Mosaico y Full de Mangõ: hacer comunidad desde la música

Mosaico y Full de Mangõ, dos bandas promesa de la escena bonaerense, se juntaron para el "Split" EP y en ese lazo se representa el sentido y la fortaleza de compartir la trinchera independiente.

Para conocer un poco más sobre “Split”, fui a la casa de Pancho, cantante de Mosaico. Arriba me esperaban Sophie de Mosaico, Luli y Lucas de Full de Mangō. Un rato después cayó Fede, guitarrista de Mosaico, con una focaccia casera. Entre birras, coca, comida y un perrito caminando entre nuestras piernas, entendí antes de hacer la primera pregunta que la relación entre estas dos bandas excedía el lanzamiento del que yo había ido a hablar.

“Es un frikismo”, dice Sophie, entre risas, cuando explica de dónde salió la idea del split.

El proyecto tomó forma durante un viaje a Mar del Plata, en junio de 2025. La referencia que aparece en la charla es el split entre Tigers Jaw y Balance and Composure, dos bandas vinculadas a la escena que creció alrededor de Run For Cover Records durante los años 2010: bandas amigas con públicos compartidos que se recomiendan entre sí.

La idea venía dando vueltas desde antes. Habían sido meses de compartir fechas y construir una amistad que sería el motor del EP. Luli lo define como un matrimonio musical.

El primer hijo fue un EP de cuatro canciones que salió el 20 de marzo de 2026. Mosaico aporta ‘Estrellas sin Nombre’ y una versión de ‘La Trampa Invisible’. Full de Mangō responde con ‘Todo una Vez Más’ y una reinterpretación de ‘Diluvio’.

Las bandas son contemporáneas a una misma escena independiente, pero llegaron hasta acá por caminos distintos. Mosaico tiene una raíz muy fuerte en el hardcore, aunque hoy se mueven por el emo noventoso, post-hardcore, indie rock y alguna atmósfera post-rock.

Por fuera de las etiquetas hay una palabra que volvió varias veces durante la charla: comunidad. Pancho habla de quienes sacan fotos, filman videos, hacen merch, feria, organizan una fecha o simplemente están ahí apoyando.

Cuando recuerda sus influencias arriba del escenario aparecen Morrissey y Walas, de Massacre. En un momento se levanta de la mesa y va hasta una biblioteca. Vuelve para mostrarme algunos de sus discos de Massacre que ocupan buena parte de su colección.

Cuando hablamos de performance en vivo dice que busca que la gente cante, baile, se mueva, que durante un rato pueda pasar algo distinto. Nunca habla de ser el centro de atención en el escenario. Su energía está direccionada a lo que genera en los demás.

Entre las cosas que lleva a los shows hay un pequeño megáfono rojo y una tira de flores enredada en el cable del micrófono. Cuenta que nunca había visto a alguien hacer eso. Morrissey, dice, solía subir al escenario con flores, pero no recuerda haber visto una tira de flores atravesando el cable de un micrófono. Con el tiempo, el detalle quedó. Ahora forma parte de la imagen de Mosaico.

Luli dice que la comunidad no empieza arriba del escenario. Los demás asienten antes de que termine la frase. Mucho antes de convertirse en amigos, cuenta, ya existía una manera de relacionarse con el otro: estar pendiente de si una banda necesita algo, dar una mano con algún equipo, preguntar si todos comieron, ponerse a disposición. Gestos que aislados parecen insignificantes y juntos construyen el clima de una fecha.

Del otro lado Full de Mangō en su sonido le da más espacio a las texturas, van desde el emo y shoegaze al dream pop. Luli menciona a Narrow Head, Whirr, Estoy Bien, Teenage Wrist y Fleshwater entre sus influencias. Lucas agrega otras referencias que aparecieron durante la producción del split: Anxious, Like Roses, Car Underwater, Footballhead, Oso Oso y Sweet Pill. La lista igual podría seguir porque las influencias para ellos pueden vienen de cualquier lugar.

Todo lo que consumimos nos influencia de algún modo y pasa por nuestro filtro.

Luli cuenta que siempre se sintió más cómoda escribiendo desde cero y que le cuesta componer sobre palabras ajenas. Por eso, trabajar sobre una canción que empezó otra persona terminó siendo uno de los desafíos más interesantes del split. La segunda estrofa que ella canta, implicó meterse en el universo que había construido Simón y el desafío era justamente sumarse en la canción sin romper lo que ya funcionaba.

Lucas explica que los temas tampoco terminan de existir hasta que pasan por toda la banda: “Hay cosas que aparecen cuando empezamos a tocarlas juntos y que no salen ni en la mejor maqueta”.

Cuando le pregunto qué hace que una canción suene a Full de Mangō, habla de los momentos tranquilos que conviven con partes de mucha intensidad. “Nos gusta movernos entre esas dos cosas”, asegura.

