Un marsupial es un mamífero que, por nacer prematuramente, termina de desarrollarse en el marsupio (o la bolsa) de su madre. Canguros, koalas, demonios de tasmania, etc.
Estuve largo rato pensando qué veía El Mister en los marsupiales. Algo que ver con su fragilidad de recién nacidos, aferrados a su madre como lo haría un bebé humano cualquiera. Algo que ver con su resiliencia y su deseo por vivir, por no quedar extintos. Quizá sólo le parecían graciosos. La infinidad de memes que hizo con IA parece confirmar esta teoría. Es más, le causaban tanta gracia los marsupiales que decidió nombrar su último proyecto musical en su honor: El Mister y Los Marsupiales Extintos.
Confieso que en un primer momento fui escéptico de este proyecto. Debe haber sido el uso de IA en el arte visual y la desconfianza que todavía me produce, o tal vez el nombre peculiar, como si no estuviéramos acostumbrados a los nombres peculiares de las bandas del Indio. Me acerqué a estas últimas grabaciones cuando ya no supe qué más escuchar, y como si fuera la última aventura de un héroe popular que hasta el final estuvo rodeado de cierta extravagancia y pura experimentación.
Creo que este último punto habla del siempre presente componente lúdico en la obra del Indio: sin necesidad de ser solemne, pero tampoco entregándose la chabacanería. Este último proyecto aparece como un juego experimental surgido de los años de pandemia y el post, en una vida ya condicionada por enfermedad y hermetismo.
Y es precisamente eso: un proyecto. No termina de ser una banda ni tampoco un disco: es un compilado de canciones subidas a redes, mayormente grabadas por El Mister con alguna ayuda de los misteriosos Carli Marsupial, Conrado Marsupial y Electra Marsupial. Una gran familia, aunque El Mister tiene créditos sobre gran parte de los bajos, baterías, percusiones, algunas guitarras y obviamente voces.
Grabado enteramente en Luzbola, estudio casero en Parque Leloir, tiene un sonido profesional y variado. La comodidad del Mister parece traducirse en su música: Hay nuevas texturas pero también un rock crudo muy reminiscente de discos como “Bang! Bang!… Estás liquidado”.
Existen dieciséis canciones firmadas por El Mister y Los Marsupiales Extintos. A continuación un pequeño análisis de algunas de ellas.
‘Super Dios Vs El Aguila Guerrera’ es de las últimas cosas que el Indio que nos deja publicadas. Toma la poesía visual de ‘Aurora’ para sumarle un ritmo como de chacarera. Himno popular y unos adlibs típicos del Indio. Hay un buen juego de las guitarras y hasta un solo que le suman capas. Por otro lado, ‘Otra Ruta Desierta’ es de los que más resuenan a Los Fundamentalistas. Recuerda la capacidad cancionera del Indio y que el proyecto de Marsupiales no es sólo experimentación, sino también canciones que tranquilamente podrían sonar en la radio.
Con ‘El Tio Jack’ aparece el sonido que esperaba de este proyecto. Electrónico, eléctrico, saturado y duro. La letra tiene algunas referencias a Jack Kerouac y a su obra “Los Vagabundos del Dharma”. Autor beat o beatnik, el libre fluir de la conciencia y la escritura. Me pregunto si fue inspiración sólo en este tema o en todo el proyecto. Es una canción que va a la perfección con la estética IA de Los Marsupiales. Curiosamente es el único de estos temas que fue presentado en vivo, por unos Fundamentalistas encapuchados, en 2023. Esto también me lleva a preguntarme cuál era el futuro que El Mister veía en la familia de marsupiales, si un proyecto apócrifo o hasta una banda alternativa para otro tipo de shows.
‘Momo Revisitada’ es mitología ricotera, un guiño esperado por muchos. A más de veinte años de la salida de “Momo Sampler” podemos ver una continuidad en el sonido entre estos dos proyectos, rockero y visceral. Parece la secuela de ‘Reina Momo’, uno de esos inéditos que entiendo por qué no fueron parte de la discografía oficial de Los Redondos, pero no dejan de tener calidad. A este punto de su carrera parece haber una intención de reunir todos los hilos sueltos que fueron quedando en el tiempo, como si todo no fuera más que el natural cambiar de un artista y toda la obra es y se reinterpreta de la misma forma.
Quizá esté muy atado a nuestra subjetividad, pero temas como ‘Requiem Alegre’ los terminamos reinterpretando con el tiempo. “Que vivo en New York, que almuerzo en París a menudo / Que viajo en avión de mi propiedad ja ja ja” Por si alguien tenía alguna duda sobre el excéntrico vivir del Mister. Me parece curioso que haya dedicado, aunque sea unas palabras, a responder teorías que se propagaban sin ningún tipo de fundamento. Puede ser que con los años haya finalmente decidido a reírse un poco de la gente muy pendiente de su situación.
‘Cantar de la Mala Salud’ es un tema pesado. Pero pesado que invita un poco al headbang. Es imposible escuchar esto y no pensar en Gaspar y Baltazar tocándolo en vivo. Quizás no sea la performance vocal más firme del Indio, pero realmente no desentona en ningún momento. Incluso queda un poco apagada por las guitarras, como si esa voz de la mala salud quisiera ser elevada por una viola bien distorsionada.
Por último me gustaría destacar a ‘La Vida Vista desde Una Motorhome’. Me imaginé al Indio en su juventud bailando algún tema de las Bee Gees y me sacó una sonrisa. Un sonido que remite a ‘El Charro Chino’, medio disco medio funk y la letra de vida de un artista.
Es evidente que en estas canciones, y el resto de la discografía de Los Marsupiales, tienen hilos que conectan con el universo redondo o fundamentalista. Aún con distintos intérpretes y compañeros,el pulso del Indio se hace sentir: porque te invita a leer sus letras, a releerlas para buscarles un sentido, a disfrutar las canciones y a conectar con un imaginario rebelde y disruptivo. Hay temas alegres, crípticos, con la voz más o menos dulce, pero sobre todo hay rock. Hay mucho rock.











