan felicidad, ahora son parte de su cotidianeidad. En ese mar de psicodelia y mantras, grita una fuerte confusión por crecer:

Y aunque no veo, sé que estás mirando 
Mis pupilas se están agrandando 
Yo no sé qué estoy buscando 
[…]
Fumo mucho porque esto es hereditario
Ella me dice que cambié mucho este año
BUSCANDO

Esta imagen hindú nos lleva instantáneamente a fiestas de trance y psytrance,  géneros de la electrónica en dónde es muy importante la conexión con el cuerpo y con uno mismo. La frase “todo está conectado” toma mucha fuerza, parece representar el sonido y esa cosa que los chicos están buscando. 

Quien se ocupa de que los sonidos del subcontinente indio lleguen a Argentina en su interpretación más saturada es ezeq, quien ya había trabajado con ellos anteriormente a través de PILF. Probablemente sea la hazaña musical más impresionante de su carrera: logró darle una vuelta de tuerca al sonido saturado de los Swagger sin que desentone en el resto de su discografía. Nos transporta a un mar argentino cargado de psicoglobina, con samples de Ricky Espinosa, los Black Eyed Peas y Vini Vici donde todos los sonidos parecen más grandes que nosotros, al punto que también nos vamos a ahogar en ese océano de hongos. Es una evolución hasta necesaria, que demuestra que su era PILF no los edulcoró y que el deseo por hacer la música peor mezclada del país sigue ahí. Además, es otra gota de los experimentos traperos de Argentina, muy distinto de los beats metalicos que le hablan a cero*, la psicodelia de enzocerobulto o la soledad cumbiera de elaiyah. Es una ola color arcoíris que trae Rakshasas con pilusos ofreciéndonos ranas venenosas para reencarnar en otra vida y meditar sobre nuestras palabras.

La pérdida de los rasgos adolescentes no solo se ve en el cambio de ropa y de estética. El humor sigue ahí (‘UBICAS’ es el tema que más se parece a canciones de discos anteriores, y que digan “¿quién chota sos?” prueba que los chicos siguen atentos a los memes), pero parece haber una pérdida que va más allá de lo físico. Hay menos hipersexualidad, no hay MILFs, no hay fé ni sueños que cumplir, ellos A esta altura de su joven vida ya lograron todo lo que querían. Ya no tenemos samples de cornetas ni de “DJ FUMANDOTE” intentando dejarnos sordos, ahora las palabras se repiten para confundirnos. Sigue habiendo cierta aura que no se va de la impronta Swagger, que parece consecuencia directa de sus reflexiones sobre lo que dicen y su seguimiento. Hay una contradicción fuerte en su relación con las drogas, Stiffy en ‘NUNCA’ presume como no está careta en ningún segundo de su vida, pero Agus parece destacar todo lo malo que le dejó fumar, al igual que en ‘FLEKO’.

Cuando empecé a fumar, deje yo soñar 
Dejé de yo soñar, dejé de yo estudiar 
[…]
Si no me pongo a fumar, yo no puedo llorar
NUNCA

En ‘DECIDÍ’ aparece la misma temática, Agus no cree que se vaya a recibir nunca. No creemos que lo necesite si va a seguir siendo músico, pero no parece tan contento por esas decisiones. Sabe que su vieja va a ponerse triste, a pesar de que lloró (asumimos que de alegría) cuando se mudó, y piensa en ella cada vez que se despierta. Las capas de ironía no son tan grandes en este disco, hay una nostalgia no resuelta y un querer volver a la adolescencia, una anterior a cuando ambos empezaron a hacer música.

No quiero mentir, me saqué el tune
Fumé y en el cielo ya no veo nubes 
Mi vieja lloró cuando me mudé
Quiero ser chico y volver a ser youtuber 
No es para mí, yo con vos no pude
ALGUIEN PARA VOS

Agus ya no quiere usar el tune, se la pasa cansado y con un tono seco todo el tracklist. Con Stiffy ocurre todo lo contrario, está más versátil que nunca. La psicodelia del álbum vive de su voz pitcheada, sobre todo en delirios como ‘LSD’ y ‘NO PUEDO DECIR QUE NO’ donde su rapeo suena líquido. Es como si nos estuvieran llevando a aquel rincón del mar argentino del rap en el que ambos nadan tranquilos, donde todo parece lúdico, pero también hay momentos de esquizofrenia y mal flash. Sus olas se empaparon de LSD y psicoglobina, y tenemos que agradecer que no podemos morir de sobredosis por esas sustancias. En esa marea los chicos no saben bien lo que sienten, y quieren que eso se vaya de su cuerpo. Lo más preocupante parece ser la aparición del pucho en sus consumos, cuando antes no lo tocaban. Es otra prueba de lo que es estar dónde están. 

El dejar la adolescencia viene de la mano con reflexionar sobre su imagen y las consecuencias negativas que pudo tener en algunos pibes y sus consumos problemáticos. Es cuestión de “zafar de todo lo malo”, mientras el tiempo y la realidad se difuminan. No solo se pierden los rasgos adolescentes sino que la diversión, el fronteo de ser un swagstar (la palabra swag casi no aparece en el disco), y en cierta forma la pose irónica. Si antes ellos habían declarado la “muerte de la música” ahora ese plugg renació, con una capa de ácido en ese feto que vemos en la portada, contenida en el momento de su carrera ahora. Un momento en el que pueden verse a sí mismos, todos los días, en cada instante, irradiando amor, como describe duna en ‘TU Y YO’, la única invitada que nada cómoda en este mar. 

Queda ver que pasa en el futuro de estos chicos que se están sintiendo viejos solo con cinco años de carrera. Por ahora queda disfrutar de este renacer de la música muerta y de este summum pluggero hindú que logramos generar a más de 5000 kilómetros del lugar dónde nació. PRA PRA PRA.


Escucha "Perdiendo Rasgos Adolescentes" (2026) de Agusfortnite2008 y Stiffy en Tidal, Apple Music, Qobuz, YouTube y Spotify:

Publicado el 14/08/2026