Mientras tanto, la focaccia desaparece bastante antes de que terminemos de hablar del split.

En Mosaico, Pancho cuenta que suele llegar con ideas todavía crudas y que Fede aporta después una última vuelta de tuerca a las letras: pule imágenes, cambia palabras, busca otras maneras de decir lo mismo de una forma más “poética”.

Fede también menciona a Morrissey, además de Adrián Dárgelos y Serge Gainsbourg entre sus letristas favoritos. Entrar a Mosaico, cuenta, también le cambió la manera de pensar la escritura y la composición. Trabajar junto a Pancho y Sophie lo sacó de un proceso más individual y lo llevó hacia algo más abierto al intercambio.

Cuenta Fede que, cuando Sophie entró a la banda, no estaba convencido: “Originalmente éramos una sola viola y cuando los chicos propusieron sumar a Sophie yo era bastante reacio. Pensaba: “¿Dos guitarras?” Después entró y me di cuenta de que era increíble. Éramos como The Strokes: una guitarra respondiendo a la otra. Ninguna haciendo simplemente base. Era magia”.

Mucho antes de conocer personalmente a Full de Mangō, Fede había pasado semanas escuchando obsesivamente ‘La Trampa Invisible’. Cuando llegó el momento de trabajar sobre la versión, entró en una canción que ya conocía de memoria.

Del otro lado, Luli le había pedido un “instructivo” para entender cómo tocar ‘Diluvio’. Incluso antes de grabar el EP, Full de Mangō ya había versionado a Mosaico en vivo.

Después de escuchar las canciones juntas, me da la sensación de que todo parece estar atravesado por el mismo sentimiento: la ausencia. Por eso creo que los covers funcionan tan bien. Cuando Mosaico toca ‘La Trampa Invisible’ y Full de Mangō se apropia de ‘Diluvio’, ninguna de las dos parece entrar en un territorio ajeno. Como si cada banda tradujera a su propio lenguaje un universo que ya reconocía.

Las flores aparecen varias veces alrededor del proyecto. Están en el arte del lanzamiento, realizado por Fran, de Full de Mangō. Están en la sesión de fotos, hecha en una florería. Están en el micrófono de Pancho. Incluso la casa donde sucede esta charla está llena de plantas.

El split empezó a tomar forma en junio de 2025 y recién salió en marzo de 2026.

Ninguno de ellos vive de la música. El proceso tuvo que acomodarse a trabajos, horarios, viajes y esos huecos difíciles de encontrar después de cumplir con todo lo demás. Durante meses volvieron sobre las canciones, cambiaron arreglos, regrabaron partes y discutieron detalles que probablemente nadie fuera de la banda hubiera notado.

Fede recuerda haber viajado varias horas solamente para volver a registrar unos segundos de guitarra que habían quedado mal en una de las mezclas. “Uno hace canciones primero para uno y después para el resto”, afirma. Prefieren esperar unos meses más antes que sacar algo que dentro de diez años no quieran volver a escuchar.

En la parte técnica, Mosaico trabajó con Goyo Martínez para producir su material. Full de Mangō, en cambio, se encargó del proceso: Lucas produjo, grabó y masterizó las dos canciones junto al resto de la banda.

Lucas cuenta que muchas veces una canción todavía se está escribiendo mientras ya están pensando cómo va a sonar grabada.

Mientras charlamos también aparece una historia que no estrictamente tiene que ver con el split, pero a mi me resulta de las más interesantes: la de dos públicos que fueron mezclándose hasta convertirse en uno.

Luli recuerda personas que llegaban a una fecha por una banda y terminaban descubriendo la otra. Amigos que empezaron siguiendo a uno de los proyectos y terminaron incorporando al otro a sus recis habituales. La presentación del split en Moscú funciona como ejemplo de la idea que plantearon en toda la charla sobre comunidad. La entrada consistía en llevar dos alimentos no perecederos para una colecta solidaria. Pancho recuerda a amigos, emprendimientos, seguidores y personas cercanas colaborando para ayudar a cubrir los costos del evento.

Cuando me fui de la casa de Pancho quedaban latas vacías sobre la mesa y conversaciones a medio camino. El split ya estaba explicado. Hablamos de canciones, influencias, de las guitarras, de las grabaciones, procesos creativos y de cómo una banda había terminado versionando a la otra.

Pero mientras bajaba en el ascensor pensaba que en realidad, las canciones son importantes, claro. Pero también parecen ser una excusa bastante efectiva para que todo esto pase, las fechas compartidas, los stickers que circulan de mano en mano, las personas que llevan feria, las que sacan fotos, las que prestan un equipo, las que preguntan si comiste, las que aparecen con flores en un micrófono y las que se acercan a charlar sobre tu disco para hacerte una nota.

Publicado el 23/09/2026

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